Roma

Ser un pájaro de mal agüero

¿Sabías por qué SER UN PÁJARO DE MAL AGÜERO es ser alguien que da mala suerte?

También ser alguien cuya sola presencia hace presagiar sucesos adversos.

Entre los romanos, la adivinación del futuro se convirtió en un rito religioso llevado a cabo por los augures.

Esta especie de sacerdotes utilizaban para sus adivinaciones multitud de signos que interpretaban a su antojo. Entre ellos se encontraban las aves.

Utilizaban para sus predicciones la especie de ave, su canto, número y el lugar y la dirección del vuelo. De tal manera que la sola presencia de un ave o la aparición de una bandada de ellas volando en determinada dirección podía ser interpretado como una nefasta señal.

Comoquiera que los augures generalmente predecían desgracias y calamidades, se llamó agorero a aquél que predice males o desdichas y se tuvo por ave de mal agüero a la persona pesimista y… agorera.

Notario

¿Sabías por qué llamamos NOTARIO al funcionario público autorizado para dar fe de los contratos, testamentos y otros actos extrajudiciales, conforme a las leyes?

También al que deja testimonio de los acontecimientos de los que es testigo.

Un esclavo de Cicerón, llamado Marco Tulio Tirón, que solía actuar como secretario del sabio romano, desarrolló un sistema de escritura abreviada que constaba de unos cinco mil signos. Este sistema —considerado como el primer antecedente de la taquigrafía— fue conocido como notas tironianas.

Las notas tironianas se enseñaron en las escuelas duranto toda la Edad Media, junto a otro método similar desarrollado por el papa Silvestre II.

Los expertos en el uso de esas notas fueron llamados notarios.

Flechazo

¿Sabías por qué decimos que recibe un FLECHAZO el que se enamora?

Más aún, se dice cuando se enamora de repente.

Ya en la antigua Grecia se describía la llegada del amor como un hachazo, un incendio o un golpe de viento. Pero como a Eros, o a Cupido en Roma, se le representaba con un arco y una aljaba llena de flechas, se acabó por asimilar esa imagen, la del flechazo, a la llegada repentina del amor.

Hacer la cama

¿Sabías por qué decimos HACER LA CAMA por vestirla, prepararla o componerla?

Esta locución no deja de ser un tanto extraña a pesar de que al ser tan habitual no lo parezca. ¿Hacer? La cama, como mueble, ya está hecha. Quizá falte prepararla para acostarse.

Desde tiempos muy antiguos la cama no era un mueble que estuviera todo el dia puesto en algún lugar, ocupando espacio. Los persas la hacían todos los días, es decir, la armaban.

Tampoco permanecía puesta en un lugar fijo todo el día entre griegos y romanos, sino que solía armarse cuando se iba a acostar en ella alguna persona, aunque algunas veces ese montaje supisiese tan solo colocare sobre ella cojines, sábanas de seda o tapices a modo de manta.

En algunas cerámicas griegas se representa a un esclavo que lleva a cuestas la cama de su señor y la mesa, pues ambas cosas se colocaban juntas a la hora de comer.

De ahí otra locución también muy cotidiana: poner la mesa.

La mesa tampoco estaba puesta permanentemente en un lugar fijo sino que se ponía cuando se necesitaba para comer.

Caco

¿Sabías por qué llamamos CACO al ladrón que roba con destreza?

Porque tal era el nombre de un dios menor de la mitología clásica romana, hábil ladrón.

Según el relato mitológico, Caco robó cuatro vacas y cuatro bueyes a Hércules, utilizando una hábil artimaña: hizo caminar hacia atrás a los animales, de manera que las huella indicaban que los animales habían salido de la gruta en la que los había encerrado y no que habían entrado en ella como así fue.

Hércules fue burlado hasta que, para la desgracia de Caco, un animal mugió poniendo en evidencia el engaño. Caco perdió la vida a manos de Hércules.

Hablar largo y tendido

tendido

¿Sabías por qué HABLAR LARGO Y TENDIDO es abordar un tema de forma exhaustiva?

Cuando se pretende hablar de un asunto desde todos los ángulos, sin tapujos y sin dejar nada que comentar, se dice que se va a hablar largo y tendido.

La expresión hace referencia literalmente a la forma material clásica de abordar las largas conversaciones. No en vano los romanos adoptaban una posición recostada para celebrar sus reuniones y encuentros, junto a una mesa baja. Sin más propósito que hablar extensamente de todo tipo de asuntos durante horas.

Así hablaban largo (por el tiempo) y tendido (por la posición).

Echar a los leones

¿Sabías por qué decimos ECHAR A LOS LEONES para significar que se enfrenta a alguier con personas o situaciones peligrosas?

Y sin esperanza de salir airoso.

La expresión tiene su origen en la práctica romana de echar a los esclavos condenados a morir a las arenas del Coliseo o a las de otros muchos circos situados en las colonias de África o de España. Allí les aguardaban las fieras que se cebaban en ellos en una voraz carnicería para regocijo de los presentes.

El dinero no tiene olor

¿Sabías por qué decimos que EL DINERO NO TIENE OLOR para justificar ganancias obtenidas de manera poco honrosa?

El dicho proviene de Vespasiano, emperador romano del siglo I.

Vespasiano —que recibió de Nerón las arcas del Estado agotadas— se vio obligado a idear nuevas maneras de obtener dinero para financiar las guerras y las monumentales obras del Coliseo. Llegó a crear un impuesto que gravaba el uso de los mingitorios públicos, es decir, una tasa sobre la orina.

Cuando su hijo Tulio tachó de inmunda la medida, Vespasiano mandó traer una fuerte suma y le preguntó a su hijo cómo olía. Comoquiera que Tulio no percibió ningún olor en particular, su padre le informó que provenía del impuesto de la orina y que no era posible distinguirlo del dinero proveniente de otros impuestos.

Denarius non olet, ‘el dinero no tiene olor’, le dijo. Venga de donde venga el dinero es dinero.

Trivial

¿Sabías por qué calificamos de TRIVIAL a lo vulgar, común y sabido por todos?

El término se originó en las costumbres comerciales de la Roma clásica, donde los negocios de envergadura se llevaban a cabo en el foro, mientras que los charlatanes se reunían en las encrucijadas de dos o tres calles.

En las encrucijadas de tres calles, llamadas en latín trivium, ‘tres vías’, era donde se situaban aquellos comerciantes que pretendían ser conocidos y querían ofrecer sus mercancías al mayor número posible de viandantes. Entre estos comerciantes de poca monta se incluían las rameras o esquineras.

Así pues, estos asuntos de escasa importancia comercial fueron calificados de trivialis, ‘triviales’. Algo tan frecuentado como un cruce de caminos, propiciaba que lo allí expuesto fuera conocido por todos, deveniendo común, vulgar, poco novedoso y carente de importancia.

Testículos

Un picaporte cojonudo. Visto en un Scary movie cualquiera.

¿Sabías por qué llamamos TESTÍCULOS a las gónadas masculinas?

Proviene del término latino testiculus, diminutivo de testis, ‘testigo’.

Así testiculus sería algo así como ‘pequeño testigo’, una aplicación metafórica al considerar las gónadas masculinas testigos o pruebas de virilidad.

En el mismo término tienen su origen las voces testamento y testificar.

Respecto a testificar, proviene del latín testificare, de testis, ‘testigo’, y facere, ‘hacer’.

El derecho romano solamente reconocía capacidad para declarar en un juicio como testigo a los varones, que afirmaban la veracidad de sus palabras y su derecho a pronunciarlas, sujetando con su mano derecha sus testículos.

Aún hoy en día se suele reforzar la veracidad de la palabra formulada recurriendo a la hombría, realizando el mismo gesto obsceno e incluso con expresiones como ¡por mis cojones!