Chistes (44)

Hay chistes y chistes. Estos son chistes de lenguaje: ambigüedades, equívocos, juegos de palabras… En definitiva, chistes malos. O no.

-Cariño… ¿y si tuviésemos un hijo?
-No creo, cielo. Me acordaría

-¡Te detesto!
-¡K de kilo!
-Pero… ¿qué dices?
-No sé, has empezado tú.

-Cariño, después de tantos años… ¿todavía me quieres?
-No, todavía no.

-Qué estrés.
-Dos más uno.

-¡Qué guapa estás hoy! ¿Te has pintado los ojos?
-No, ya los tenía.

-¿Me da un billete de metro?
-Tan grandes no tengo.

-¡Joder con los mosquitos!
-Ponte repelente.
-¡Madre mía, que ingente cantidad de dípteros nematóceros!

-Me voy dos semanas de viaje.
-¡Qué bien! No te olvides de escribir.
-Espero que no, con lo que me costó aprender.

-¿Qué función desempeñan las rayas de la luna trasera del coche?
-Desempañan.
-¡Ah, bueno! Entonces… ¿Qué función desempañan las rayas esas?

-Se te dan fatal las rimas.
-¡Y una mierda como una olla!

-¿Sabías que las cajas negras de los aviones en realidad son naranjas?
-¡No fastidies! ¿¡No son cajas!?

-¿Puedo fumar?
-Claro.
-Vale: uno maf uno, dof; dof maf dos, cuatro; tref maf tref, feif…

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