Genética y lenguaje

¿Es innata la gramática? ¿Aprendemos el habla por imitación? ¿Existen unas pautas a seguir en nuestras estructuras cerebrales?

El aprendizaje de una lengua no puede limitarse a la imitación. Los niños pronuncian a menudo palabras o frases que nunca han oído siguiendo unas estructuras de aprendizaje innatas en él. Por ejemplo, pueden decir «humedar» en vez de «volver húmedo», no «cabo» por «no quepo», «cienes» por «cientos» o «no sabo» por «no sé». Siguen unas pautas y realizan unas hipótesis sobre su gramática, y luego las corrigen si resultan equivocadas. Pero no realizan cualquier hipótesis sino las que son posibles dentro de unas imposiciones del algoritmo o proceso de aprendizaje.

Que existe una base genética sobre la que construir el lenguaje,es algo ya demostrado científicamente gracias al estudio realizado sobre varios miembros de una familia inglesa con disfunciones en el habla,que afectan al aprendizaje del lenguaje.

Los KE (así conocidos para preservar su anonimato) sufren un transtorno que se transmite entre generaciones y que les impide articular un lenguaje: luchan por controlar los labios y la lengua, por formar palabras y por entender y utilizar la gramática. Tienen dificultades con las estructuras gramaticales, no pueden formar plurales ni utilizar de forma correcta los tiempos verbales.

Dicha familia y su problema fueron descritos en 1990. En 1998 los científicos que investigaban a través de tres generaciones KE habían delimitado el gen causante del problema al cromosoma 7. Pero entonces apareció el paciente CS (también nombre inventado) que no pertenece a la familia de los KE con unas dificultades muy parecidas a las de ellos. Descubrieron que tanto el nuevo paciente como la familia KE tenían dañado el mismo gen, el denominado FOXP2.

Este gen funciona como interruptor genético al fabricar una proteína que al entrar en contacto con el resto de ADN activa la expresión de otros genes implicados en el habla. Está presente en todos los mamíferos, pero en el caso de los seres humanos tiene una característica particular: dos mutaciones que hacen que funcione de una manera específica, permitiendo el desarrollo de las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje y el aparato fonador.

No es que se trate de un gen del habla en sentido estricto, sino que se trata de un gen que activa —quizás junto a otros por ahora desconocidos— los procesos necesarios para que se formen las estructuras cerebrales que preparan a los niños sobre lo que deben esperar.

Pero ¿desde cuándo es así? ¿cuándo apareció el lenguaje? ¿desde cuándo es posible el lenguaje y la comunicación en la especie humana?

Muy recientemente se ha descubierto analizando ADN neandertal que ellos también compartían las mutaciones del gen FOXP2, por lo que también poseían la capacidad genética del lenguaje. Que tanto el Homo neanderthalis como el Homo sapiens compartan tal característica indica a los paleoantropólogos que ambas especies la heredaron de un ancestro común de al menos 400.000 años de antigüedad. Aunque no se descarta que el lenguaje hubiera aparecido ya en una especie de homínido más antigua.

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