Archivo mensual: febrero 2010
¿Sabías cuál es el origen de la TARJETA DE VISITA?
La tarjeta de visita es un objeto de uso cotidiano en presentaciones, contactos comerciales, actividades sociales… cuya finalidad es darnos a conocer: quiénes somos, dónde vivimos, a qué nos dedicamos, qué cargo desempeñamos…
Y de forma más esporádica se usa para ofrecer el domicilio a los conocidos o para acompañar algún regalo.
Entonces podría parecer que un nombre más adecuado sería el de tarjeta de presentación, porque… ¿dónde queda la visita?
En su origen la tarjeta se utilizó en las visitas sociales, una práctica en desuso en la actualidad, pero que antiguamente era una cuestión de educación para aquellas personas que deseaban tener una buena vida social.
Tanto era así, que había casas en las que se establecían días y horas determinadas para recibir visitas. Y mansiones con dos salones: el de diario y el de recibir las visitas.
Desde el siglo XIX la costumbre social de visitar a parientes y amigos, quedaba totalmente satisfecha estuviesen o no gracias a la tarjeta de visita.
Cuando alguien iba de visita a una casa por primera vez, entregaba su tarjeta de visita al servicio para que supieran a quién debían anunciar.
Cuando alguien iba de visita y no encontraba a los dueños de la casa, entregaba su tarjeta de visita al servicio como prueba de su presencia y se daba por cumplida la visita. Era una especie de acuse de recibo de la visita realizada que daba por cumplido el compromiso social.
Cuando los señores volvían a su domicilio podían saber, gracias a las tarjetas, qué visitas habían recibido en su ausencia y a quiénes debían devolver la visita para cumplir con su obligación social.
¿Sabías por qué llamamaos PROTOCOLO a las reglas de ceremonia diplomática o palatina establecida por decreto o por costumbre?
El término protocolo proviene del bajo latín protocollum y éste del griego protókollon, y hacía referencia a la primera hoja de un escrito, en la que se marcaban determinadas instrucciones o relacionaban apartados del documento completo.
Por protocollum se conocía el libro donde el escribano guardaba por orden los registros de las escrituras y de otros documentos de los que era neceario guardar memoria fiel. Y aún en la actualidad las notarías utilizan el término con el mismo significado, y mantienen el registro de sus documentos de acuerdo a un orden estricto en la custodia y observancia de las reglas.
Así, se dice protocolo en sentido figurado, de la ordenación de la conducta de las personas de acuerdo a reglas escritas.
Una curiosa y humorística relación de normas para un buen vuelo. Una especie de manual para pilotos.
Colaboración de Marcial Rubio
REGLAS DEL AIRE
1. Todo despegue es opcional. Todos los aterrizajes son obligatorios.
2. Volar no es peligroso. Estrellarse sí es peligroso.
3. Siempre es mejor estar aquí abajo y desear estar ahí arriba que estar ahí arriba y desear estar aquí abajo.
4. El ÚNICO momento que tienes demasiado combustible a bordo es cuando el avión está ardiendo.
5. La hélice es simplemente un ventilador enorme en frente del avión que se utiliza para mantener fresco al piloto. Cuando se para, el piloto comienza a sudar.
6. Cuando dudes, mantén la altitud. Nadie ha chocado nunca contra el cielo.
7. Un buen aterrizaje es aquel del que puedes salir andando. Un aterrizaje “perfecto” es cuando el avión puede ser utilizado otra vez.
8. Aprende de los errores de los demás. Nunca vivirás lo suficiente para cometer todos ellos tú mismo.
9. La probabilidad de sobrevivir es inversamente proporcional al ángulo de descenso. A mayor ángulo de descenso, menores probabilidades de supervivencia y viceversa.
10. Nunca dejes que un avión te lleve a un sitio donde tu cerebro no lo haya decidido cinco minutos antes.
11. Mantente fuera de las nubes. Los sabios aseguran que las montañas suelen esconderse detrás de las nubes.
12. Intenta mantener siempre el mismo número de aterrizajes que de despegues.
13. Hay tres simples reglas para conseguir aterrizajes suaves. Desgraciadamente nadie conoce cuáles son.
14. Se empieza a volar con una bolsa llena de suerte y otra vacía de experiencia. El truco consiste en llenar la de experiencia antes de vaciar la bolsa de la suerte.
15. El buen juicio proviene de la experiencia. Desgraciadamente, la experiencia normalmente es resultado de malas decisiones.
16. Es siempre una buena idea mantener el morro del avión apuntando hacia adelante tanto como sea posible.
17. Recuerda, la gravedad no es simplemente una buena idea, es la ley. Y no debe ser rechazada de forma caprichosa.
18. Las tres cosas menos útiles para un piloto son: la altitud por encima, la pista que queda detrás y la décima de segundo antes.
¿Sabías por qué SER UNA PERITA EN DULCE es ser algo deseado?
Una situación ventajosa, un rival débil, un chollo, una ganga, una mujer joven y hermosa… todo ello puede ser calificado de perita en dulce.
Desde antiguo, la pera confitada era considerada la más importante y característica de este tipo de golosinas.
Por el escarchado de azúcar que le confiere un aspecto cristalizado a su piel verde claro y que a algunos se les antoja una joya. Y por su rabillo embadurnado de cera roja que contrasta y llama la atención. La pera en dulce era la reina de las frutas confitadas: un objeto de deseo.

Durante el proceso lector se desarrollan unos mecanismos automáticos que permiten aumentar la velocidad lectora. Y estos automatismos pueden llevarnos a equívoco.
Como en el caso de la imagen. Creemos saber de sobra lo que pone y ya no leemos con atención.
Podríamos definir el tagline o tag como una frase generalmente corta que no contiene la sabiduría popular (como un refrán), ni tiene un formulador ilustre (como una cita), ni pretende ser una regla (como un aforismo), ni encierra doctrina o moralidad (como una sentencia). Simplemente es una frase que concentra un significado de forma más o menos original, ingeniosa, cómica o curiosa.
Es parecido a un slogan publicitario pero sin la finalidad comercial de éste. Y suelen ser se autoría desconocida.
Fueron muy utilizados como “coletilla” a los mensajes de correo previos a Internet, cuando éstos se intercambiaban en las BBS (Butlletin Board Systems) y en las “redes” que entre éstos se establecían.
En algunos foros y algunos nostálgicos siguen utilizándolos, pero su uso se ha diluido ante las numerosísimas nuevas incorporaciones al ciberespacio.
Ahí van unos cuantos ejemplos:
La verdadera felicidad está en las pequeñas cosas: una pequeña mansión, un pequeño yate, una pequeña fortuna…
Muchas verdades se dicen en broma.
La política se diferencia de la alpargata en que da lo mismo la izquierda que la derecha.
Lo importante no es ganar. Lo que importa es competir, sin perder ni empatar.
La verdad no es lo que importa… ¡sino tener razón!
El que es capaz de sonreír cuando todo le está saliendo mal, es porque ya tiene pensado a quien echarle la culpa.
Si no puedes convencerlos, confúndelos.
Algunas personas están vivas solamente porque el asesinato es ilegal.
La ignorancia es temporal, la estupidez es para siempre.
Toda cuestión tiene dos puntos de vista: el equivocado y el mio.
Disfruta hoy. Es más tarde de lo que crees.
La psiquiatría es el único negocio donde el cliente nunca tiene la razón.
Los acertijos son una suerte de enigmas o adivinanzas en los que la formulación juega un papel muy importante. La falta de información en el enunciado o la presentación voluntariamente ambigua del mismo, nos predisponen al misterio.
A veces enmascaran una respuesta tan obvia que lleva un chiste incluido. Veamos algunos:
¿Por qué el cazador cierra un ojo al disparar?
¿Qué es lo que sube y baja y no se mueve?
¿Qué cosa se cría sin comer?
¿Cuál es el hombre que come con las orejas?
¿Por dónde cortarías un jamón para que el trozo resultara más grande?
¿Qué es lo que tiene tu madre delante que tú tienes detrás?
Las soluciones en la página siguiente
(más…)
Es el empleo de palabras innecesarias que no añaden nada al mensaje y que se usan para enfatizar una idea.
LLegan a formar locuciones o combinaciones de muy frecuente uso, en el que el significado del segundo término ya está expresado por el primero. Así, es bastante común la unión de sustantivo y adjetivo, en la que el determinante califica al nombre con una cualidad inherente a su propia naturaleza.
Algunos ejemplos son:
arsenal de armas
doblar a muerto
erario público
acceso de entrada
deambular sin rumbo
macedonia de frutas
crespón negro
completamente abarrotado
aterido de frío
beber líquidos
hecho real
invento nuevo
tunel subterráneo
paradigma ejemplar
virgen casta
obsequio gratuito
accidente fortuito
antecedente previo
cállate la boca
estafeta de correos
mendrugo de pan
nexo de unión
desenlace final
¿Sabías por qué llamamos PRÍNCIPE AZUL al novio ideal y soñado de toda muchacha?
Este valor semántico ha sido promovido y perpetuado por los cuentos tradicionales centroeuropeos.
En estos cuentos cargados de simbolismos, el príncipe representaba la juventud y el heroísmo. En cuanto al color azul, la tradición viene de más lejos.
En el libro bíblico de los Números —para que los israelitas no olvidaran los favores concedidos— se les ordenó rematar sus mantos y capas con cintas de color azul. Al verlas les recordarían los mandamientos del Señor. De este pasaje derivó la creencia de que llevar una cinta azul remediaba ciertos males. De ahí las cintas azules para proteger a los bebés y las prendas azules para preservar a los niños varones del mal, los collares con cuentas azules contra los catarros y las prendas azules de la novia.
El azul es color que aporta sosiego, es color benefactor, el color del cielo y el del manto de la Virgen. Y en los países centroeuropeos es el color de la fidelidad amorosa, el del amor platónico, el del amor leal y desinteresado.
Así, el príncipe azul representa el arquetipo del amante perfecto: belleza, juventud, desprendimiento, heroísmo y la promesa de un amor generoso y puro.

Algunos carteles, letreros o avisos, son graciosos. Su redacción puede ser ambigua —intencionadamente o no— o puede ser malinterpretada con un poco de mala idea. O bien han sido redactados para provocar la sonrisa.
En este caso está claro que quieren asustar, pero… ¿tanto como para inventar una nueva especie?