Frases hechas

A la funerala

¿Sabías por qué decimos que está A LA FUNERALA algo que se encuentra en malas condiciones?

Es corriente, por ejemplo, decr que se lleva un ojo a la funerala cuendo está amoratado por haber recibido un golpe.

La expresión tiene su origen en la forma de llevar las armas los militares en las ceremonias fúnebres: en señal de duelo se mantienen con las bocas o las puntas hacia abajo. Es decir, a la funerala.

Torre de marfil

¿Sabías por qué cuando alguien vive retiradamente se dice que se encierra en su TORRE DE MARFIL?

Cuando uno lleva una vida retirada, lejos del mundanal ruido, sin ningún tipo de vida social, se dice que se ha encerrado en su torre de marfil.

Lo de encerrarse en una torre se puede entender como un uso metafórico, pero no está tan claro por qué de marfil.

Torre de marfil, Turris eburnea en latín, es uno de los títulos que se da a la Virgen en la letanía del Rosario, repitiéndose una y otra vez. Al adjetivar el sustantivo torre, se impuso el lenguaje popular por la fuerza de la costumbre. Una pareja sustantivo-adjetivo que resultaba muy natural

Echar una cana al aire

¿Sabías por qué ECHAR UNA CANA AL AIRE es desatender obligaciones para dedicarse a distracciones reñidas con la edad?

Generalmente distracciones y ocupaciones de carácter sexual. Aventuras amorosas fuera de lo habitual y en sintonía con tiempos pasados.

El origen de la frase se encuentra en la ineficaz costumbre masculina de arrancarse las primeras canas. Un gesto vanidoso para esconder el hecho del fin de la juventud y, con ella, de la licencia para hacer ciertas cosas alocadas y poco juiciosas.

No dar puntada sin hilo

¿Sabías por qué NO DAR PUNTADA SIN HILO es sinónimo de no hacer nada de lo que no se saque provecho?

Coser sin hilo es una actividad a todas luces inútil. Por ello la frase se aplica a aquel que no realiza actividades inútiles, al aprovechado que no da un paso sin calcular el beneficio que puede obtener de él.

Un origen similar tiene no dar puntada sin dedal, aplicado al que se asegura bien antes de actuar para no recibir daño.

Puño y letra

¿Sabías por qué decimos que un escrito es de PUÑO Y LETRA para significar que es de su propio autor?

Se dice que es de su puño y letra de lo escrito a mano por la persona que lo firma.

Lo de letra no requiere explicación, pues se sobreentiende que es de su propia caligrafía lo que escribe a mano. Otra cosa sucede en el puño: el puño hace referencia a la firma, que es el rasgo que da validez al texto y muestra la autoría.

Antiguamente, la firma, la identificación personal, se estampaba imprimiendo con el puño el sello que las personas de rango llevaban esculpido en un anillo.

De ahí que puño haga referencia al sello estampado al pie del escrito.

Dar el espaldarazo

¿Sabias por qué DAR EL ESPALDARAZO es otorgar un público reconocimiento de que se considera a una persona preparada para un asunto?

El espaldarazo formaba parte de la ceremonia de armar caballero, y consistía en un golpe en la espalda, con la espada de plano o con la mano. Un pequeño empujón que recibía el nuevo miembro de la Orden de Caballería.

Actualmente se emplea la expresión en ámbitos laborales, cuando la consecución de un trabajo u objetivo, demuestra que uno está capacitado para tareas de nivel superior. Y es la propia consecución del logro la que le catapulta a posiciones de mayor responsabilidad.

Situación kafkiana

¿Sabías por qué calificamos de SITUACIÓN KAFKIANA a aquella situación absurda, inevitable y sin salida?

La expresión hace referencia a Franz Kafka(1883-1924), célebre novelista checo, autor de La Metamorfosis, El Proceso y El Castillo, entre otras obras.

Frecuentemente, los personajes de Kafka se ven envueltos en situaciones que no comprenden y que les llevan a un punto sin retorno. Situaciones recursivas y sin fin, gobernadas por un poder sin rostro que les mantiene atrapados en un laberinto sin salida.

Por ello, cuando alguien se encuentra en una situación inevitable, en la que no puede progresar por más esfuerzos que dedica, en la que se ve devuelto una y otra vez al mismo punto para su desesperación, y en las que debe seguir unas normas absurdas que no comprende, califica la situación de kafkiana.

La situación kafkiana por antonomasia es la provocada por el tejido burocrático gobernado por un poder que nadie conoce y que mueve los hilos disponiéndolo todo según sus propios criterios.

Dar coba

¿Sabías por qué DAR COBA es halagar, adular de forma fingida?

Darle coba a uno es darle conversación para halagarle o adularle con elogios fingidos. Es locución similar a hacer la pelota o hacer la rosca.

La expresión procede del lenguaje de germanía, el lenguaje de los delincuentes. En un uso metatizado de boca, porque se engaña hablando, entreteniendo con falsos halagos y razones.

La metátesis, muy frecuente en el vesre porteño, no lo es tanto en la germanía, aunque fue uno de los procedimientos para crear un léxico propio desconocido para los extraños.

Teta de novicia

tetas

¿Sabías por qué calificamos de TETA DE NOVICIA a una exquisitez?

Ser teta de novicia es frase ponderativa de la bondad extrema de algo, de su excelencia, de su insuperable exquisitez.

Esta expresión es similar a la castellana Comer en mesa de canónigo o a la italiana Bocato di cardenale. En el sentido y creencia de que los altos cargos eclesiásticos solamente se llevan a la boca aquello que es refinado y bueno, de delicado e insuperable sabor y calidad. Pues solamente estas dignidades pueden permitirse estos gustos tan refinados y caros.

Por ello, no parece que la teta de novicia haga referencia a la anatomía sino más bien a la teta de monja, un dulce elaborado con clara de huevo montada, crema Chantilly, vainilla y ciruela picada, cuya forma aperada evoca un pecho adolescente. Si la teta de monja es deliciosa, la de novicia ha de ser… sublime.

el pueblo, siempre tan irreverente

Ser un nota

¿Sabías por qué llamamos NOTA a aquél que llama la atención negativamente por su actitud o comportamiento?

El nota, aunque pretenda lo contrario, llama negativamente la atención. Su comportamiento avergüenza.

En el siglo XVI, nota era término de ofensa. Ser una persona notada era tanto como estar señalado uno por alguna acción ruín o de mala fama. El término es definido por Covarrubias en su Tesoro de la Lengua (1611) como ‘infamia en alguna persona’.

En la actualidad ha perdido este sentido y se califica así al que presume sin tener de qué, al que hace el ridículo, al que destaca y se hace notar negativamente. Quizá por su semejanza con la expresión Dar la nota.