Chistes (24)
Hay chistes y chistes. Estos son chistes de lenguaje: ambigüedades, equívocos, juegos de palabras… En definitiva, chistes malos.
Un amigo a otro:
-Esta mañana el veterinario ha pillado a su mujer con el Eusebio y de dos tiros le ha dejado seco, gracias a Dios.
-¿Por qué gracias a Dios?
-Porque si en lugar de ser esta mañana, es ayer, los dos tiros me los pega a mi.
-¿Dónde has estado de vacaciones?
-En Somalia.
-¿Y qué tal?
-Mucha hambre.
-Eso es bueno, que haya buen apetito.
-Desde que mi mujer se fue la casa está vacía.
-¿La echas de menos?
-No, es que se llevó los muebles.
-Pero, ¿cómo has puesto a tu hijo por nombre Bárbaro?
-Porque nació el día de Santa Bárbara.
-Pues, si llega a nacer el día de Santa Ana.
-¿Qué te pasa, hombre?, que te veo malhumorado.
-Nada, que ahora que he aprendido a decir almenaque, van y le llaman candelario.
-Oye, ¿a ti te gustan las mujeres gordas, con halitosis, que dan codazos y roncan?
-No.
-Entonces, ¿por qué te acuestas con mi mujer?
-¿Tú te casaste por amor o por interés?
-Por amor.
-¿Por amor?
-Sí, yo no tenía ningún interés por casarme.
-Mira, una piedra preciosa.
-¿Una piedra preciosa?, pero si es un ladrillo.
-Pues a mí me gusta.
Un policía a otro:
-Ayer pillé a uno con las manos en la masa.
-¿Delincuente habitual?
-No, panadero.
-Mi marido está en su nueva empresa como pez en el agua.
-¿Y qué hace?
-Nada.
-¿Me da su permiso de conducir? -pide el agente a un conductor borracho.
-Claro, conduzca, conduzca.
-Yo no tuve relaciones sexuales con mi mujer antes de casarme con ella. ¿Y tú?
-No lo sé, ¿cómo se llama tu mujer?
Un amigo a otro:
-Tengo que contarte algo de tu esposa, y si no te lo digo reviento.
-Vale, pero no salpiques.
Sin comentarios a “Chistes (24)”
Por favor espera
Deja una respuesta