Archivo mensual: octubre 2007
¿Sabías cuál es el origen de la Cruz Roja?
El 24 de Junio de 1859 en Solferino, al norte de Italia, se libraba una batalla entre franceses e italianos contra los austriacos que ocupaban el país. Este enfrentamiento causó en pocas horas cuarenta mil víctimas entre muertos y heridos.
Los servicios sanitarios del ejército eran insuficientes para atender a las víctimas y los heridos morían en el abandono y dolor de sus heridas. Esta situación fue presenciada por el ciudadano suizo Henry Dunant que, con ayuda de los habitantes de localidades vecinas, atendieron a las víctimas sin hacer ningún tipo de discriminación.
En 1862 Henry Dunant escribe Mis recuerdos de Solferino, que causó gran impacto a la sociedad europea. No escatimó esfuerzos en la búsqueda de los medios necesarios para proteger a los seres humanos víctimas de los conflictos y al personal encargado de asistirlos. Su plan era la fundación, en cada país y en tiempos de paz, de sociedades de socorro capaces de ayudar a los heridos en tiempos de guerra.
Cuatro ciudadanos de Ginebra se unieron a él para realizar esta ambiciosa idea: el general Guillaume-Henry Doufour; el abogado Gustavo Moynier y los doctores Luis Appia y Théodore Maunoir. El 17 de Febrero de 1863 fundaron en Ginebra el “Comité Internacional de Socorro a los Heridos Militares”, comúnmente conocido como “Comité de los Cinco”, que más tarde se convertiría en el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Este mismo año, a raíz de la intensa actividad de este Comité, se organiza la primera Conferencia Internacional de Ginebra a la que asistieron dieciséis países. Es allí donde se adopta el símbolo de la Cruz Roja en fondo blanco como un tributo a Suiza y a sus fundadores, invirtiendo los colores de la bandera nacional.
Ocurre que el emblema o logo tiene connotaciones religiosas y, por ello mismo, ha inspirado muchas vocaciones humanitarias. Tanto es así que en diferentes culturas se han adoptado diferentes emblemas, como la Media Luna Roja, el León Rojo, el Sol Rojo o la Estrella Roja de David, también reconocidos como válidos, aunque no todos se siguen utilizando en la actualidad.
Recientemente —y debido a los problemas de emblemas en las ambulancias que atendían a los heridos en la frontera entre Israel y los territorios palestinos ocupados— se pretende impulsar un símbolo calificado de neutral: un rombo rojo hueco llamado Cristal Rojo.

Colaboración de Julio Arteaga
El nombre de Luna por el que conocemos a nuestro satélite viene del latín luna con el mismo significado. En cambio se usa el término griego selenita como supuesto gentilicio de este satélite. Este nombre proviene de Selene, diosa griega asociada a la luna.
Antiguamente se asociaban los cambios de humor a las fases de la luna, así cuando alguien mostraba una psique alterada se decía de él que era un lunático.
La palabra inglesa para mes, month, proviene de moonth, una forma sajona primitiva para ‘lunación’. El mismo origen tiene moon, ‘luna’ en inglés. Ello es debido al primitivo uso de un calendario lunar en la cultura sajona, al igual que en la neerlandesa donde la palabra para luna es maan, y para mes es maand.
También emplearon calendarios lunares otras culturas. En el idioma turco, la palabra Ay, ‘mes’, también significa ‘luna’. En los idiomas chino y japonés las palabras ‘luna’ y ‘mes’ se escriben con el mismo carácter (kanji en japonés o hanzi en chino).
En castellano el primer día de la semana, el lunes, tiene su raíz en el ‘día de la luna’ o dies lunae. Esto se puede ver también en el idioma inglés, en que monday viene de moon day , en alemán donde se llama montag y en francés donde se llama lundi.
Alguna vez alguien se habrá preguntado (si es que estuvo tan ocioso como para hacerlo) ¿cómo harán los matemáticos para recordar series interminables de números?
Pues utilizan reglas mnemotécnicas como las explicadas a continuación para recordar las cifras del número pi y las del número e.
Para recordar las primeras cifras de pi: 3’14159265358979 nada tan fácil como memorizar la siguiente frase:
“How I want a drink, alcoholic of course, after the heavy lectures involving quantum mechanics”.
Que traducido sería:
“Cómo deseo un trago, alcohólico claro está, después de las pesadas lecturas sobre mecánica cuántica”.
Ahora no hay más que hacer que contar la letras de cada palabra.
Y para recordar las primeras cifras del número e: 2,7182828(y más…) hacer lo propio con el siguiente texto:
“El trabajo y esfuerzo de recordar me revuelve mi estómago, pero podré acordarme. Será fácil si leo todas las frases. La repetida canción será cantada y así verás el número huevón”.
Un nuevo ejemplo de ambigüedad producido por la falta de signos de puntuación.
Una versión diferente de la “lectura de testamento” de Signos de puntuación (2).
Se cuenta que un señor por ignorancia y malicia dejó al morir el siguiente escrito:
Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta del sastre nunca de ningún modo para los Jesuitas todo lo dicho es mi deseo Facundo.
Cuando se leyó el documento, las personas aludidas se atribuían la preferencia. Con el fin de resolver las dudas, acordaron que cada uno se llevara el escrito y le colocara la puntuación respectiva.
El sobrino Juan lo presentó de la siguiente forma:
Dejo mis bienes a mi sobrino Juan, no a mi hermano Luis. Tampoco, jamás se pagará la cuenta del sastre. Nunca, de ningún modo para los Jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo. Facundo.
El hermano Luis presentó su reclamo de esta manera:
¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? ¡No! A mi hermano Luis. Tampoco, jamás se pagará la cuenta del sastre. Nunca, de ningún modo para los Jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo. Facundo.
El sastre justificó su derecho como sigue:
¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. Se pagará la cuenta del sastre. Nunca, de ningún modo para los Jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo. Facundo.
Los Jesuitas consideraron que el documento debería interpretarse de la siguiente manera:
¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. ¿Se pagará la cuenta del sastre? Nunca, de ningún modo. Para los Jesuitas todo. Lo dicho es mi deseo. Facundo.
Esta lectura ocasionó grandes escándalos y para poner orden, se acudió a la autoridad. Esta consiguió establecer la calma y después de examinar el escrito, dijo en tono severo:
Señores, aquí se está tratando de cometer un fraude; la herencia pertenece al Estado, según las leyes; así lo prueba esta interpretación:
¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco. Jamás se pagará la cuenta del sastre. Nunca, de ningún modo, para los Jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo. Facundo.
En tal virtud, y no resultando herederos para esta herencia, queda incautada en nombre del Estado, y se da por terminado este asunto.
Buscando en el diccionario la palabra lastimar encontramos algo como lo siguiente:
lastimar
tr.
1. Herir o hacer daño.
2. Agraviar, ofender la estimación u honra.
[Del lat. vulg. por del gr. blastemāre blasphemāre ]
Y es la última línea la que nos indica su origen: proviene del latín vulgar blastemare y éste del griego blasphemare. ¿Y de ahí no proviene también blasfemar?
Efectivamente, proviene del término blasfemar, ‘injuriar a Dios o a las cosas sagradas’, que siempre ha sido considerada una falta gravísima. Tanto es así que el simple hecho de mencionar la blasfemia era en sí una irreverencia, por lo que los hombres medievales, para no pronunciar ese verbo escandaloso, decían blastemare. Vocablo que se transformó en lastemare.
Como insultar a Dios resultaba inconcebible para los devotos hombres de la Edad Media, incluso el significado original se fue atenuando con el tiempo hasta llegar al actual de ‘herir levemente o mortificar con la palabra’.
¿Cómo sonarían frases actuales o expresiones habituales en latín? ¿O expresiones antiguas actualizadas? ¿O…?
Vemos unos cuantos ejemplos:
Corrección y observaciones (*) de José Miguel Corbí
Pequeña guía de conversación en latín
Non calor sed humor est qui nobis incommodat.
No es el calor, es la humedad la que nos molesta.
Di! Ecce hora! Uxor mea me necabit!
¡Dios! ¡Mira qué hora es! ¡Mi mujer me va a matar!
(*) Mejor ¡Dioses! En plural.
Estne volumen in toga, an solum tibi libet me videre?
¿Llevas una arruga en la toga o es que te alegras de verme?
Caesar si viveret, ad remum dareris.
Si César viviera, estarías encadenado a un remo.
(En una barbacoa)
Animadvertistine, ubicumque stes, fumum recte in faciem ferri?
¿Nunca te has dado cuenta de que, estés donde estés, el humo va hacia tu cara?
(Pegatina en el parachoques)
Sona si Latine loqueris.
Pita si hablas latín.
Sentio aliquos togatos contra me conspirare.
Creo que algunos togados conspiran contra mí.
Vacca foeda.
Vaca estúpida.
Si hoc signum legere potes, operis boni in rebus latinis alacribus et fructuosis potiri potes.
Si puedes leer este cartel, podrás conseguir un buen trabajo en el dinámico y bien pagado mundo del latín.
Noli me vocare, ego te vocabo.
No me llames, ya te llamaré yo.
Nullo metro compositum est.
No rima.
(*) La traducción literal sería: (Esto) ha sido compuesto sin ninguna medida. Para realizar un verso no sólo hace falta la rima, sino que tenga unos acentos determinados, cosa que en el verso latino ocurría con más precisión que en el español.
Non curo. Si metrum non habet, non est poema.
No me importa. Si no rima no es un poema.
(*) En esta frase se aprecia mejor lo que quiero decir en la anterior: No sólo falta la rima, sino también la acentuación correspondiente. Así no se puede decir que haya poema.
Fac ut gaudeam.
Alégrame el día.
Re vera, potas bene.
En serio, bebes demasiado.

¿Sabías por qué se llama SIAMÉS a cada uno de los hermanos gemelos que nacen unidos por alguna parte de su cuerpo?
Se dice así por los hermanos Chang y Eng (1811-1874), nacidos en Siam, antiguo nombre del reino de Tailandia.
Estos hermanos gemelos nacieron con sus cuerpos unidos entre el esternón y el ombligo. Pero a pesar de ello emigraroa a los Estados Unidos y recorrieron el país mostrando su peculiar constitución anatómica en espectáculos circenses.
Tal fue la fama que cosecharon que el término siameses —como les conocían por ser oriundos de Siam— pasó a describir tal malformación congénita.
¿Es innata la gramática? ¿Aprendemos el habla por imitación? ¿Existen unas pautas a seguir en nuestras estructuras cerebrales?
El aprendizaje de una lengua no puede limitarse a la imitación. Los niños pronuncian a menudo palabras o frases que nunca han oído siguiendo unas estructuras de aprendizaje innatas en él. Por ejemplo, pueden decir “humedar” en vez de “volver húmedo”, no “cabo” por “no quepo”, “cienes” por “cientos” o “no sabo” por “no sé”. Siguen unas pautas y realizan unas hipótesis sobre su gramática, y luego las corrigen si resultan equivocadas. Pero no realizan cualquier hipótesis sino las que son posibles dentro de unas imposiciones del algoritmo o proceso de aprendizaje.
Que existe una base genética sobre la que construir el lenguaje,es algo ya demostrado científicamente gracias al estudio realizado sobre varios miembros de una familia inglesa con disfunciones en el habla,que afectan al aprendizaje del lenguaje.
Los KE (así conocidos para preservar su anonimato) sufren un transtorno que se transmite entre generaciones y que les impide articular un lenguaje: luchan por controlar los labios y la lengua, por formar palabras y por entender y utilizar la gramática. Tienen dificultades con las estructuras gramaticales, no pueden formar plurales ni utilizar de forma correcta los tiempos verbales.
Dicha familia y su problema fueron descritos en 1990. En 1998 los científicos que investigaban a través de tres generaciones KE habían delimitado el gen causante del problema al cromosoma 7. Pero entonces apareció el paciente CS (también nombre inventado) que no pertenece a la familia de los KE con unas dificultades muy parecidas a las de ellos. Descubrieron que tanto el nuevo paciente como la familia KE tenían dañado el mismo gen, el denominado FOXP2.
Este gen funciona como interruptor genético al fabricar una proteína que al entrar en contacto con el resto de ADN activa la expresión de otros genes implicados en el habla. Está presente en todos los mamíferos, pero en el caso de los seres humanos tiene una característica particular: dos mutaciones que hacen que funcione de una manera específica, permitiendo el desarrollo de las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje y el aparato fonador.
No es que se trate de un gen del habla en sentido estricto, sino que se trata de un gen que activa —quizás junto a otros por ahora desconocidos— los procesos necesarios para que se formen las estructuras cerebrales que preparan a los niños sobre lo que deben esperar.
Pero ¿desde cuándo es así? ¿cuándo apareció el lenguaje? ¿desde cuándo es posible el lenguaje y la comunicación en la especie humana?
Muy recientemente se ha descubierto analizando ADN neandertal que ellos también compartían las mutaciones del gen FOXP2, por lo que también poseían la capacidad genética del lenguaje. Que tanto el Homo neanderthalis como el Homo sapiens compartan tal característica indica a los paleoantropólogos que ambas especies la heredaron de un ancestro común de al menos 400.000 años de antigüedad. Aunque no se descarta que el lenguaje hubiera aparecido ya en una especie de homínido más antigua.
¿Sabías por qué llamamos COPA DAVIS a uno de los más prestigiosos torneos de tenis?
La Copa Davis es una competición internacional de tenis, organizada por la Federación Internacional de Tenis, en la que participan equipos nacionales y no jugadores individuales.
Se disputa desde 1900 y es un torneo masculino. Su versión femenina la encontramos en la Copa Federación.
Los países disputan este torneo en diferentes grupos, teniendo en cuenta la calidad tenística del combinado y su ubicación geográfica. El cuadro final del campeonato lo componen dieciséis países, los cuales se enfrentarán a modo de eliminatoria hasta llegar a la final.
El nombre es en honor a Dwight Filley Davis (1879-1945), que fue un notable tenista que instituyó un torneo sobre hierba para jugadores aficionados y donó un trofeo de plata que se habría de entregar al país ganador. Se dice que dicho trofeo era una ponchera de plata que pocas semanas antes había regalado a su abuela.
En 1920 se agregó una bandeja, también de plata, y en 1934 el mismo Davis le hizo añadir una base donde relacionar los ganadores hasta el 1968. En 1969 se acopló la segunda base donde inscribirán sus nombres los ganadores hasta el año 2000. Y así ha seguido creciendo.

¿Sabías por qué llamamos SECUOYA a ciertos árboles de grandes dimensiones y majestuoso porte?
La secuoya es un género de árboles pertenecientes a las coníferas de la familia de las taxodiáceas, abundante en los Estados Unidos. Ciertamente son célebres por sus grandes dimensiones, que pueden alcanzar los cien metros de altura y doce de diámetro.
El origen de su nombre lo encontramos en la figura de Sequoyah (1770-1843), un dirigente indio hijo de un comerciante blanco y una indígena cherokee.
Sequoyah —personaje legendario tanto entre los indios como entre los blancos— fue el único ser humano que inventó todo un alfabeto adoptado para transcribir una lengua.
Como el habla cherokee no tenía escritura, adaptó y alteró las letras del alfabeto latino para crear los signos que representan los ocenta y seis sonidos de los que consta su lengua. Su método fue adoptado por el Consejo Cherokee en 1821 y desde entonces miles de indios han podido escribir en su lengua que hasta entonces era de tradición oral.
Tras su muerte, el naturalista y botánico Endlicher dio su nombre a la especie arbórea más grande que se conoce.