confusión

Bienal y bianual

¿Cómo calificamos un evento o suceso que tiene lugar cada año? Pues… anual ¿no?

Correcto. ¿Y cómo llamamos al evento que tiene lugar cada dos años? ¿bianual? Pues no.

Bianual es un término formado por el prefijo bi- y anual, y así se forma un adjetivo que significa ‘que ocurre dos veces al año’. Si nos hemos de referir a un evento o exposición que se repite cada dos años, hemos de calificarlo de bienal, esto es, que ocurre dada bienio.

No confundir términos.

Montar un belén

¿Sabías por que decimos que MONTAR UN BELÉN es crear una situación de jaleo, de desbarajuste?

Este lío al que se refiere la expresión se asemeja al producido en los hogares en el momento de montar el pesebre navideño.

Situación de confusión en un momento familiar en que todo anda por medio, se retiran muebles, se monta el entramado que habrá de acoger el nacimiento, todo el mundo quiere participar, se colocan figuras y se acomodan las diferentes piezas que conformarán la villa de Belén y el pesebre.

Frases huecas (4)

Más frases ampulosas, rimbombantes y… carentes de significado. Como en el siguiente ejemplo que podría formar parte del discurso de cualquier político:

“En la actual coyuntura socioeconómica en la que estamos inmersos, inciden distintas praxis que, en íntima concordancia sectorial, requieren soluciones divergentes para la potenciación de los valores infraestructurales. Esto podría suponer la postulación de un receso que desintegrara al instante la articulada normativa y retroactivara la moderna planificación de los parámetros como consecuencia de un íntimo proceso, irreversible desde la óptica del cuadro macroeconómico mundial.”

Puedes elaborar un bonito discurso como los de los políticos con facilidad. Y hablar y hablar sin parar, con sonoras palabras y elaboradas frases. Y todo sin decir nada en absoluto.

Para ello nada más sencillo que leer la siguiente tabla empezando con una frase cualquiera de la primera columna, después una cualquiera de la segunda, después de la tercera, luego de la cuarta y de nuevo repetir el proceso. Podrás formar estupendos discursos y hablar varios minutos sin que nadie entienda el mensaje —porque no lo tiene— pero seguro que alaban tu retórica.

 

La tabla se encuentra en la página siguiente

(más…)

Hablando mal (5)

Una recopilación de malapropismos, es decir, palabras mal dichas por confusión fonética o por desconocimiento.

Me puso entre la espalda y la pared.
¿Apoyado en la pared? ¡Vaya aprieto! ¿Y no sería entre la ESPADA y la pared?

Quiero que me pagues con dinero cantante y sonante.
¿Cantante de cantar? Mejor CONTANTE de contar.

Tengo fastidiada la columna vertical.
Pues ponte en horizontal, quizá te beneficie la columna VERTEBRAL.

El parto se complicó y tuvieron que hacerle la necesaria.
Sí, en esos casos la CESÁREA suele ser necesaria.

Hizo una donación a las monjas insulinas.
No sabía que las monjas URSULINAS fuesen diabéticas.

No está el porno para bollos.
Es curioso eso del subconsciente. Mira que confundir HORNO con porno. ¿En qué estaría pensando?

Sufrió varias facturas con la caída.
Eso es que el médico cobró cada FRACTURA por separado.

Le van a operar la gandula mamaria.
Una GLÁNDULA muy gandula la mamaria. Ahí, al frente, sin hacer nada…

Frases huecas (3)

Más frases ampulosas, rimbombantes y… carentes de significado.

Puedes elaborar un bonito discurso como los de los políticos con facilidad. Y hablar y hablar sin parar, con sonoras palabras y elaboradas frases. Y todo sin decir nada en absoluto.

Para ello nada más sencillo que leer la siguiente tabla empezando con una frase cualquiera de la primera columna, después una cualquiera de la segunda, después de la tercera, luego de la cuarta y de nuevo repetir el proceso. Podrás formar estupendos discursos y hablar varios minutos sin que nadie entienda el mensaje —porque no lo tiene— pero seguro que alaban tu retórica.

 

La tabla se encuentra en la página siguiente

(más…)

Equívoco (3)

Colaboración de Aleix

En cierta ocasión en un programa de entrevistas de la televisión argentina se entrevistaba a las esposas de diversos deportistas argentinos. Un futbolista, un tenista, un golfista… Se les preguntó si realizaban algún ritual para dar suerte a sus maridos cuando habían de competir. Una se encomendaba a un santo, otra se ponía una prenda determinada, y la esposa del golfista dijo: “Pues yo, a mi marido, antes de una competición siempre le beso las pelotas”.

Se hizo un incómodo silencio.

Fin de la colaboración

Qué mal pensados ¿no? Es curioso como ante dos alternativas en un caso de ambigüedad la que primero suele acudir a la mente es la errónea.

Criptografía (4)

Existen muchas maneras de mantener un mensaje en secreto y una de ellas es el cifrado. Hay muchos métodos para cifrar, de entre los que destaca por su antiguedad el cifrado César.

El cifrado César consiste en cambiar cada letra del texto por la que esté n lugares más adelante en el abecedario, siendo n un valor que sólo conocen el emisor y el receptor del mensaje. Por ejemplo, el caso sencillo de n=1 comportaría cambiar cada letra por la siguiente del abecedario (la A por la B, la B por la C, la C por la D… la Z por la A). Si n=6, la A se cambiaría por la G, la B por la H, etc…

Este método (con n=3) fue el utilizado por Julio César en sus mensajes, de ahí que se conozca como cifrado César.

Si hacemos n=13, nos encontramos en un caso particular, el cifrado ROT-13. Teniendo en cuenta que el alfabeto inglés tiene 26 letras (al igual que el castellano si obviamos la ñ), se trata de la mitad, lo que supone un camino de ida y de vuelta, un cifrado simétrico. O lo que es lo mismo, que se aplica el mismo algoritmo para cifrar y descifrar.

Tabla ROT-13

Por supuesto, ambos métodos están totalmente superados hoy en día, por lo que resultan poco seguros y fácilmente descifrables. No proporcionan seguridad criptográfica real y, de hecho, a menudo se usan como ejemplo canónico de cifrado débil. Lo que algunos criptógrafos llaman “cifrado para la hermana pequeña”, aludiendo al hecho de que solamente a una niña pequeña se le escaparía el método utilizado.

Ocurre que, principios de la década de 1980, se utilizó y popularizó el ROT-13 en los foros de Usenet, para escribir algo que solamente se leyera si se quisiese: chistes que algunos lectores podrían encontrar ofensivos, soluciones de problemas o adivinanzas, o simplemente para evitar que el final de una historia se leyese demasiado pronto.

A continuación un par de textos cifrados:

Jxyj jx zs yjcyt hnkwfit hts jq rjytit Hjxfw ufwf zs afqtw ij s nlzfq f hnsht.

L rfgr pvsenqb pba ry zrgbqb EBG-13, dhr ab in n fre zrabf dhr ry bgeb.

Dar una hostia vs. dar una ostia

¡Que te pego, leche…!

Así mismo, ¿con h o sin h? Aunque sea muda tiene su importancia.
 
No se encuentra la frase en los tratados al uso y eso es algo que siempre me extrañó puesto que es de un uso muy frecuente. Te voy a dar una hostia, Se pegó una hostia contra la pared, Le dieron un par de hostias… son expresiones habituales en las que hostia es un golpe, una bofetada, un puñetazo e incluso una colisión.
 
Según el diccionario, hostia es:
 
1.Hoja redonda y delgada de pan ácimo, que se consagra en la misa y con la que se comulga
2.Cosa que se ofrece en sacrificio
3.vulg. malson. Golpe, trastazo, bofetada
 
Es la tercera acepción a la que nos referíamos anteriormente. Luego pasa a señalar las diferentes expresiones más o menos coloquiales:
 
mala hostia.- f. vulg. malson. Mala intención
a toda hostia.- loc. adv. vulg. malson. A toda velocidad
de la hostia.- loc. adj. vulg. malson. Muy grande o extraordinario
la hostia.- loc. adv. vulg. malson
ser alguien o algo la hostia.- fr. vulg. Ser extraordinario
 
No es extraño el uso de términos religiosos en expresiones malsonantes, vulgares e incluso irreverentes; quizás como un revulsivo a una religiosidad omnipresente en otras épocas, encontramos multitud de expresiones de este tipo que no es necesario citar ahora. En el caso que nos ocupa no siempre es así, en algunas ocasiones sirve como ponderativo para magnificar una cualidad.
 
Pero ¿por qué una hostia es un golpe? Difícil respuesta puesto que hay multitud de usos coloquiales para significar golpe. Así podemos dar una galleta, una nata, un carquiñol, una bufa, un capón, una colleja, un trompazo, una leche… todas ellas expresiones con un uso figurado.
 
Quizás en este caso hostia que es una cosa buena, la convirtió el anticlericalismo en una cosa mala. O quizás atienda a su significado de ‘víctima’, o a su origen etimológico, el término hostis, -is que significa ‘enemigo’. Se conoce que los enemigos eran las primeras víctimas que exigían los dioses antiguos para conceder la victoria.
 
En ambos casos estaría clara la relación, puesto que la víctima del golpe es el que lo recibe, y el golpe se propina a un enemigo, o al menos a alguien por el que se siente cierta animadversión. 
 
O quizás se asimiló la forma circular de la forma eucarística, a la de un puño cerrado o a la de una mano abierta dando un cachete. O bien con cierta ironía —muy propia del pueblo llano— se llamó hostia al bofetón que el sacerdote sacudía al monaguillo revoltoso, o a los cachetes que los curas propinaban a diestro y siniestro a los estudiantes de los colegios religiosos: la letra con sangre entra. Así repartían hostias tanto en el altar como en las aulas.
 
Hasta aquí el uso con h que es el que señala la Real Academia. ¿Y sin la h?
 
Recientemente me tropecé con una etimología completamente distinta en el Diccionario de frases y dichos populares de Pancracio Celdrán. Dice así:
 
“Ostia: dar una. Se llamó ostia, plural latino de puerta, al portazo, en alusión a los golpes que daban los porteros u ostiarii, cerrando la puerta en las narices de quien quisiera colarse o entrar sin haber sido invitado. Asimismo, en latín, se llamaba ostiarium al impuesto sobre el número de puertas que tuviera la casa: a más puertas u ostia, más impuestos. En un pasaje de Plauto alguien pegó una paliza a un esclavo dando tumbos ostiatim, esto es, de puerta en puerta, de donde se dijo ‘a ostias’, sin relación con el uso religioso de la palabra.”
 
Al respecto recordar que Ostia— una ciudad antigua en la costa del mar Tirreno— era el puerto de la antigua Roma, fundada con el propósito de defensa militar pero convertida en puerto comercial con el tiempo. Por lo que un puerto es el nombre que recibe una puerta o vía de entrada por mar a una ciudad, al igual que un puerto de montaña en una puerta o paso hacia el otro lado.
 
Los términos latinos citados son todos correctos y con una procedencia común, que es el término latino os, oris, que significa boca. Por tanto, Ostia, -ae, es el puerto de Roma; ostium, -ii, puerta (que al ser neutro, hace el plural en –a: ostia = puertas); ostiolum, -i, puerta pequeña, postigo; ostiarius, -ii, ostiaria, -ae, portero / -a; ostiarium, -ii, el impuesto sobre las puertas; ostiatim, adverbio, de puerta en puerta; ostiensis, -is, ostiense, de Ostia.  

Da que pensar. Un portazo es un golpe violento como el que expresa la locución, además de un desaire y un desprecio al que se da con la puerta en las narices, y si se lleva a alguien a hostias, se le lleva dando tumbos, de un lugar para otro, como de puerta en puerta. Por otro lado, el puerto de Ostia debió resultar magnífico en su época y esto podría también explicar los usos ponderativos a los que aludíamos anteriormente.
 
Yo seguiré escribiendo la expresión con h, más que nada por la costumbre, pero reconozco que dudaré cada vez que me encuentre con ella.

Homofonía (2)

La homofonía es un fenómeno de la lingüística por el cual dos palabras que difieren en el significado suenan del mismo modo.

Colaboración de Zenitram

De cómo si hay tortilla y filetes empanados una “g” de convierte en “j”.

La frase en cuestión es:

El director, después de la gira triunfal de la compañía, invitó a los actores a una jira de confraternidad en el campo.

En donde:

gira – Serie de actuaciones sucesivas de una compañía teatral o de un artista en diferentes localidades.

jira – Banquete o merienda, especialmente campestres, entre amigos, con regocijo y bulla.

Homofonía

La homofonía es un fenómeno de la lingüística por el cual dos palabras que difieren en el significado suenan del mismo modo.

Proviene del griego homo, ‘igual’, y fono, ‘sonido’.

Algunos ejemplos:

a / ha (preposición / forma verbal del verbo haber)
ablando / hablando (forma verbal del verbo ablandar / forma verbal del verbo hablar)
abría / habría (forma verbal del verbo abrir / forma verbal del verbo haber)
acerbo / acervo (áspero al gusto / conjunto de bienes culturales)
ajito / agito (diminutivo de ajo / forma verbal del verbo agitar)
aremos / haremos (forma verbal del verbo arar / forma verbal del verbo hacer)
arte / harte (manifestación del sentimiento humano / forma verbal del verbo hartar)
arrollo / arroyo (forma verbal del verbo arrollar / curso de agua)
as /has (campeón / forma verbal del verbo haber)
asta /hasta (palo de la bandera / preposición)
atajo / hatajo (procedimiento rápido / grupo)
ay / hay (exclamación / forma verbal del verbo haber)
baca / vaca (portaequipaje del automovil / animal)
bacilo / vacilo (microbio / forma verbal del verbo vacilar)
balido / valido (voz de la oveja / favorito de un poderoso)
bario / vario (metal / diverso)
barón / varón (título nobiliario / de sexo masculino)
basto / vasto (áspero / extenso)
baya / valla (fruto silvestre /cercado)
bello / vello (hermoso / pelo corto y suave)
botar /votar (dar saltos / participar en unas elecciones)
cabo /cavo (accidente geográfico / forma verbal del verbo cavar)
haya / halla (árbol /forma verbal del verbo hallar)
hojear / ojear (pasar las hojas / pasar el ojo por encima)
horca / orca (apero de labranza / mamífero marino)
hulla / huya (tipo de carbón / forma verbal del verbo huir)
malla / maya (tejido de red / civilización precolombina)
revelar / rebelar (mostrar lo oculto / oponer resistencia)
sabia / savia (erudita / fluido de las plantas)
tubo / tuvo (tubería / forma verbal del verbo tener)
vacía / bacía (sin contenido / vasija)
yerro / hierro (error / metal)