Archivo mensual: junio 2010

Poema (14)

Colaboración de Antonio Úbeda

Cuentan que en un instituto
un severo profesor,
-¿Dónde se encuentra la albúmina?
a una alumna preguntó.

¡¡En los huevos!!, le apuntaba
su amigo tras de la reja,
pero la chica no osaba
repetir la palabreja.

Hasta que, al ver que el examen
iba hacia un fracaso fijo,
bajando la vista al suelo
-En los testículos- dijo.

-Sin pretender ser tan fina
(le apuntaba el profesor)
ya hubiera usted respondido
a mi sencilla cuestión.

Y entonces la colegiala,
pasando de inhibiciones,
dijo que corte le daba
decir que era en los cojones.

Lacónico

¿Sabías por qué calificamos de LACÓNICO a lo breve, conciso, compendioso?

En referencia al lenguaje, al que habla y escribe de esa manera.

El laconismo es, según los retóricos, un vicio del discurso y de las letras, porque empleando un lenguaje tan conciso y escueto, no se aclara suficientemente aquello que se quiere explicar.

El origen del término lo encontramos en la región griega de Laconia, más conocida como Lacedemonia. Se dice que los habitantes de esa región tenían a gala ser callados, y cuando hablaban gustaban de ser parcos en palabras, conversando con frases cortísimas y apenas comprensibles.

Los romanos los llamaban laconicus (de Laconia) y se asoció dicho adjetivo con quien calla o se expresa con concisión exagerada.

Tener enjundia

¿Sabías por qué TENER ENJUNDIA un asunto es tener importancia, calado, grandiosidad?

Tener enjundia alguna cosa, es lo mismo que decir que tiene sustancia, fundamento y profundidad.

Es una acepción metafórica del término, porque la enjundia es la grasa de los cerdos, de las aves o de cualquier otro animal. Así, que un animal tuviera enjundia, significaba que estaba suficientemente alimentado y engordado, listo para ser comido.

De los animales pasó a aplicarse también a los asuntos no materiales, como un discurso, o a los seres inanimados, como un libro.

Hoy presentamos: tagarotear

tagarote

Nos cuenta el DRAE: “Formar los caracteres y letras con garbo, aire y velocidad”. Así, tagarotear es escribir con maña y soltura. En el extremo apuesto a garabatear.

El verbo proviene de tagarote, que es ‘el mozo escribiente de notario, el escribano”. Este término se aplicó inicialmente a un halcón pequeño de gran animosidad que acometía a todas las aves para satisfacer sus deseos de rapiña.

De las evoluciones en el aire de este ave debió de nacer la analogía con la escritura. Por asimilación a su voraz apetito, tagarote significa también ‘glotón, aprovechado’.

Jugar de farol

¿Sabías por qué JUGAR DE FAROL es fingir tener un buen juego para acobardar al resto de jugadores?

En un juego de naipes se dice que va de farol o que juega de farol quien finge tener un buen juego para amedrentar al resto de jugadores.

Antiguamente también se decía jugar de relumbrón, lo que nos aclara el sentido de la frase, que no es más que un símil con una fuente de luz. El farol alude al relumbrón, a la mucha luz que deslumbra a quien la mira y le obliga a retirar la mirada, de la misma manera que unos naipes extraordinarios hacen desistir al oponente.

Claro está que la estratagema no siempre da resultado.

El nacimiento de una frase hecha

Colaboración de Luis

Así nace una frase hecha

Un hombre fue llevado de urgencias a un hospital administrado por monjas, donde lo operaron del corazón.

Después de la operación, el hombre despertó y una monjita estaba a su lado.

—”Señor Pérez, la operación fue un éxito. Sin embargo, necesitamos saber cómo piensa pagar la cuenta del hospital. ¿Tiene usted seguro médico?”

—”No.”

—”¿Puede pagar en efectivo?”

—”Me temo que no, hermana.”

—”Entonces… ¿tiene usted parientes cercanos?”

—”Sólo mi hermana, pero es una monja solterona sin un céntimo.”

—”Disculpe que lo corrija. Las monjas no somos solteronas; estamos casadas con Dios.”

—”¡Magnífico! Por favor, envíele la cuenta a mi cuñado.

Y así nació el… ¡que Dios te lo pague!

Errata (2)

helio_falta

Vamos a ver… este despropósito.

De entrada hélio ¿acentuado? Me opongo: es una palabra llana acabada en vocal porque hay un diptongo. Así que no se acentúa.

¿Inchar? ¿Y la hache? Será muda, ¡pero no ciega!

Y puestos a poner acentos aquí era un buen lugar para poner el de antes. Me refiero a la palabra aquí.

Y luego está, claro, la manía de las iniciales con mayúscula, como ponen los ingleses los títulos de las canciones. Pero aquí, nanay. Ni Globos, ni Hélio (el segundo), ni Kit, todo minúsculas.

¿Es que nadie corrige los textos? ¿los corrige un mono? (como aquél que supuestamente podría escribir una novela por puro azar).

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Poema (13)

El propio autor nos presenta su obra tetral diciendo: “Caricatura de tragedia en cuatro jornadas, original, escrita en verso, con algún que otro ripio”.

La obra es La venganza de Don Mendo y el autor Pedro Muñoz Seca (1879-1936).

A continuación un fragmento. El que corresponde al juego de las siete y media.

MAGDALENA:
¿Quién era el otro?
MENDO:
El Barón
de Vedia, un aragonés
antipático y zumbón
que está en casa del Marqués
de huésped o de gorrón.
Hablamos… ¿Y vos qué hacéis?…
Aburrirme… Y el de Vedia
dijo: No os aburriréis;
os propongo, si queréis,
jugar a las siete y media.
MAGDALENA:
¿Y por qué marcó esa hora
tan rara? Pudo ser luego…
MENDO:
Es que tu inocencia ignora
que a más de una hora, señora,
las siete y media es un juego.
MAGDALENA:
¿Un juego?
MENDO:
Y un juego vil
que no hay que jugarle a ciegas,
pues juegas cien veces, mil…
y de las mil, ves febril
que o te pasas o no llegas.
Y el no llegar da dolor,
pues indica que mal tasas
y eres del otro deudor.
Mas ¡ay de ti si te pasas!
¡Si te pasas es peor!
MAGDALENA:
¿Y tú… don Mendo?
MENDO:
Serena
escúchame, Magdalena,
porque no fui yo… ¡no fui!
Fue el maldito cariñena
que se apoderó de mí.
Entre un vaso y otro vaso
el Barón las cartas dio;
yo vi un cinco, y dije «paso»,
el Marqués creyó otro el caso,
pidió carta… y se pasó.
El Barón dijo «plantado»;
el corazón me dio un brinco;
descubrió el naipe tapado
y era un seis, el mío era un cinco;
el Barón había ganado.
Otra y otra vez jugué,
pero nada conseguí,
quince veces me pasé,
y una vez que me planté
volví mi naipe… y perdí.
Ya mi peculio en un brete
al fin me da Vedia un siete;
le pido naipe al de Vedia,
y Vedia pone una media
sobre el mugriento tapete.
Mas otro siete él tenía
y también naipe pidió…
y negra suerte la mía,
que siete y media cantó
y me ganó en la porfía…
Mil dineros se llevó,
¡por vida de Satanás!
Y más tarde… ¡qué sé yo!
de boquilla se jugó,
y me ganó diez mil más.
¿Te haces cargo, di, amor mío?
¿Te haces cargo de mis males?
¿Ves ya por qué no sonrío?
¿Comprendes por qué este río
brota de mis lagrimales?

Meter un paquete

¿Sabías por qué METER UN PAQUETE es castigar o multar a alguien por haber cometido una falta?

Podemos amenazar con meter un paquete, con empapelar o con empurar a alguien. Cualquiera de estas expresiones tiene el mismo significado… y el mismo origen.

En 1908 la Tabacalera Española quiso conmemorar el primer centenario de la sublevación del pueblo español contra la ocupación napoleónica, por ello puso a la venta un paquete de seis puros.

Este paquete de cigarros puros iba envuelto en papel de color crema pegado con goma, con un puro pintado y una frase impresa: “Seis cigarros marca grande 1,20 pesetas”.

Comoquiera que hasta entonces los cigarros puros se vendían sueltos y sin envoltura —de manera que el fumador podía comprobar la calidad antes de su compra— y con la nueva forma de venta no era posible ver el producto antes de comprarlo, la gente empezó a decir, suspicaz, que el propósito de Tabacalera era deshacerse de un producto malo sin que el fumador pudiera percatarse hasta haberlo consumido.

Y que el único motivo del paquete era ocultar la baja calidad, de manera que así daban gato por liebre.

A los consumidores no les quedó más remedio que tragar el paquete aceptando su compra, ya fuera de buena o mala calidad.

Por ello, expresiones como meterle un paquete a uno, meter un puro, empapelar a alguien o empurar, significan tanto como jugar una mala pasada, como propinar un castigo que el otro debe aguantar.

Orzuelo

orzuelo¿Sabías por qué llamamos ORZUELO al molesto grano que se forma en el párpado?

En el DRAE se lee del orzuelo: “divieso pequeño que nace en el borde de uno de los párpados”. Lo que nos lleva a consultar divieso: tumor inflamatorio, pequeño, puntiagudo y doloroso, que se forma en el espesor de la dermis y termina por supuración seguida del desprendimiento del llamado clavo.

El nombre de esta molesta inflamación que suele instalarse en el párpado inferior se debe a un diminutivo del término latino hordeum, ‘cebada’, en concreto hordeolus, que se podría traducir como ‘granito de cebada’, en clara alusión a su forma y tamaño.