Entradas relacionadas con exageración

¿Sabías por qué NO TENER DOS DEDOS DE FRENTE significa ser corto de entendederas? También ser un irresponsable que actúa a lo loco y sin conocimiento. Ya en el antiguo Egipto o incluso en la Grecia clásica se aceptaba como posible leer la predestinación de una persona en los rasgos corporales. Hoy en día todavía hay manifestaciones de este tipo en nuestra cultura, como las lecturas de mano. En el siglo XIX, como extensión de esta creencia, se consideraba que el estudio del cráneo de una persona era suficiente para determinar sus instintos, sentimientos y,… Leer más →

¿Sabías por qué SER LA HOSTIA es ser el colmo o lo que ya no se puede superar? Dependiendo del tono con que se pronuncie, la intención del hablante y el contexto, tanto puede ser expresión elogiosa como insultante. En cualquier caso, es una voz hiperbólica usada para poner de relieve una cualidad o singularidad llamativa que el sujeto posee. Tiene su razón de ser en la comparación con la oblea u hoja delgada de masa de harina de trigo que una vez consagrada se convierte en el cuerpo de Jesucristo según el dogma católico…. Leer más →

Sibarita es una persona que se trata con mucho regalo y refinamiento, muy dada a placeres. Aunque en la actualidad es un término con connotaciones positivas, en el sentido de saber disfrutar de los placeres de la vida, de ser un bon vivant, no siempre fue así. De hecho al principio significó ‘buscador de placer, depravado’. El origen del témino lo encontamos en la antigua ciudad griega de Sybaris, situada en el golfo de Tarento. Fundada por los aqueos del Peloponeso hacia la segunda mitad del siglo VIII a C., fue un floreciente centro comercial…. Leer más →

¿Sabías por qué NO LLEGAR LA CAMISA AL CUERPO es estar muy asustado por algo que pueda suceder? El temor suele ser algún riesgo o amenaza a la propia vida. No le llega la camisa al cuerpo se dice del que está tan asustado y teme tanto por su vida que es incapaz de pensar coherentemente. Esta expresión coloquial expresa que cuando alguien tiene mucho miedo, se encoge. Así que, en sentido figurado y haciendo uso de la hipérbole, cuando alguien siente tanto miedo y se encoge tanto, podría ocurrir que una camisa que estuviera… Leer más →

Más tantanes, basados en la exageración con fines cómicos. Un tradicional chiste o cuento infantil en el que se escoge una cualidad —repetida indefectiblemente tres veces— y se exagera hasta lo imposible. Era tan fea, tan fea, tan fea, que la atropelló un coche y quedó mejor. Era tan alto, tan alto, tan alto, que en vez de café con leche tomaba café con Dios. Era tan negra, tan negra, tan negra, que en vez de dar a luz, dio un apagón. Era tan honrado, tan honrado, tan honrado, que encontró un empleo y lo… Leer más →

Más tantanes, o lo que es lo mismo, más exageraciones cómicas de gran tradición. Era una adivina tan buena, tan buena, tan buena, que no sólo adivinaba el futuro, sino también el pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo. Era tan delgado, tan delgado, tan delgado, que se hizo un traje de mil rayas y le sobraron novecientas noventa y nueve. Era tan feo, tan feo, tan feo, que fue a comprar una careta y le dieron sólo la goma. Era un niño tan delgado, tan delgado, tan delgado, que aunque iba al colegio le ponían falta. Era… Leer más →

¿Sabías por qué PARECER EL CAMAROTE DE LOS MARX es una frase que se aplica a un local atestado, abarrotado de personal? Ser, estar como o parecer el camarote de los hermanos Marx es una expresión que tiene su origen en una de sus películas. Concretamente en Una noche en la ópera (1935) y en una de las más famosas escenas de la película y de toda la filmografía de los hermanos Marx. Inicialmente, tan solo está Groucho en el camarote, pero van apareciendo sucesivamente los polizones salidos de los baúles, los fontaneros del barco… Leer más →

Es un juego basado en la exageración con fines cómicos. Un tradicional chiste o juego infantil en el que se escoge una cualidad —repetida indefectiblemente tres veces— y se exagera hasta lo imposible. Era un hombre tan feo, tan feo, tan feo, que cuando murió tuvieron que recubrirlo de mortadela para que se lo comieran los gusanos. Era un hombre tan bizco, tan bizco, tan bizco, que cuando lloraba las lágrimas le caían por la espalda. Era un pueblo tan pobre, tan pobre, tan pobre, que en lugar de casas de putas tenía chozas de… Leer más →

Es un juego basado en la exageración con fines cómicos. Un tradicional chiste o cuento infantil en el que se escoge una cualidad —repetida indefectiblemente tres veces— y se exagera hasta lo imposible. Era un príncipe tan feo, tan feo, tan feo, que Cenicienta se fue del baile a las once y media. Era un futbolista tan malo, tan malo, tan malo, que para una vez que metió un gol, en la repetición lo falló. Era un hombre tan tacaño, tan tacaño, tan tacaño, que cuando veía la misa por televisión y pasaban a por… Leer más →

Es un juego basado en la exageración con fines cómicos. Un tradicional chiste o cuento infantil en el que se escoge una cualidad —repetida indefectiblemente tres veces— y se exagera hasta lo imposible. Era un hombre tan bajito, tan bajito, tan bajito, que para bajar de la acera usaba paracaídas. Era un hombre tan delgado, tan delgado, tan delgado, que viéndolo de frente parecía estar de lado y viéndolo de lado parecía que se había ido. Era un capataz tan malo, tan malo, tan malo, que ni jugando al ajedrez conseguía mover los peones. Era… Leer más →

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