Comerse un marrón

¿Sabías por qué COMERSE UN MARRÓN es cargar con una culpa propia o de otros?

También cargar con el desempeño de una tarea ingrata de la que otros se libran.

Tiene su origen en el verbo marrar, ‘errar, faltar, molestar, desviarse de lo recto’. De ahí el sustantivo marro ‘regate o ladeo del cuerpo, que se hace para no ser cogido y burlar al perseguidor’, usado frecuentemente hablando de los animales acosados.

Al respecto se puede leer en la 2ª acepción del término en el DRAE: “juego en que, colocados los jugadores en dos bandos, uno enfrente de otro, dejando suficiente campo en medio, sale cada individuo hasta la mitad de él a coger a su contrario. El arte consiste en huir el cuerpo, no dejándose coger ni tocar, retirándose a su bando. Este juego se conoce con otros varios nombres.”

En el lenguaje de germanía (jerga o manera de hablar de ladrones y rufianes, usada sólo por ellos) un marrón era una gran finta, una gran huída. Así dar marrón era dar el esquinazo, huir burlando a alguien, escapar con engaño.

Por contra, comerse el marrón o tragarse el marrón se decía del delincuente a quien pillan por no poder huir y que tiene que cargar con sus culpas y con las de sus cómplices que sí han conseguido escapar.

Actualmente el significado agrupa a los que cargan con culpas ajenas y al que carga con un trabajo que los demás rehúyen.

1 comentario

  1. Yo creo que procede del lenguaje carcelario:

    Cuando los traficantes iban a pasar por aduana un cargamento de la droga cannabis (de color marron), si existia una situacion en que iban a ser descubiertos, se comian el cannabis (comerse el “marron”) para dejar solucionado el asunto a costa de su sacrificio.

    Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Artículos relacionados que pueden ser de tu interés