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Otro texto monovocálico, en este caso escrito con la “a”. O lo que es lo mismo, un lipograma en el que se excluyen las otras cuatro vocales. Se trata del famoso texto monovocálico de Rubén Darío, Amar hasta fracasar. Amar hasta fracasar (Trazada para la A) La Habana aclamaba a Ana la dama más agarbada, más afamada Amaba a Ana Blas, galán asaz cabal, tal amaba Chactas a Atala. Ya pasaban largas albas para Ana, para Blas; mas nada alcanzaban. Casar trataban, mas hallaban avaras a las hadas, para dar grata andanza a tal plan…. Leer más →

Nombres artísticos

Si nombro a Frederick Austerlitz y a Virginia Katherine McMath seguro que no sabes a quien me refiero. En cambio, si digo Fred Astaire y Ginger Rogers ya está todo como mucho más claro. Aunque los primeros son sus nombres verdaderos, aquellos que  adoptaron para su carrera artística son los mundialmente conocidos. La sonoridad, la agradable combinación de sonidos, la adopción de apellidos más acordes con el standard USA, la evocación de sensaciones, los diminutivos… son diferentes motivos para el cambio. Pero de todas formas, en este mundo de las personalidades públicas hay mucho camelo… Leer más →

Consiste en la utilización conjunta de dos negaciones y como resultado se obtiene una afirmación. Por ejemplo, si decimos: “No quiero que no me quieras” ¿Qué es lo que queremos? En principio la doble negación hace difícil la comprensión, por lo que es mejor proceder por partes. “Quiero que no me quieras” dice que no queremos ser amados; entonces el “No” del principio niega la frase y resulta que sí queremos ser amados. La utilización de dos negaciones produce una afirmación de la misma manera que el producto de dos números negativos es un número… Leer más →

En nuestra escritura —y en la de otros idiomas— contamos con una serie de “palitos” o “trazos” o “rasguillos” que añadimos a las letras y que no son más que signos ortográficos que nos ayudan a distinguir entre sonidos o entre letras. Entre ellos se cuentan los puntos de las letras i y j, la diéresis de la ü, la tilde o acento ortográfico y la virgulilla de la ñ. También están el apóstrofe y la cedilla de la ç, que si bien los usó el castellano antiguo, hoy tan solo los podemos hallar en… Leer más →

La tilde o acento ortográfico puede hacer variar el significado de una palabra. Depende de cuál sea la vocal tónica de un término puede significar una cosa u otra. Ello puede dar lugar a múltiples equívocos y juegos de palabras. Por ejemplo: el par lastima / lástima proporciona un sencillo juego: ¿Se lastima? ¡No me da lástima! Claro que también otro algo subido de tono: ¿Cuál es la diferencia entre lastima y lástima? El tamaño del pene. Son numerosísimas las palabras afectadas por esta particular polisemia: revolver / revólver, perdida / pérdida, libro / libró,… Leer más →

Las palabras que contienen una sola vocal reciben el nombre de monovocálicas. Lo es tanto no que tan solo tiene una vocal como mañana que tiene tres iguales. Es muy fácil encontrar palabras que lo sean, pero ya no lo es tanto construir frases, cuanto más largas mejor y que tengan sentido. Con la A “Amar hasta fracasar”, “Nada abasta a atajar la llama”, “La mala pasada ata a Ana a la casa”, “Las adas hablan a la cascada, a la amada, a la alada alma…”, “La dama amaba a la gata”, “La mar salada”… Leer más →

La ambigüedad se define como un doble sentido por diversas interpretaciones semánticas por polisemia (varios significados de una misma palabra) u homofonía (diferentes palabras con idéntico sonido). Son múltiples los juegos de palabras, chistes, frases ingeniosas y demás que se basan en la ambigüedad. A continuación un pequeño ejemplo: El testamento Historia sobre dos hermanos avariciosos, su hermano pequeño y un padre moribundo dispuesto a escarmentar a sus hijos mayores.

Los hipocorísticos son esos nombres que en forma diminutiva, abreviada o infantil se usan como designaciones cariñosas, familiares o eufemísticas. Siempre referidos a una modificación del nombre y no a la adopción de otro como sería el caso de un mote o apodo. La voz procede del griego hypokoristikós, ‘acariciador’, y hace referencia al tono cariñoso de tales variaciones del nombre de pila. Nombres como Pepe, Tina, Paco, Luisito o Maite caen dentro de esta categoría. En algunos casos está muy claro el nombre propio al que hacen referencia, como en el caso de Juanita… Leer más →

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