Personificación (4)

viejos

Es un artificio consistente en otorgar cualidades humanas a cosas, animales y conceptos.

Colaboración de Susanna García

LOS TRES VIEJOS

Una mujer salió de su casa y vio a tres viejos de largas barbas sentados frente a su jardín. Ella no los conocía y les dijo: -No creo conocerlos, pero deben tener hambre. Por favor, entren a mi casa para que puedan comer algo.

Ellos preguntaron: -¿Está el hombre de la casa?

-No -respondió ella- No está. -Entonces no podemos entrar -dijeron ellos.

Al atardecer, cuando el marido llegó, ella le contó lo sucedido.

¡Entonces vé, diles que ya llegué e invítalos a pasar!

La mujer salió a invitar a los hombres a pasar a su casa.

-No podemos entrar a una casa los tres juntos -explicaron los viejitos.

-¿Por qué? -quiso saber ella.

Uno de los hombres apuntó hacia otro de sus amigos y explicó: -Su nombre es Riqueza… Luego indicó hacia el otro. -Su nombre es Éxito… y yo me llamo Amor. Ahora ve adentro y decide con tu marido a cuál de nosotros tres desean invitar a vuestra casa.

La mujer entró a su casa y le contó a su marido lo que le habían dicho.

El hombre se puso feliz. -¡Qué bueno! Y ya que así es el asunto, entonces invitemos a Riqueza, dejemos que entre y llene nuestra casa de riqueza.

Su esposa no estuvo de acuerdo: -Querido… ¿Porqué no invitamos a Éxito?

La hija del matrimonio estaba escuchando desde la otra esquina de la casa y vino corriendo con una idea: -¿No sería mejor invitar a Amor? ¡Nuestro hogar entonces estaría lleno de amor!

-Hagamos caso del consejo de nuestra hija -dijo el esposo a su mujer. Ve afuera e invita a Amor para que sea nuestro huésped.

La esposa salió afuera y les preguntó a los tres viejos: -¿Cuál de ustedes es Amor? Por favor, que venga para que sea nuestro invitado.

Amor se puso de pie y comenzó a caminar hacia la casa. Los otros dos también se levantaron y lo siguieron.

Sorprendida, la dama les preguntó a Riqueza y Éxito: -Yo sólo invité a Amor, ¿por qué también vienen ustedes?

Los viejos respondieron juntos: -Si hubieras invitado a Riqueza o Éxito, los otros dos habrían permanecido afuera, pero ya que invitaste a Amor, donde sea que él vaya, nosotros vamos con él.

Dondequiera que hay amor, hay también riqueza y éxito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados que pueden ser de tu interés