Onogramas

El onograma es un tipo especial de anagrama.

En la antigua tradición mágica se creía que a través del nombre de las personas se podía predecir su futuro y adivinar sus cualidades o virtudes. En este sentido el anagrama estaba considerado un instrumento muy potente capaz de revelar los secretos escondidos en los nombres.

Así surgió la onomancia, del griego onoma ‘nombre’ y manteia ‘adivinación’, que se refiere precisamente al arte de predecir el porvenir de una persona interpretando su nombre a través de las letras que lo componen.

Actualmente se reduce a un juego de palabras que produce algunos resultados sorprendentes. Como los siguientes:

Santiago Segura = gestionar guasa

Maria Callas = mira la Scala

Arisóteles = trae estilos

Alejandro Dumas = no jura maldades

Primo Levi = ver limpio

El Cid Campeador = pide dama, corcel

Darío Fo = dio faro

Benito Mussolini = subió sin el motín

Salvador Dalí = ávida dollars

Y un epigrama anagramático que se lee en Bogotá, en el monumento dedicado a la heroína local fusilada en 1817:

Polycarpa Salavarrieta = yace por salvar la patria

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *