Falsas etimologías (4)

Hay muchas etimologías erróneas que a fuerza de repetirse parecen ganar visos de credibilidad.

A veces son más ocurrentes y curiosas que la etimología verdadera. O son una anécdota posterior que goza de mayor encanto. Pero no por ello dejan de ser falsas.

Tal es el caso de picar muy alto.

Esta expresión se aplica al que aspira a cargos que están por encima de su capacidad o al que pretende ser tenido por más de lo que realmente merece. Al ambicioso o de grandes pretensiones.

Sobre esta locución se dice que se originó en el transcurso de una corrida de toros celebrada en la Plaza Mayor de Madrid con motivo de la onomástica del rey Felipe IV.

Se cuenta que el conde de Villamediana, que estaba enamorado de la reina, rejoneó un toro con gran maestría. Tan bien lo hizo que la reina le comentó a su esposo: “¡Qué bien pica el conde!”, a lo que el monarca, con sorna, replicó: “Sí, pica bien, pero pica muy alto”, en alusión a lo excesivo de las aspiraciones del noble.

Fácilmente se advierte que éste no es el origen de la expresión, puesto que el rey hace un juego de palabras con una frase ya conocida con anterioridad y que ya entonces tenía el sentido figurado que hoy tiene.

Tal es la opinión de José Mª Iribarren en El porqué de los dichos, que ademá cita a Cejador y su Fraseología o Estilística castellana en donde se dice que picar alto o picar más alto (pretender, tener levantados propósitos y pensamientos) es “metáfora tomada del jinete”.

También es del mismo parecer Pancracio Celdrán en su Diccionario de frases y dichos populares, donde se lee: “… frase procedente sin duda de alguna metáfora alusiva al jinete, y en ese ámbito al espolear o picar de la espuela en sentido figurado alusivo al afán de superarse, de imponerse alguien metas cada vez más elevadas poniéndose a su vez a prueba a sí mismo.”

1 comentario

  1. jajajajjajaajaj

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