Plurales inherentes

Los plurales inherentes —también llamados pluralia tantum, ‘solo plurales’—son aquellos que presentan una morfología plural indicando un solo objeto. Sin forma en singular o con un empleo muy escaso de la misma.

Algunos de estos plurales son: albricias, altibajos, alicates, ambages, andadas, andurriales, anteojos, anales, aledaños, afueras, alrededores, andas, añicos, arras, ayunas, bártulos, bermudas, bruces, carnestolendas, celos, comestibles, comicios, comillas, cosquillas, cuclillas, creces, enseres, entendederas, entrañas, esponsales, espuertas, exequias, facciones, fauces, gafas, gárgaras, gules, hemorroides, hilas, honorarios, maitines, miras, modales, natillas, nupcias, preces, quimbambas, redaños, resultas, tragaderas, trizas, tinieblas, trébedes, vacaciones, vituallas, víveres.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *