El lenguaje de los abanicos

Quizás es un tema más propio de nuestras abuelas que, debido a las férreas normas sociales de su época, tuvieron que inventar un lenguaje de signos que les permitiese llevar a cabo sus contactos amorosos.

Actualmente el lenguaje del abanico es desconocido para la mayoría (¿qué es un abanico? quizás se pregunte alguien) pero el diccionario abanico/español-español/abanico es muy extenso.

A continuación una selección de posiciones:
 
Apoyarlo cerca del corazón. – Has ganado mi amor.
Abanicarse lentamente. – Estoy casada.
Abanicarse rápidamente. – Estoy comprometida.
Abierto y los ojos escondidos detrás. – Te quiero.
Abierto y sujeto con ambas manos juntas. – Olvídame.
Abierto y cubriendo la oreja izquierda. – No reveles nuestro secreto.
Un dedo tocando la parte superior. – Desearía hablar contigo.
Medio abierto presionando sobre los labios. – Puedes besarme.
Sujetándolo sobre los labios. – Que me beses.
Apoyado sobre la mejilla derecha. – Sí.
Apoyado sobre la mejilla izquierda. – No.
Darle vueltas con la mano izquierda. – Nos están observando.
Darle vueltas con la mano derecha. – Quiero a otro.
Moverlo entre las manos. – Te odio.
Entregarlo cerrado. ¿Me quieres?

Qué complicado… con lo bien que funciona el: ¿estudias o trabajas?

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