Archivo mensual: enero 2011
¿Sabías por qué llamamos CLEMENTINAS a cierta variedad de mandarinas?
Se trata de una variedad de mandarina de fruto pequeño y ovalado y una piel lisa y brillante de color naranja intenso. Sin pepitas y muy dulce.
La clementina tiene su origen en un híbrido entre la tradicional mandarina y la naranja agria que recibió tal denominación en referencia al fraile y misionero francés Clemente Rodier, descubridor de tal hibridación accidental a finales del siglo XIX en el jardín en su misión en Misserghin, Argelia.
Es un juego basado en la exageración con fines cómicos. Un tradicional chiste o juego infantil en el que se escoge una cualidad —repetida indefectiblemente tres veces— y se exagera hasta lo imposible.
Era una calle tan ancha, tan ancha, tan ancha, que en lugar de pasos de cebra tenía pasos de elefante.
Era una casa tan rica, tan rica, tan rica, que hasta la cubertería de plata era de oro.
Era un coche tan grande, tan grande, tan grande, que en lugar de radio tenía diámetro.
Era un hombre tan friolero, tan friolero, tan friolero, que en vez de frío tenía heladas.
Era un hombre tan avaro, tan avaro, tan avaro, que hizo testamento a su favor.
Era una mujer tan alta, tan alta, tan alta, que en lugar de añon cumplía metros.
Era una pastelería tan sucia, tan sucia, tan sucia, que hasta el cabello de ángel tenía caspa.
Era un torero tan malo, tan malo, tan malo, que en lugar de faenas hacía gamberradas.
Era un niño tan huérfano, tan huérfano, tan huérfano, que le parió su tía.
Era una mujer tan gorda, tan gorda, tan gorda, que había que mirarla a plazos.
Era un hombre tan avaro, tan avaro, tan avaro, que no prestaba ni la menor atención.
Era un bebé tan feo, tan feo, tan feo, que aprendió a caminar a los tres meses porque nadie lo cogía en brazos.
Era una familia tan numerosa, tan numerosa, tan numerosa, que la cigüeña vivía con ellos.
Los acertijos son una suerte de enigmas o adivinanzas en los que la formulación juega un papel muy importante. La falta de información en el enunciado o la presentación voluntariamente ambigua del mismo, nos predisponen al misterio.
A veces enmascaran una respuesta tan obvia que lleva un chiste incluido.
Veamos algunos ejemplos:
¿A qué equivale camisa y media y camisa y media?
Entre un burro blanco y un burro negro ¿cuál es el mas listo?
¿En qué copas no se puede servir anís?
¿Qué es lo que hacemos todos al mismo tiempo?
¿Quién puede hablar en todas las lenguas?
¿Qué estrella no tiene luz?
¿Qué es lo que se mata todos los días?
¿Quién ha dado más vueltas alrededor de la Tierra?
Las soluciones en la página siguiente
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¿Sabías por qué llamamos CHICO al niño o muchacho joven?
También se utiliza como adjetivo con el valor de ‘pequeño’.
Proviene del término griego kikkos y nos llegó a través del latín ciccus. Estas palabras aludían a la ‘membrana que separa los granos de la granada’, esa piel blanquecina que envuelve y separa los granos, que era y es tenida por poca cosa, sin importancia.
En latín existía la expresión ciccum non interduim, con el significado de ‘carecer de importancia para alguien’, algo similar al me importa un bledo o me importa un comino que actualmente se utiliza.
Esa cosa sin importancia se asimiló a lo pequeño y de ahí el actual uso.
Como curiosidad citar que en italiano se llama chicco al ‘grano’, especialmente el de maíz, arroz o uva.
Un eufemismo es una palabra o frase que expresa con suavidad o decoro ideas cuya franca expresión se considera malsonante.
Si decimos que es un eufemismo (de separación) el cese temporal de la convivencia matrimonial, anunciado por los duques de Lugo hace ya un tiempo, queda meridianamente claro de qué estamos hablando.
Y ese afán de corrección alcanza todos los campos, eso sí, con mayor o menor fortuna, pues algunos de los eufemismos rozan lo irrisorio, como en el anterior ejemplo.
Veamos a continuación unos ejemplos de eufemismos comúnmente utilizados:
Aborto: interrupción voluntaria del embarazo
Cárcel: establecimiento penitenciario, centro de readaptación social
Crisis económica: desaceleración económica
Despido masivo: reajuste de personal, racionalización de la empresa
Diarrea: problemas gastro-intestinales agudos
Dictadura: gobierno militar
Enfermo: paciente
Espionaje: servicio de inteligencia
Eutanasia: muerte digna
Golpe de estado: pronunciamiento militar
Holgazán: vividor
Ignorante: no poseedor de conocimientos básicos
Impotencia: disfunción eréctil
Ladrón: amigo de lo ajeno
Mano de obra: recursos humanos
Maquilladora: cosmetóloga
Mentir: faltar a la verdad
Muertes civiles: daños colaterales
No soportarse un matrimonio: incompatibilidad de caracteres
País subdesarrollado: país en vías de desarrollo
Pobres: desfavorecidos
Prohibir: desaconsejar
Prostituta: trabajadora sexual, mujer de vida alegre
Recesión: período de ajuste económico
Soborno: tráfico de influencias
Subida de precios: reajuste de precios
Trabajo forzado: servicio a la comunidad
Vendedor: asesor comercial, promotor de ventas, ejecutivo de ventas
Viejo: entrado en años
Vomitar: devolver
¿Sabías por qué llamamos GLANDE al extremo o cabeza del miembro viril?
Se trata de una metáfora por su forma o aspecto.
Proviene del latín glans, glandis, ‘bellota’. Así se asimilan ambas formas y se utiliza para ambas el mismo nombre.
Otro tanto ocurre con las glándulas ‘pequeñas bellotas’, llamadas así también por su forma similar.
Una actual expresión mostrada de una forma muy gráfica.

Hugo Varela (1960) es un humorista, músico y cantautor argentino.
A continuación una de sus composiciones, que recita acompañado armoniosamente de su guitarra.
EL GAUCHO ALEJO
Volvió al rancho donde vive
muy borracho el gaucho Alejo.
Y al asomarse al aljibe,
vio en el agua su reflejo.
Creyendo que era otro gaucho
preguntó: ¿Quién se cayó?
Y desde el fondo del pozo
repercutió el eco: yooo…
¿Y qué buscás comadreja
con esa cara de oveja
que se perdió en el rebaño?
… baaaño…
No te me hagás el gracioso
y contestame curioso.
¿Qué hacés en el fondo husmeando?
… meandooo…
¡Pucha! Que le erraste fiero,
te equivocaste de agujero.
¿Qué buscais? ¿Un inodoro?
… orooo…
Ahhh, caíste por ambicioso.
Ahora para sacar del pozo
voy a buscar mi caballo.
… baaayo…
No es bayo, es un alazán,
corre como un huracán
y su pelaje resalta.
… saaalta…
Saltaré para agarrarte
y cuando empiece a apretarte
de mi furia no respondo.
… hooondo…
Sea hondo, sea profundo,
despedite de este mundo
que te ataco por asalto.
… aaalto…
¿Qué pasa? ¿Te agarró miedo?
Te metiste en un enriedo,
o una cosa paresida?
… siiida…
Virgencita milagrosa,
si tiene la peste rosa
no creo que me convenga.
… veeenga…
¡No, gracias! Y no es por cobarde
pero se está haciendo tarde
y me llama la Dominga.
… miiinga…
Es la verdad del asunto,
y ahora yo te pregunto:
¿Quién empezó esta disputa?
¡Que quién empezó esta disputa!
Y le siguió preguntando
y el pozo se quedó callao.
Porque será un pozo humilde,
pero era un pozo… educado.
Sorprende lo mucho que se puede decir con muy pocas palabras. En una sola frase se puede concentrar mucha sabiduría, mucho humor, mucha destreza, mucho ingenio…
Veamos algunas citas acerca del desamor.
El odio es el amor sin los datos suficientes.
Richard Bach
La amistad puede ascender a amor, y a menudo lo hace, pero el amor nunca desciende a amistad.
Lord Byron
El que vive enamorado delira, a menudo se lamenta, siempre suspira, y no habla sino de morir.
Pietro Metastasio
No ser amados es una simple desventura, la verdadera desgracia es no amar.
Albert Camús
En el amor todo ha terminado cuando uno de los amantes piensa que sería posible una ruptura.
Paul Charles Bourget
Es mucho más fácil llegar a odiar a alguien a quien antes has amado, que a alguien por quien nunca has sentido nada en absoluto.
Marilyn Manson
Es tan corto el amor y es tan largo el olvido.
Pablo Neruda
Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia.
Elie Wiesel
El que no te quiere como eres, no merece que lo recuerdes.
Niki Lauda
El sexo es el consuelo para los que ya no tienen amor.
Gabriel García Márquez

¿Sabías por qué decimos COMULGAR CON RUEDAS DE MOLINO por dar crédito a cosas inverosímiles?
Comulga con ruedas de molino el ingenuo e inocente a quien un exceso de buena fe vuelve confiado.
El origen de la expresión se encuentra en una hipérbole, una extrema comparación entre la rueda de molino o muela y la hostia con la que se comulga. Un desproporcionado paralelismo de tamaño que resalta la obviedad de que nadie podría tragar la una por la otra. A menos que se tratase de un tonto infeliz incapaz de advertir un engaño tan claro.
La expresión también se utiliza en sentido negativo: yo no comulgo con ruedas de molino, queriendo significar que no se es tan tonto como para caer en el engaño planteado.