No hay mal que por bien no venga.

 

No hay mal que por bien no venga nos anima a ser optimistas y a buscar la parte positiva en todo aquello que nos ocurre. Incluso aquellos hechos más desgraciados pueden desembocar en un bien.

Así que nos recomienda no lamentarnos en exceso, poner buena cara y tener buena predisposición para afrontar la vida.

Con la misma intención también se dice no hay daño que no tenga apaño.

 

 

Introduzca texto a buscar

Refranes aleatorios