Archivo mensual: noviembre 2010

Chistes de Lepe (3)

Los chistes de tontos y sus tonterías son un clásico. En Argentina los protagonizan los gallegos, en Francia los belgas y en España los de Lepe. ¡Vaya usted a saber por qué!

Estos chascarrillos suelen sustentar su gracia en juegos de palabras o en diferentes confusiones lingüísticas. Por ello tienen cabida aquí.

¿Por qué lol leperos no beben leche fría?
Porque no le cabe la vaca en la nevera.

¿Por qué sabe la policía que un robo lo han cometido ladrones de Lepe?
Porque se encuentran que han hecho un agujero para entrar y otro para salir.

¿Por qué los de Lepe no juegan a las siete y media?
Porque salen de trabajar a las ocho.

¿Por qué los de Lepe no cambian las ruedas pinchadas?
Porque solamente están pinchadas por abajao.

¿Por qué en Lepe no hacen nunca rebajas?
Porque no les gustan los menos-precios.

¿Por qué los de Lepe ponen peras en las antenas?
Para tener antenas pera-bólicas.

¿Por qué los de Lepe van con los mocos colgando?
Para que nadie pueda decir que están sonados.

¿Por qué los niños de Lepe estudian en la carpintería?
Para aprenderse las tablas.

¿Por qué los de Lepe nunca cantan bingo?
Porque no se saben la letra.

¿Por qué los de Lepe llevan boina?
Porque es funda-mental.

Venir al pelo

¿Sabías por qué VENIR AL PELO es algo oportuno, a punto, con toda exactitud, a medida del deseo?

La expresión al pelo es entendible en cuanto que es contraria a la expresión a contrapelo, ‘fuera de tiempo, de modo inconveniente o intempestivo’.

Ambas tiene su origen en el pelo de las pieles y los paños.

Al pasar las mano a lo largo de un paño o piel, dependerá del lado o sentido al que se inclina el pelo para que la sensación recibida sea agradable o desagradable. Si se la acaricia en el sentido del pelo, la mano discurrirá de manera suave y fácil, en cambio, si se la acaricia a contrapelo es dificultoso y discontinuo.

La expresión se aplica también a las personas y los negocios. Así, estar al pelo es encontrarse bien o marchar bien un negocio.

Dar pie

¿Sabías por qué DAR PIE es ofrecer ocasión o motivo para que otro haga o diga algo?

Esta locución proviene de la antigua expresión dar el pie, equivalente a ‘ayudar a alguien a auparse a su cabalgadura’.

Así pues, es ofrecer las manos entrelazadas para dar un apoyo firme al pie del jinete, para que éste ponga el pie y se empuje para montar. Y en sentido figurado, dar apoyo moral o ayudar a que alguien suba a lo alto o que dé en hacer o decir algo que no haría o diría sin ayuda.

Trabalenguas (9)

Los trabalenguas se han hecho para destrabar la lengua sin trabas ni mengua alguna y si alguna mengua traba tu lengua, con un trabalenguas puedes destrabar sin mengua alguna tu lengua.

A continuación unos ejemplos de uno de los juegos de palabras más conocidos: el trabalenguas.

Un corsario rudo, tozudo, pancibarrigudo, frenticabezudo y barbipelambrudo que hacía tempestades soplando un embudo, tenía un amigo mudo, huesudo, cuellicogotudo, ojituertudo y larguipatilludo que hundía los barcos con sus estornudos.

Mariana Magaña desenmarañará mañana la maraña que enmarañara Mariana Mañara.

En el juncal de Julia juncos juntaba Julián, juntóse Juan a juntar y juntos juncos juntaron. Pero con Julia más.

Corazón de chirichispa, ojos de chirichispé. Tú que me chirichispeaste… ¡Desenchirichíspame!

Cuando cuentes cuentos, cuenta cuantos cuentos cuentas, porque si no cuentas los cuentos que cuentas nunca sabrás cuantos cuentos cuentas.

Teresa trajo las tizas ¿y cómo las tizas trajo? Hechas trizas las tizas trajo Teresa.

Juan Pinto, sable al cinto, contó de cuentos un ciento. Y un chico dijo contento: ¡cuántos cuentos cuenta Pinto!

Paco peco chico rico le gritaba como loco a su tío Federico y éste dijo a Paco Peco poco a poco chico rico.

Nonsense (4)

El nonsense o “sin sentido” es una composición que se basa en palabras inexistentes.

En estos textos no importa lo que dicen las palabras sino la forma en que lo dicen, la cadencia y el ritmo. Es el idioma de muchas canciones y rimas infantiles, pero también el de textos de grandes escritores.

También se conoce por trabucación cuando se mezclan lexemas y morfemas de diferentes palabras. Cuando juega con el resultado fónico, la cadencia y el ritmo, también se conocen como jitanjáforas.

Veamos un ejemplo:

Pablo Parellada solicitó a José Samaniego un prólogo para su obra Tenorio modernista-Remembrucia enoemática y jocunda en una película y tres lapsos. Y lo hizo de la manera que ya vimos aquí.

La respuesta de José Samaniego fue en los siguientes términos:

¡Isagoge!

¡Salve, panicida filenoso, que al poner bajo mi abrigaño las febriciteces de tu multicorde intelecto, hiciste colidir con la mía tu ánima venialmente cotufante!

¡Cómo isagogearte a ti, jocundo feruleador de favilosos cálamos, Anticristo de la floripondiez modernosa, juglero que musitas opognieces a la pálida musa de Verlaine!

Al eco jubiloso de tu sonolidante sistro, mi pájaro azul tornó a la libredumbre; orbiculó errabundo por las áureas golferieces de la cosmópolis celestiana, y avizoró añorante, embozada en los nimbos del misterio, la umbría de los bosques milenarios, do la cigarra helénica desgranó su ritma adormilente, y la cornamusa del divino Pan unisonó sibilina y milagrera con el carcajadeo de los sátiros y el tremar suspiroso de las ninfas.

Mi pájaro azul zigzagueó nostálgico.

Maya, la blonda virgen imposesa, testigueó su raudo voltijeo y ofrendole, protectrice, los lirios eucarísticos de sus manos -manos traslúcidas, manos flevilinas-, y mi pájaro azul sistolediastolizó en ellas grecitante, sistolediastolizó en ellas flajelino… Pero sistolediastolizó.

(Hemos quedado en que sistolediastolizó.)

Y como habiendo confianza da gusto, he aquí lo que musitó al oído de la púdica virgen, mi sincera avecilla:

-Sabrás, oh inasequible y codiciada esfinge, ante quien por tan varias y laberínticas sendas se encamina la innúmera caravana de soñadores, que un esforzado paladín del clasicismo hispano acaba de asestar, valiéndose de las artes del ingenio, mortífero golpe a la greñuda grey que sirve a la escarlata la lengua de Cervantes, el divino.

No he de hacer yo que ignores, oh enigmática soberana de un país ideal, que las imperecederas gallardías donjuanescas, vividas donosamente al modo glauco, son el ataque más formidable, trascendental y valeroso infligido al estetismo militante en su asendereada retaguardia. Y convendrás conmigo en que si en la regeneradora misión de dar al traste con faunos patizambos, siringas hipóginas, libélulas verdescentes, féminas cloróticas y nenúfares sitibundos, contase el insigne autor de Tenorio Glauco con el concurso de media docena de escritores de su talla artística y de su sinceridad literaria, la peluda cohorte de Verlaine podía ir pensando en cortarse con serrucho las melenas.

No podrás negarme, oh Maya, que si por mal entendidos convencionalismos tal cosa no sucediera y siguiese triunfando Glauco, hijo legítimo de Sísifo el embustero, no por ello sería menor la gloria ni menos dignos de encomio los merecimientos de quien en nombre del sentido común y jugándoselo todo en la partida, predicó con el ejemplo, fiel a la máxima del ilustre Goethe, que dice: «No pegues en el avispero, mas si lo haces, ¡da de firme!».

Y como sobre el avispero del modernismo hay que pegar sin duelo, como pegó Cervantes sobre el de los libros de caballería, y como el hecho de no haber existido más que un Cervantes no pude autorizar que sean tolerados y aplaudidos por más tiempo los ridículos desmanes de la andante glauquería, yo aplaudo con toda mi alma a Melitón González y no ofendo con nuevos elogios su modestia, porque la saladísima remembrucia con que ha honrado el nombre de mi dueño, dice en alabanza de su autor mucho más que cuanto mi pico pudiera musitar en tu oído…

Maya, la púdica virgen imposesa, palmoteó con entusiasmo y mi pájaro azul voló…

¡Salve, panicida filenoso, Anticristo de la floripondiez modernosa, joglero cotufante y multicorde, que pusiste bajo mi abrigaño las fulgurosas albescencias de tu mágica siringa!…

¡Anda la siringa!

Retahílas (7)

La retahíla es un juego de palabras típicamente infantil que beneficia la fluidez verbal, así como también la atención y la memoria.

Con las repeticiones, la armonía y las rimas, se logra entretener a los niños que inconscientemente practican el lenguaje.

Hay retahilas para recitar y para cantar y son muy usadas en juegos infantiles por niños de todas partes.

A continuación un poema de Rafael Alberti.

NOCTURNO

Toma y toma la llave de Roma,
porque en Roma hay una calle,
en la calle hay una casa,
en la casa hay una alcoba,
en la alcoba hay una cama,
en la cama hay una dama,
una dama enamorada,
que toma la llave,
que deja la cama,
que deja la alcoba,
que deja la casa,
que sale a la calle,
que toma una espada,
que corre en la noche,
matando al que pasa,
que vuelve a su calle,
que vuelve a su casa,
que sube a su alcoba,
que se entra a su cama,
que esconde la llave,
que esconde la espada,
quedándose Roma
sin gente que pasa,
sin muerte y sin noche,
sin llave y sin dama.

Comer del mismo plato

¿Sabías por qué COMER DEL MISMO PLATO supone la existencia de familiaridad?

La expresión suele emplearse en sentido negativo. Decimos ¿cuándo hemos comido en el mismo plato? como queriendo decir ¿hay familiaridad entre nosotros para que me trate sin respeto?

En efecto, la expresión suele usarse para llamar la atención a nuestro interlocutor, en el sentido de que nos trata con una familiaridad que no se corresponde con la real, instándole a que nos trate con mayor respeto, sin tomarse libertades que no le hemos dado.

Según dice Sbarbi en su Gran diccionario de refranes, el dicho proviene de que antiguamente, cuando algún gran señor organizaba un festín, la etiqueta exigía que cada dama tuviese un caballero a su lado, y que para cada pareja hubiese un solo plato, un solo vaso y un solo cuchillo, aunque entre ambos no existiese una relación anterior. El talento del anfitrión consistía en colocar a los invitados de tal manera que la familiaridad que entre ellos se establecía fuese grata a ambos.

Batir el cobre

¿Sabías por qué BATIR EL COBRE significa intentar una cosa con mucho empeño?

Batir o batirse el cobre, que también se dice así, significa trabajar mucho y con viveza para conseguir un objetivo. También disputar con mucho acaloramiento.

Cuando se bate o labra el cobre se martillea sobre la pieza con fuerza y con golpes continuados y vivos. Se suele estar sobre una pieza martilleando hasta tres y cuatro hombres juntos, guardando el compás de los golpes y de forma continuada, sin interrupción hasta la finalización.

De esta manera de trabajar, tenaz y constante, se ha extraído el significado figurado de la expresión.

Música celestial

¿Sabías por qué calificamos de MÚSICA CELESTIAL a las palabras eleganter pero vacías?

También a las promesas recibidas solamente para halagar los oídos pero que no se concretarán por carecer de sustancia o utilidad.

En el Gran diccionario de refranes de Sbarbi se puede leer: “tiene origen en la ridícula escuela de los preceptistas antiguos, empeñados en deducir los intervalos de la gama o escala musical de la distancia que existe entre los cuerpos celestes que componen el sitema planetario.”

En El porqué de los dichos de Iribarren se comenta que algunos teóricos buscaron relación entre las distancias y velocidades planetarias con la gama musical y supusieron la existencia de una música celestial o música de las esferas, inaudible para el oído humano. Fray Pablo Nasarre en su primer tomo de Escuela música (Zaragoza, 1724) afirma que la música instrumental tomó su fundamento de la música astral o celestial, pues las siete notas se corresponden con los siete planetas y las doce consonancias con los doce signos de Zodíaco.

También se discutía si en el Cielo sonaba o no música, si la armonía matemática de los movimientos planetarios era armonía musical y cosas parecidas.

Todas estas imaginativas divagaciones originaros la expresión peyorativa de música celestial.

Nonsense (3)

El nonsense o “sin sentido” es una composición que se basa en palabras inexistentes.

En estos textos no importa lo que dicen las palabras sino la forma en que lo dicen, la cadencia y el ritmo. Es el idioma de muchas canciones y rimas infantiles, pero también el de textos de grandes escritores.

También se conoce por trabucación cuando se mezclan lexemas y morfemas de diferentes palabras. Cuando juega con el resultado fónico, la cadencia y el ritmo, también se conocen como jitanjáforas.

Veamos un ejemplo:

Pablo Parellada solicitó a José Samaniego un prólogo para su obra Tenorio modernista-Remembrucia enoemática y jocunda en una película y tres lapsos. Y lo hizo de la siguiente manera:

Alma dedicante

Yo he restregado mi intelecto en las hipocrenieces de los efebos glaucos imperantes y afratelados en nexo exedraico.

Yo nimbé mi doliente espíritu con aromencias de crisantemos melancolinos, con irisaciones esfumadas de libélulas nictalopentes, con efluvios de nenúfares nostálgicos y emanaciones nefeloídeas de siringas neurasténicas.

Yo he quitaesenciado mis guedejas con cáncamo helénico.

Yo he delectado el beso del color en las fimbrias desfloradas de dejadeces abúlicas y he dado un buz al prístino opalescer del día abriente.

Yo he cruzado el expando en alas de una armonía pentamétrica, cristalización prolífica libada en las fontanas glaucas.

Yo debiera de ofrendar mi remembrucia donjuantenoriesca a la Secta imperante de efebos glaucos afratelados en nexo exedraico, alma máter de mi remembrucia.

Yo no ofrendaré mi remembrucia a la Secta imperante de efebos glaucos afratelados en nexo exedraico, alma máter de mi remembrucia.

Yo no procederé con la lógica obsoleta porque esto fuera proceder contra glaucura, y mi alma se siente glauca como los iris de una hetaira en el conticinio, en la intempesta…

Yo ofrendo media remembrucia a:

Don José Samaniego L. de Cegama

Yo ofrendo la otra media remembrucia a:

Don José Samaniego L. de Cegama

Yo no ofrendo otra media remembrucia porque no quedan más medias remembrucias.

Yo espero de Don José Samaniego L. de Cegama un prólogo, prolabio, proemio, protógala, prostetis, prótasis, atrio, vestíbulo, zaguán o frontispicio en el cual me ponga más allá del expando, según es práctica entre los efebos glaucos afratelados en nexo exedraico.

Pincia, 16 de Octubrescente de 1906.