Muerto el perro, se acabó la rabia

La rabia es una enfermedad que sufren algunos animales y que se transmite por mordedura al inocularse el virus por la saliva o baba del animal rabioso. Cuando un perro tiene la rabia, se vuelve agresivo y muestra un comportamiento muy peligroso. Como esa enfermedad no tiene cura, la única forma de eliminarla es sacrificando al animal enfermo. Una solución drástica pero definitiva.

Muerto el perro, se acabó la rabia, es, pues, un refrán que significa que cuando se suprime una causa, automáticamente desaparecen los efectos. Nos anima a ser expeditivos y a atacar el origen de los problemas como método más eficaz de eliminar los efectos.

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