Nos dice el DRAE que un andrajo es una prenda de vestir vieja, rota o sucia. También un pedazo o jirón de tela roto, viejo o sucio. No es un término muy utilizado en la actualidad, aunque lo es más andrajoso, ‘persona vestida o cubierta de andrajos.
También nos informa que proviene de árabe hispano hatrác,’necio, pelagatos’. Así que la prenda hace referencia al tipo de persona que la viste, una persona insignificante o mediocre, sin posición social o económica.
Quizá calar, ‘bajar’, ha contribuido a la formación del término calandrajo, que hace referencia a ‘un pedazo de tela grande, rota y desgarrada, que cuelga del vestido’ y, por extensión a una persona ridícula y despreciable.
Gualdrapa es otro término que guarda relación con los anteriores. El DRAE dice que es ‘una cobertura larga, de seda o lana, que cubre y adorna las ancas de la mula o del caballo’. De hecho era originariamente una vestimenta de caballero que llegaba hasta los pies y que, cuando el caballero montaba, cubría las ancas de su montura.
Y también le otorga un significado coloquial, ‘calandrajo desaliñado y sucio que cuelga de la ropa’.
Huelga decir que también se extiende el significado a la persona que muestra desaliño en el vestir, especialmente cuando le cuelgan partes de ella, como los faldones de la camisa o los pantalones caídos.
Bueno, bueno, diminutivos de tonto y bobo ¿no? Pues sí… y no.
Además de poder ser diminutivos, son términos con significado propio.
Un tontillo es un faldellín con aros de ballena o de otra materia que usaron las mujeres para ahuecar las faldas. Y un bobillo es el encaje que llevaban las mujeres prendido alrededor del escote, y que caía hacia abajo.
¡Quién lo iba a decir!
Una garambaina es un adorno de mal gusto y superfluo en los vestidos u otras cosas.
Pero coloquialmente se aplica, por superfluo, a otras situaciones. Por ejemplo a los ademanes afectados o ridículos, a las letras o los rasgos de las mismas que, por mal formados, no se pueden leer.
Y por último, su uso más extrendido: cosas y dichos inútiles, tonterías, pamplinas.
¿Sabías por qué se conoce como LECHUGUINO al joven que se compone mucho y sigue rigurosamente la moda?
También al que presume de madurez y conocimiento, tanto física como mentalmente, pese a ser excesivamente joven.
A principios del siglo XIX se puso de moda entre los jóvenes afrancesados partidarios de Napoleón, vestir con calzones, levitas y sombreros de color verde.
Popularmente se les empezó a llamar lechuguinos al compararlos jocosamente con una lechuga.
¿Sabías por qué HACER DE LA CAPA UN SAYO significa comportarse con independencia sin atender consejos ni advertencias?
Es tanto como decir que uno hace lo que le viene en gana.
Una capa es una prenda sin mangas cuyo sostén son los hombros y un sayo una prenda de vestir holgada y sin botones que cubre el cuerpo hasta la rodilla. Es decir, dos prendas que no tienen nada que ver.
Convertir una en otra no es cuestión fácil, parece más cuestión de capricho que de utilidad. Y a esa imagen es a la que hace referencia la expresión, al comportamiento arbitrario y fuera de normas.
¿Sabías por qué se llama TANGA una exigua prenda de baño?
Prenda que por delante cubre sólo la zona genital y por detrás consiste en una cinta estrecha.
El término proviene de un dialecto de Angola y su significado es ‘paño, cubierta’.
Aunque el origen del término es controvertido y hay quien afirma que procede del nombre de la prenda triangular que las indígenas tupí brasileñas manufacturaban con fibras vegetales para cubrirse la zona genital.
Como curiosidad citar que en Brasil también se le conoce como filo de dentes, ‘hilo dental’.
¿Sabías por qué llamamos BATA a cierta ropa holgada de estar por casa?
El nombre de esta robe de chambre, ‘ropa de habitación’ en francés, es herencia del también francés ouate, ‘guata’.
Esta guata es una lámina gruesa de algodón en rama, engomada por ambas caras, que sirve para acolchados o como material de relleno. Y así es el acolchado de esta prenda.
Cuando llega el verano con su calor, solemos vestir camisetas, T-shirts y demás prendas frescas y desenfadadas. Pero las que comentaremos aquí son las prendas con mensaje, aquellas con su frase en el pecho y, en ocasiones, en la espalda. Las hay muy graciosas. Como la de la imagen, una camiseta larga para embarazadas.
Los mensajes pueden ser muy variados. Veamos algunos:
para mujeres
pecho: SOY PIJA (o sea, molo mogollón)
pecho: Se llaman TETAS. ¿Qué no las habías visto nunca? TE TAS
pecho: Se mira, pero no se toca.
para mujeres rubias
pecho: LAS RUVIAS NO SOMOS TONTAS
para hombres
pecho: MI OTRA CAMISETA ESTÁ LIMPIA
pecho: MI IDEA DE UNA DIETA EQUILIBRADA ES UNA BIRRA EN CADA MANO
pecho: EL TRABAJO NO MATA (pero es mejor no arriesgarse)
para ambos
pecho: ENCONTRÉ EL AMOR EN INTERNET
pecho: TE SUENO DEL FOTOLOG
pecho: NO TENGO FACEBOOK (ni puñetera falta que me hace)
pecho: MÁS GENTE HA LEÍDO ESTA CAMISETA QUE TU BLOG
¿Sabías por qué ESTAR HECHO UN ADÁN es estar mal vestido y desaseado?
El Adán sucio y harapiento al que hace referencia la expresión es el primer hombre creado por Dios según relata el Génesis.
Al ser creado de barro, la imaginería popular consideró que eso le otorgaría un aspecto sucio y desastrado. Esta idea se vio reforzada por las pieles que Dios les dio a Adán y a Eva para que se vistieran al ser expulsados del Paraíso.
¿Sabías por qué IR DE VEINTIÚN BOTONES es ir vestido con elegancia y esmero?
Ése es el número de botones que antiguamente llevaban las sotanas de los sacerdotes católicos. Aunque actualmente pueden ser algunos más o algunos menos.
Pero no tan sólo de las que estos vestían, sino las que también llevaba toda la gente de letras, profesores de universidades, los médicos… antes de que la prenda pasase a ser indicativa de la curia.