Coplas populares (2)

Las coplas son estrofas de cuatro versos, que riman en asonante el segundo con el cuarto. Una sencilla composición que ha resultado muy popular.

En las fiestas, en las rondas, en las celebraciones… cualquier lugar y momento es bueno para cantarlas. Y son infinidad, como resaltan las siguientes:

Aunque estuviera cantando
un año de trece meses,
no volvería a cantar
el mismo cantar dos veces.

A cantar me ganarás
pero no a saber cantares;
porque tengo yo en mi casa
un libro de memoriales.

De cantares y coplas
tengo yo un arca,
y cuando quiero cantares
alzo la tapa.

A continuación algunas de estas tradicionales e irreverentes coplas, referidas en esta ocasión a la curia:

Con los curas a oscuras
nunca te quedes,
que aunque llevan faldas
no son mujeres.

El cura de mi lugar
tiene catorce pelotas,
doce para divertirse,
y dos para las devotas.

Señor cura, me voy fuera,
mi mujer es muy miedosa,
baje usted a dormir con ella
no le pase alguna cosa.

Si los curas comieran
chinas del río,
no estarían tan gordos
los tíos jodios.

¿Qué es aquello que deslumbra
en lo alto del castillo?
Son los cojones del cura
que les va sacando brillo.

Los curas y taberneros
son de la misma opinión:
cuantos más bautizos hagan
más dinero pa el cajón.

El día que yo me case,
quiera Dios que no aparezcan,
ni el cura, ni el sacristán,
ni las llaves de la iglesia.

Me dijiste que era un gato
lo que había en tu ventana.
En mi vida he visto yo
gato negro y con sotana.

El señorito y el guardia,
el cura y el sacristan,
son los cuatro personajes
que viven sin trabajar

En la torre de la Iglesia
hay un nido de jilgueros
y el señor cura me ha dicho
que no le toque los huevos.

2 comentarios

  1. muy bien pero faltan mas coplas

  2. necesito mas buenas

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