Muchos refranes se citan de manera incompleta.
Ya sea por economía lingüística, por abreviar o por desconocimiento, muchos de los actuales refranes han perdido su segundo hemistiquio (su segunda mitad).
Hay multitud de ejemplos, de los que se citarán unos cuantos:
Por dinero baila el perro (no por el son que toca el ciego).
En todas partes cuecen habas (y en mi casa a calderadas).
Cada loco con su tema (y cada llaga con su postema).
El buen paño en el arca se vende (mas el malo verse quiere).
Una de cal y otra de arena (y la obra saldrá buena).
Quien tiene boca se equivoca (pero quien tiene seso no dice eso).
Sorprende lo mucho que se puede decir con muy pocas palabras. En una sola frase se puede concentrar mucha sabiduría, mucho humor, mucha destreza, mucho ingenio…
Veamos algunas citas acerca de los parientes y la familia en general.
Tener una familia es como tener una bolera instalada en la cabeza.
Martin Mull
Hay gran cantidad de gente que preferiría hacer una visita a las alcantarillas que visitar a sus primos.
Jane Howard
La pena máxima por bigamia es tener dos suegras.
George Russell
Los parientes lejanos son los mejores y cuanto más lejos estén, mejor.
Kin Hubbard
Ya he entregado dos primos a la guerra y estoy dispuesto a sacrificar al marido de mi esposa.
Artemus Ward
Mientras su suegra siga viva, la paz doméstica está fuera de cuestión.
Juvenal
Les debo mucho a mis parientes, especialmente a mi madre y a mi padre.
Greg Norman
La vida familiar más feliz la tiene un viudo sin hijos.
Franz von Schontan
Una familia feliz no es sino un paraíso anticipado.
Sir John Bowring
Es parentesco sin sangre una amistad verdadera.
Pedro Calderón de la Barca
Los colmos son unos sencillos juegos de palabras que a modo de chiste cuentan los niños. Representan el “no va más”, la saturación.
¿Sabías cuál es el colmo…
… de un soldador? Tener un hijo soldado.
… de un psiquiatra? Que sus pacientes se hagan los locos a la hora de pagar.
… de un preso? Evadirse de la rutina.
… de un río? Tener mucho caudal y no poder gastarlo.
… de un relojero? Tener un hijo retrasado.
… de una peluquera? Que sus hijos aprueben por los pelos.
… de una monja? Tener un cardenal en el culo.
… de una oca? Que prefiera jugar al parchís.
… de una nadadora? No tener nada por delante y nada por detrás.
… de un torero? Que su mujer le ponga los cuernos.
… de un músico? Tener un hijo re-la-mi-do.
… de un monje? Tener malos hábitos.
Los acertijos son una suerte de enigmas o adivinanzas en los que la formulación juega un papel muy importante. La falta de información en el enunciado o la presentación voluntariamente ambigua del mismo, nos predisponen al misterio.
A veces enmascaran una respuesta tan obvia que lleva un chiste incluido.
Veamos algunos ejemplos:
¿Cuántas moscas volando son tres medias moscas más mosca y media?
Si uno se encuentra una moneda con la inscripción “veinticinco años antes de Cristo”, ¿de qué país será?
¿Cuántos son dos y dos?
¿Cuántas veces puede restarse ocho de cuarenta y ocho?
Seis ovejas parieron siete corderos. Ninguna parió dos. ¿Cómo cuadran las cuentas?
¿Cómo está mejor redactado, “llevo una pluma de venado en mi sombrero” o “porto una pluma de venado en mi sombrero”?
¿Por qué un señor de cuarenta años solamente ha podido celebrar diez cumpleaños?
Tengo dos monedas y entre las dos suman treinta céntimos. Una de ellas no es de veinte céntimos. ¿De qué valor es la otra?
Las soluciones en la página siguiente
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Una falsa definición es aquella que se inventa para una palabra, buscando la comicidad.
Árbol: Ser vivo que se desnuda cuando hace calor.
Cartón: Carta enorme.
Guardería: Establecimeinto donde se venden guardias.
Psicología: Ciencia que dice lo que ya se sabe, pero con palabras que no se entienden.
Santurrón: Santo navideño.
Secuela: Entrar sin invitación ni entrada.
Suicidio: Matar a un suizo ahogándolo en café con leche.
Terremoto: La moto de mi amiga Terresa.
Topología: Ciencia que estudia a los topos.
Universo: Poema brevísimo.
Verbigracia: Usar los verbos con gracia y salero.
Manuel Gil de Oto es el seudónimo de Miguel Toledano de Escalante (1870-1937), escritor español que vivió en Buenos Aires y que se plantea, en la siguiente composición, si España y Argentina hablan el mismo idioma:
IDIOMA NACIONAL
Con empeño necio y vano
y una ignorancia supina,
dice el español ufano
que conserva la Argentina
el idioma castellano.
Yo digo que para hacer
tan errónea afirmación,
cuyo valor se va a ver,
precísase conocer
la lengua de esta nación.
Es la argentina una extraña
lengua, que toma, amaña
de cien idiomas: yo opino
que tiene tanto de España,
como del ruso y del chino.
Como con afirmaciones
rotundas no se demuestra
nada, apoyo mis razones
dando al punto como muestra
un centenar de botones.
Sin previa preparación,
¿quién adivinar podría
que aquí es sandia la sandía,
que es salame el salchichón,
ni que es chaucha la judía?
¿Y quien que no esté iniciado
hallará el significado
de las que aquí apunto:
choclo, cívico, quinado,
alverjas, poroto y unto?
Las voces de uso corriente
las han trocado hábilmente,
armando un lindo ciempiés.
Dí, lector, todo al revés,
y hablarás como esta gente.
Llama al abrigo tapado,
y por faldas dí polleras;
los sombreros son galeras,
y ¡oh, indignación! han llamado
pavas a las cafeteras.
Pedido es la petición
un sirviente es un mucamo,
se llama patrón al amo,
y todos dicen reclamo
por decir reclamación.
A todo el mundo se ve
usar y abusar del che;
en vez de tú, dicen vos,
y aun es más curioso que
se diga ¡chao! por ¡adiós!
Un golfo es un atorrante;
mas si atorra un elegante,
se dice que es patotero
o farrista o bochinchero.
(El tipo abunda bastante.)
Hacen de la población
cuadras de igual extensión,
para que cada cual viva,
sin advertir la alusión,
en su cuadra respectiva.
Otras palabras: diarista,
galpón, pito, ascensorista,
pucho, balanceador,
calote, educacionista,
tambo, chacra y changador.
Todo lo que causa agrado
dicen que es lindo o es chiche;
llaman sonso al abobado,
un tenducho es un boliche,
y un conscripto es un soldado.
El mundo que triunfa y priva
se llama la gente bien,
mujer es voz despectiva,
y palabrota ofensiva
es individuo también.
Un anuncio es un aviso,
occiso un asesinado,
y distinguen con cuidado,
diciéndonos si fue occiso
con talero o baleado.
Dicen venite y salite,
por no decir ven y sal,
y, con desacierto igual,
la gente más fina omite
la sílaba del final.
Y dicen vení y salí,
o bien ¡espianta de ahí!
(pues todo es la misma cosa.)
También es frase curiosa
y típica: ¡A mí, maní!
El agua de Seltz es soda,
dicen ajuntar y ajunte,
rico tipo es voz de moda,
y al pavo o al que incomoda
no se le lleva el apunte.
El sentido han trastocado
al sustantivo recado,
y hasta al adverbio recién
y, en fin, ¡el colmo! han llamado
al petróleo kerosén.
Dan sentido singular
a voces que han pervertido,
y así dicen trepidar,
ubicación y pedido,
vincularse y auspiciar.
Otro colmo que delata
bien que esta lengua insensata
la enreda el mismo Luzbel:
todo el dinero es papel
y ha de decir que es plata.
Siempre se dice en inglés
tranway, stud y motorman,
dicen usina en francés,
y hay frases en portugués,
y giros en alemán.
Del italiano no hablemos,
pues no hay dialecto italiano
que en la Argentina ignoremos;
se barre en napolitano
y en siciliano bebemos.
Va la lengua castellana
tan mezclada a la italiana,
que grandes y chiquitines
parecemos cherubines
del dúo de La Africana,
pues, decimos ma por pero,
farabuti (hombre grosero),
y en las fondas y figones
reemplazan los macarrones
al archiespañol puchero.
El que se marcha de un lado
es que se manda a mudar,
ir de juerga es farrear,
tomarse estar embriagado
y hacer el oso, afilar.
Desde ya es un desatino
que a cada paso se mete
al hablar. Tampoco atino
por qué dirá el argentino
es al ñudo o al cohete.
Es la calva la pelada
una suerte, una bolada,
al pedir llaman pechazo,
una biaba es un trompazo
y se estrila el que se enfada.
Otro dislate inaudito:
irse a lo de Fulanito,
donde el lo es casa a su modo…
dicen Juancito y pancito,
para decirlo mal todo.
¿Cómo no? es afirmación,
aunque a nada compromete.
¡qué esperanza! es negación,
y es chocante admiración
¡La gran flauta! o ¡La gran siete!
Dicen banca, fondo, chata,
y sindicar y ocurrir
y, en fin, ¡basta! ¿A qué seguir?
¿Quién es capaz de escribir
cuanto aquí se disparata?
Es lo apuntado un sumario
económico, usuario,
y que sin embargo, basta
a indicar el Diccionario
que en la Argentina se gasta.
Y hago el resumen por si…
pruebo a España que es macana
pensar que hablamos aquí
una lengua que es hermana
de la que usamos allí.
Miguel Gil de Oto