Meter un paquete

¿Sabías por qué METER UN PAQUETE es castigar o multar a alguien por haber cometido una falta?

Podemos amenazar con meter un paquete, con empapelar o con empurar a alguien. Cualquiera de estas expresiones tiene el mismo significado… y el mismo origen.

En 1908 la Tabacalera Española quiso conmemorar el primer centenario de la sublevación del pueblo español contra la ocupación napoleónica, por ello puso a la venta un paquete de seis puros.

Este paquete de cigarros puros iba envuelto en papel de color crema pegado con goma, con un puro pintado y una frase impresa: “Seis cigarros marca grande 1,20 pesetas”.

Comoquiera que hasta entonces los cigarros puros se vendían sueltos y sin envoltura —de manera que el fumador podía comprobar la calidad antes de su compra— y con la nueva forma de venta no era posible ver el producto antes de comprarlo, la gente empezó a decir, suspicaz, que el propósito de Tabacalera era deshacerse de un producto malo sin que el fumador pudiera percatarse hasta haberlo consumido.

Y que el único motivo del paquete era ocultar la baja calidad, de manera que así daban gato por liebre.

A los consumidores no les quedó más remedio que tragar el paquete aceptando su compra, ya fuera de buena o mala calidad.

Por ello, expresiones como meterle un paquete a uno, meter un puro, empapelar a alguien o empurar, significan tanto como jugar una mala pasada, como propinar un castigo que el otro debe aguantar.

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9 Comentarios

  1. [...] Meter un paquete http://www.1de3.com/2010/06/13/meter-un-paquete/  por Torosentado hace 2 segundos [...]

  2. ejsjajd dice:

    ¿ciencia infusa? ¿revelación divina? qué envidia!

  3. joneame.net dice:

    Meter un paquete…

    Podemos amenazar con meter un paquete, con empapelar o con empurar a alguien. Cualquiera de estas expresiones tiene el mismo significado… y el mismo origen. En 1908 la Tabacalera Española quiso conmemorar el primer centenario de la sublevación del …

  4. Misósofos dice:

    Me pregunto hasta qué punto estas historias son algo más que un simple ejercicio de imaginación.
    La prueba de que no son cien por cien ciertas, es que muchas coexisten al explicar el origen de una misma expresión. Por ejemplo, conozco tres versiones que explican por qué los mexicanos llaman “gringos” a sus vecinos del norte.

    En fin… A otra cosa, mariposa.

  5. SO. ANDRÉS CASTELLANO MARTÍ. dice:

    La expresión “Meter un puro” no es correcta, dado que lo de meter lo decimos ahora, pero en origen era “Pegar un Puro”, expresión que nos viene del año 1920 cuando el ejercito español tras varios intentos de hacer reglamentaria una pistola se inclina por el “Modelo Astra 1920, calibre 9 mm largo”. Arma cuyas características balísticas y cinemáticas son copiadas de la Bergam 9 mm, pero que a diferencia de la pistola belga que es plana, la española es de carro redondo, lo que le da el alias en el ejército de “Puro”. Pegar un puro es pegar un tiro con dicha arma. Expresión que se hizo famosísima durante la Guerra civil española de los años 1936/39. Tanto en el ejército sublevado como en el republicano cuando a alguien se le fusilaba el tiro de gracia se le daba con esta pistola. El tiro de gracia se le daba con un “Puro”. Pegar un puro es eso, y de esa forma amenazaban los jefes a sus subordinados, o amenazaban los locos a quienes odiaban.

    So. Andrés Castellano Martí. Gracias.

  6. Baskerbill dice:

    Como dice el astuto señor Misófonos, Ud. puede estár metiéndonos un paquete así, por la filosa. Quiero decir, que no dudo de sus buenas intenciones, pero su información carece de referencias o sugerencias de dónde poder ampliarla, afirmarla o, en su caso, rebatirla.

  7. Baskerbill dice:

    Perdón por “estár”. Fue un error al escribir; una cagada de proporciones bíblicas.

  8. faqjobs dice:

    Nunca lo habría imaginado.

  9. toni1de3 dice:

    a Misósofos

    Cierto que muchas de las etimologías que circulan de boca en boca son fruto de ocurrencias más o menos imaginativas, pero éstas no tiene cabida en esta página, a no ser que sea para identificarlas y rebatirlas.
    Las entradas etimológicas de 1de3.com están confrontadas en varias fuentes, como mínimo en dos obras de reconocida solvencia. Cuando esto no es posible se indica la obra de que procede la etimología, generalmente con el texto entrecomillado.
    Pienso que, por su comentario, le podría interesar leer la colaboración de Fernando de Trazegnies acerca de “gringo” en http://www.1de3.com/2004/08/23/gringo/ y la entrada de “a otra cosa mariposa” en http://www.1de3.com/2006/09/13/a-otra-cosa-mariposa/

    a Baskerbill

    No pretendo difundir ningún engaño por la cara, faltaría más. Como ha podido leer en las líneas anteriores, la información está contrastada. Lo que ocurre es que muchas entradas se basan en información de diversas obras, en muchos casos coincidente y que las mismas obras, por indispensbles, aparecerían contínuamente; así que cuando comencé con la página hace 10 años, decidí no indicar las fuentes de forma individual, sino de forma global. Así las obras de referencia se pueden consultar en la sección bibliografía (en la columna de la derecha), donde son todas las que están pero no están todas las que son, es decir, donde falta incluir títulos (cosa que haré cuando disponga de algo de tiempo).
    Si le interesa la bibliografía de esta entrada en concreto, con gusto le facilitaré la información, como hago siempre que alguien lo solicita. En este caso, la fuente principal es un artículo de Melitón González (pseudónimo de Pablo Parellada) publicado en ABC el 7 de octubre de 1918 bajo el título “Efemérides españolas. Tragar el paquete”, en el que relata el origen de la expresión nacida y popularizada ese mismo año. Este artículo es citado, comentado y aceptado por Jose Mª Iribarren en su obra, referente en el ámbito etimológico, “El porqué de los dichos”. También citado, comentado, ampliado y aceptado por Pancracio Celdrán en su obra “Diccionario de frases y dichos populares”.

    a ejsjajd

    No respondo a mensajes anónimos (en este caso se puede considerar así, ya que el comentarista no indica su nombre, ni siquiera un apodo pronunciable y ni siquiera una dirección de correo creíble) así que no le diré que, como ha podido leer en las líneas anteriores, no hace falta que sienta envidia. Tampoco le diré que su sarcasmo no era necesario, Ni que si hubiera profundizado un poquito más antes de verter bilis, podría haber leído la política que se sigue en la página respecto a las fuentes, ya en la página de presentación, ya en en menú de páginas de la columna de la derecha. Pero eso, por supuesto, no es obligatorio, por lo que una simple pregunta (¿de dónde has sacado eso?) le habría bastado.

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