Jugarse el todo por el todo

¿Sabías por qué decimos JUGARSE EL TODO POR EL TODO al arriesgarse por completo?

Se utiliza cuando el riesgo asumido nos lleva a coronar el éxito o a caer en el peor de los fracasos.

La expresión proviene de los juegos de azar y se refiere al lance en que uno apuesta todo lo que tiene con el objetivo de llevarse todo lo que hay en la mesa. Es la apuesta definitiva, la que nos da la victoria y las ganancias o la que nos echa de la mesa de juego habiéndolo perdido todo.

Ese aspecto de riesgo máximo, de última oportunidad; esa dicotomía dramática, es la que confiere fuerza a la frase que, ya fuera de contexto, se aplica a cualquier decisión arriesgada que pretendamos enfatizar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*