trabajo

Negro

¿Sabías por qué llamamos NEGRO al que hace un trabajo que otro se atribuye?

En el habla de germanía, que era la utilizada por los truhanes en los siglos de Oro, se llamaba negro al sujeto de confianza al que su jefe le encargaba asuntos de dudosa moralidad.

El negro trabajaba de manera oculta, en la oscuridad, en el anonimato y en favor de otra persona que le había encargado el trabajo. Como un criado o empleado de confianza que lleva a cabo cometidos de importancia para su jefe, sin que se sepa su participación.

Batir el cobre

¿Sabías por qué BATIR EL COBRE significa intentar una cosa con mucho empeño?

Batir o batirse el cobre, que también se dice así, significa trabajar mucho y con viveza para conseguir un objetivo. También disputar con mucho acaloramiento.

Cuando se bate o labra el cobre se martillea sobre la pieza con fuerza y con golpes continuados y vivos. Se suele estar sobre una pieza martilleando hasta tres y cuatro hombres juntos, guardando el compás de los golpes y de forma continuada, sin interrupción hasta la finalización.

De esta manera de trabajar, tenaz y constante, se ha extraído el significado figurado de la expresión.

Ser trigo limpio

¿Sabías por qué decimos SER TRIGO LIMPIO al ser de total confianza?

Se dice del que es incapaz de traición o villanía, del que es honrado e incorruptible.

La idea que se transmite es la de pureza, sin mezcla de maldad o cosa sucia, de calidad. Y hace referencia al trigo que se entrega trillado y aventado y que puede llevarse directamente al molino sin necesidad de más preparación. Es aquél trigo que el aparcero entregaba en concepto de pago al dueño de la tierra limpio de polvo y paja.

Ser la pera

¿Sabías por qué SER LA PERA se dice de la cosa que es considerada atractiva, sorprendente, de gran utilidad?

También se dice de las circunstancias propicias o especiales y de las personas extraordinarias que destacan en algo. Con esta expresión se denota admiración y reconocimiento y una cierta condición deseable.

La expresión alude a la quinta acepción en el RAE del término pera. Dice así: renta o destino lucrativo o descansado.

Antiguamente se llamaba pera a la renta vitalicia, al puesto de trabajo asegurado y, en general, a la posición aventajada que permitía tener la vida resuelta. Algo realmente atractivo y deseable.

También se utiliza en tono negativo, como de reproche. Y entonces se aplica a aquello que es el colmo o que se pasa de rosca. Dependerá del contexto en el escrito o la entonación en el habla para discernir el significado.

El bucle

Si buscamos bucle en el DRAE podemos leer: rizo de cabello de forma helicoidal.

En cambio, en lenguaje de programación un bucle es ‘un grupo de instrucciones que se realizan repetidas veces desde la primera hasta la última, hasta que la condición contenida en ellas se cumple y se vuelve al código principal’.

Veamos un ejemplo de la vida real de este bucle informático:

El director le dice a su secretaria:
-Tengo un seminario en el extranjero que durará una semana. Usted me acompañará. Haga los preparativos del viaje para esta misma tarde.

La secretaria llama a su marido:
-Me voy esta misma tarde al extranjero con el director, para asistir a un seminario que durará una semana. Cuidate, querido.

El marido llama a su amante:
-Mi mujer se va esta misma tarde al extranjero y estará fuera una semana. Tenemos todo ese tiempo para pasarlo juntos, cariño.

La amante llama al niño al que da clases particulares:
-Tengo mucho trabajo pendiente que me ocupará toda una semana. No tienes que venir a clase.

El niño llama a su abuelo:
-Abuelo, no tengo clases durante toda una semana. Mi profesora estará muy ocupada. ¡Vayamos de acampada y pasemos la semana juntos!

El abuelo (que es el director de esta historia) llama a la secretaria:
-Voy a pasar toda una semana con mi nieto. Vamos a ir de acampada. Así que no voy a participar en el seminario. Puede cancelar el viaje.

La secretaria llama al marido:
-El director cambió de idea y acaba de cancelar el viaje.

El marido llama a la amante:
-No podremos pasar estos días juntos, el viaje de mi mujer fue cancelado.

La amante llama al niño de las clases particulares:
-Solucioné el tema del trabajo, así que reanudamos el ritmo normal de clases.

El niño llama al abuelo:
-Abuelo, mi profesora me dijo que esta semana tengo clases. No podremos ir de acampada.

El abuelo/director le dice a la secretaria:
-Mi nieto me acaba de decir que no podemos ir de acampada. Continúe con los preparativos del viaje.

Hasta las cachas

navaja con cachas de asta¿Sabías por qué HASTA LAS CACHAS significa en extremo, sobremanera, a más no poder?

Es ésta una expresión que se utiliza para decir que se ha hecho lo máximo posible, que se ha puesto toda el alma, generalmente en referencia a una empresa o quehacer.

Según el DRAE, una cacha es cada una de las dos chapas o piezas que cubren o que forman el mango de las navajas, de algunos cuchillos y de algunas armas de fuego. Y el término se suele utilizar en plural.

Comenzó a usarse este modismo en el sentido literal de “hundir la navaja hasta las cachas”, es decir, lo máximo, hasta el tope, de igual manera que un matador de toros “hunde el estoque hasta la empuñadura”.

En Extremadura y Salamanca empezó a llamarse cachas a las piernas (por eso de una a cada lado, se supone), sobre todo a las bien formadas que embellecían el conjunto de la persona, tal como las cachas de una navaja embellecen el conjunto que forma con la hoja.

Más tarde, tal acepción se extendió al resto del cuerpo, y se dice estar cachas por estar fuerte, musculado y con una figura bella y bien torneada. Curiosamente por ejercitarse físicamente hasta las cachas.

Arrimar el ascua a su sardina

¿Sabías por qué ARRIMAR EL ASCUA A SU SARDINA se dice del aprovechar las ocasiones en beneficio propio?

La expresión tiene su origen en los cortijos andaluces.

Antaño se tenía por costumbre dar sardinas a los trabajadores de los cortijos, y ellos las asaban en la lumbre de los caseríos; pero como cada uno de ellos cogía ascuas para arrimarlas a su sardina, la candela se apagaba. Así que acabaron por prohibir el consumo de tal pescado en el trabajo.

Esta actitud tan egoísta que llevaba a perder un bien común es la que describe la locución, que se aplica al que aprovecha las ocasiones en beneficio propio sin tener en cuenta el perjuicio que pueda causar a los demás.

Comerse un marrón

¿Sabías por qué COMERSE UN MARRÓN es cargar con una culpa propia o de otros?

También cargar con el desempeño de una tarea ingrata de la que otros se libran.

Tiene su origen en el verbo marrar, ‘errar, faltar, molestar, desviarse de lo recto’. De ahí el sustantivo marro ‘regate o ladeo del cuerpo, que se hace para no ser cogido y burlar al perseguidor’, usado frecuentemente hablando de los animales acosados.

Al respecto se puede leer en la 2ª acepción del término en el DRAE: “juego en que, colocados los jugadores en dos bandos, uno enfrente de otro, dejando suficiente campo en medio, sale cada individuo hasta la mitad de él a coger a su contrario. El arte consiste en huir el cuerpo, no dejándose coger ni tocar, retirándose a su bando. Este juego se conoce con otros varios nombres.”

En el lenguaje de germanía (jerga o manera de hablar de ladrones y rufianes, usada sólo por ellos) un marrón era una gran finta, una gran huída. Así dar marrón era dar el esquinazo, huir burlando a alguien, escapar con engaño.

Por contra, comerse el marrón o tragarse el marrón se decía del delincuente a quien pillan por no poder huir y que tiene que cargar con sus culpas y con las de sus cómplices que sí han conseguido escapar.

Actualmente el significado agrupa a los que cargan con culpas ajenas y al que carga con un trabajo que los demás rehúyen.

La ley de Murphy

La llamada ley de Murphy se enuncia así: “Si algo puede salir mal, saldrá mal”.

La frase surgió de un experimento fracasado de Edward A. Murphy, ingeniero de desarrollo en un proyecto de las Fuerzas Aéreas USA en 1949. Al probar un equipo de su invención, dotado de dieciséis sensores destinados a medir y registrar la aceleración que podía soportar un cuerpo humano, el experimento fracasó por un fallo del equipo. Al revisar el material se descubrió que los instaladores habían montado mal una pieza clave. Fue entonces cuando pronunció la famosa frase.

La cosa no habría pasado de un desahogo de mal humor, pero Geroge E. Nichols, gerente del proyecto, captó las hondas implicaciones de estas palabras y, no sin ciento humor, les adjudicó el rango de ley.

A partir de su primera formulación se han ido añadiendo postulados, corolarios y teoremas bajo el influjo de la ley. Algunos de los más conocidos son:

Cuando cae una tostada siempre lo hace del lado de la mantequilla.

Si cambias de fila, la que acabas de dejar avanzará más deprisa.

Si pulsas dos teclas al mismo tiempo en el ordenador, te saldrá la tecla no deseada-

El intento de atrapar un objeto que está cayendo causará más estropicio que dejarlo caer.

Cualquier solución entraña nuevos problemas.

Los sucesos fortuitos tienden a suceder todos a la vez.

No hay tarea tan simple que no pueda hacerse mal.

Todo lleva más tiempo del que se piensa.

Enfermedades

¿Puede el ejercicio de una profesión predisponer a padecer una enfermedad determinada?

Si así fuera, estas enfermedades o trastornos podrían ser algunos de los siguientes:

carniceros – dolor de huesos
electricistas – hipertensión (alta tensión)
arquitectos – pies planos
abogados – pérdidas de juicio
agentes de tráfico – trastornos de circulación
panaderos – dolor de pán(creas)
bomberos – quemazón
matemáticos – cálculos
sepultureros – inflamación de fosas (nasales)
pasteleros – diabetes
conductores de autobuses – trastornos pasajeros
molineros – dolor de muelas
músicos – inflamación de cuerdas (vocales)
arquitectos – desviación de columna