Compuesto explosivo

ladygaga

Puede que no sea real, pero si alguien lo consigue sintetizar seguro que obtiene un producto efervescente, electrizante y altamente explosivo.

Seguro, vamos.

Dar coba

¿Sabías por qué DAR COBA es halagar, adular de forma fingida?

Darle coba a uno es darle conversación para halagarle o adularle con elogios fingidos. Es locución similar a hacer la pelota o hacer la rosca.

La expresión procede del lenguaje de germanía, el lenguaje de los delincuentes. En un uso metatizado de boca, porque se engaña hablando, entreteniendo con falsos halagos y razones.

La metátesis, muy frecuente en el vesre porteño, no lo es tanto en la germanía, aunque fue uno de los procedimientos para crear un léxico propio desconocido para los extraños.

Logos desafortunados

Pues eso, unos logos realmente desafortunados.

Teta de novicia

tetas

¿Sabías por qué calificamos de TETA DE NOVICIA a una exquisitez?

Ser teta de novicia es frase ponderativa de la bondad extrema de algo, de su excelencia, de su insuperable exquisitez.

Esta expresión es similar a la castellana Comer en mesa de canónigo o a la italiana Bocato di cardenale. En el sentido y creencia de que los altos cargos eclesiásticos solamente se llevan a la boca aquello que es refinado y bueno, de delicado e insuperable sabor y calidad. Pues solamente estas dignidades pueden permitirse estos gustos tan refinados y caros.

Por ello, no parece que la teta de novicia haga referencia a la anatomía sino más bien a la teta de monja, un dulce elaborado con clara de huevo montada, crema Chantilly, vainilla y ciruela picada, cuya forma aperada evoca un pecho adolescente. Si la teta de monja es deliciosa, la de novicia ha de ser… sublime.

el pueblo, siempre tan irreverente

Ser un nota

¿Sabías por qué llamamos NOTA a aquél que llama la atención negativamente por su actitud o comportamiento?

El nota, aunque pretenda lo contrario, llama negativamente la atención. Su comportamiento avergüenza.

En el siglo XVI, nota era término de ofensa. Ser una persona notada era tanto como estar señalado uno por alguna acción ruín o de mala fama. El término es definido por Covarrubias en su Tesoro de la Lengua (1611) como ‘infamia en alguna persona’.

En la actualidad ha perdido este sentido y se califica así al que presume sin tener de qué, al que hace el ridículo, al que destaca y se hace notar negativamente. Quizá por su semejanza con la expresión Dar la nota.

Chungo

¿Sabías por qué decimos que es o está CHUNGO aquello que presenta mal aspecto?

Decimos que un individuo es chungo cuando es malo, que está chungo cuando está enfermo; o que un asunto es, está o se presenta chungo cuando tiene mal aspecto.

El término chungo procede del caló o lengua gitana. Derivado a su vez del término chungaló, ‘malo’, que proviene del término chungalipén, ‘maldad’.

Así, este término adoptado se aplica a aquello que tiene mal aspecto físico, a la persona de baja catadura moral y a la situación o asunto que presenta dudas por su problemática.

Lenguaje matemático

Se pone el lenguaje matemático en una coctelera, se le añade un examen, pocas horas de estudio y… éste es el resultado.

Ambigramas (9)

Un ambigrama es una palabra escrita de manera que, al ser invertida por medio de un giro o una reflexión, permanece inalterada o revela una nueva palabra.

En este caso unos giros de 180º para diferentes nombres propios.

 

Maria José

Vicky

Rafael

Y en este caso, el giro se apilca en un ambigrama sin fin.

david

Traductor automático

Estos traductores automáticos…

No vino ni el Tato

¿Sabías por qué decimos que NO VINO NI EL TATO para expresar que a un acto no acudió nadie?

El Tato fue un famoso matador de toros de la segunda mitad del siglo XIX.

Tuvo una época muy activa en la que su nombre figuraba prácticamente en todos los carteles. De tal manera que daba la impresión de que no había corrida en la que no participase.

Incluso después de que le amputaran la pierna derecha, por una herida recibida en una lidia que se le infectó, el Tato salió a torear con una pierna ortopédica.

Finalmente tuvo de que desistir de su empeño. Pero debido a su afán de figurar en todos los carteles, se fraguó la expresión no venir ni el Tato, para reflejar una rareza.