Archivo mensual: septiembre 2007

Hogar

Hogar

¿Sabías por qué se llama HOGAR a la casa o domicilio de un grupo familiar?

También al sitio donde se hace la lumbre en las cocinas y chimeneas.

El término hogar procede de focaris, derivado de la palabra latina focus, ‘fuego’, al igual que hoguera y hogareño, como también formas menos evolucionadas como foco, fogata, fogón y fogonazo.

Así la palabra hogar originalmente hacía referencia al sitio donde se enciende fuego —generalmente de madera— en una casa y que suele estar ubicado en la cocina. Este fuego se solía usar para la cocción de alimentos, pues era habitual que de este tipo de chimeneas colgase una cadena en la que se sujetaba una olla para que fuera calentada por el calor de las brasas.

También —y más importante para el tema que nos ocupa— era su utilización como fuente de calor en el invierno y el hecho de que la vida íntima de una familia se solía concentrar en la cocina, sobre todo en la etapa invernal. Las personas mayores sentadas en los escaños, unos sillones de madera junto al hogar, y las personas jóvenes en banquetas.

Posteriormente el valor semántico se amplió y el calor físico dejó lugar al calor humano, al de punto de reunión (todavía hoy mantenido en muchas cocinas de casas rurales), al sentido de vida y de casa habitada por personas afines unidas por lazos familiares.

Siendo en la actualidad éste el significado al que aludimos con el término.

Horas, minutos y segundos

Hohas, minutos y segundos¿Sabías por qué dividimos el tiempo en HORAS, MINUTOS Y SEGUNDOS?

La Tierra tarda un cierto periodo de tiempo en completar un giro sobre su propio eje. Este periodo de tiempo recibe el nombre de día y está dividido en dos periodos: uno de luz y otro de oscuridad.

La división del día en 24 porciones de tiempo iguales la adoptaron los romanos de los antiguos egipcios, que tenían un calendario basado en treinta y seis estrellas que aparecían alternativamente justo a la puesta del Sol, a medida que transcurría el año. En el intervalo de una noche aparecían sucesivamente doce de estas estrellas, lo que hizo que se dividiera el periodo de oscuridad en doce partes. Por similitud también fraccionaron en doce partes el tiempo de luz solar.

La mitología explicó el fenómeno con las Horas, divinidades griegas hijas de Zeus y Temis, que servían a los dioses principales y guardaban las puertas del Olimpo. Regían el orden de la naturaleza y determinaban la fertilidad de la tierra.

En un principio fueron tres: Talo, Carpo y Auxo, y se las asoció con las estaciones. Más tarde se aprecia una confusión respecto a las Horas y en las Fábulas de Higinio se mezclan los nombres originales con los epítetos, y las designaciones de estaciones u horas separadas. De esta forma se elabora una lista de nueve Horas: Auxo, Eunomía, Ferusa, Carpo, Diké, Euporia, Eirene, Ortosia y Talo.

Más tarde se completa la relación de las “doce hermanas”, guardianas del tiempo del día, que queda como sigue:

Auge, la primera luz
Anatole, el amanecer
Musica o Musia, la hora matutina de la música y el estudio
Gymnastica o Gymnasia, la hora matutina del ejercicio
Nymphe o Nymphes, la hora matutina de las abluciones
Mesembria, el mediodía
Sponde, las libaciones tras el almuerzo
Elete o Telete, oración, la primera de las horas de trabajo de la tarde
Acte o Acme, comida y placer, la segunda de las horas de trabajo de la tarde
Hesperis, atardecer
Dysis, el ocaso
Arktos, la última luz

El mundo clásico también adoptó —merced a la ocupación persa del territorio que anteriormente había pertenecido a Alejandro Magno— los estudios astronómicos del pueblo babilónico. Éstos utilizaban el sistema sexagesimal para sus complicados cálculos astronómicos y por ellos tenemos horas de sesenta minutos y minutos de sesenta segundos.

Entonces cada una de las horas se divide a su vez en sesenta minutos (de minutus, pequeño en latín) y éstos lo hacen a su vez en sesenta segundos (de secundus, que sigue a lo primero, en latín).

Anglicismos en -ing (2)

Que la lengua castellana es especialmente rica es cosa sabida, pero solemos dejar de lado esta riqueza y adoptar vocablos extranjeros por simple esnobismo. Tal es el caso de los omnipresentes -ing.

Hay muchos casos en que existe un término castellano para expresar lo mismo. Trekking es montañismo o senderismo, outsourcing es subcontratación y renting es alquilar, por poner algunos ejemplos.

En algunos casos nos encontramos que por la novedad del hecho a definir no existe una palabra castellana para ello, aunque sí se pueda formar una locución.

Actualmente se usa mucho el término phishing, que es un término derivado del inglés fishing, ‘pescar’, y que hace referencia al envío de correos electrónicos falsos con origen simulado en una entidad bancaria y que solicita al receptor datos confidenciales (cuentas bancarias, números secretos, passwords…) para usarlos después de forma fraudulenta. Es un asunto relativamente nuevo al que quizás se podría aludir como correo anzuelo.

El término dumping, que proviene de dump, ‘basurero, vertedero’ en inglés, y que alude a la técnica de mercado consistente en vender a bajo precio, a muy bajo precio, para introducirse en un mercado. Esto ya no es tan nuevo, siempre se le llamó reventar precios.

El término piercing, que proviene de pierce, ‘perforar, agujerear’ en inglés, y que alude a la implantación decorativa de pendientes y otros adornos metálicos en el cuerpo también podría definirse en castellano, ¿qué tal perforación corporal?

El término footing, de foot, ‘pie’ en inglés, se refiere al correr cierta distancia o tiempo con el fin de mantenerse en forma o de complementar un entrenamiento. Fácil, siempre se le llamó ir a correr.

El término brainstorming, aparte del literal ‘tormenta de cerebros’, como sesión creativa o reunión de creativos. Homebanking como banca en casa, branding como valor de marca, karting como pilotar karts, stretching como hacer estiramientos, puenting como tirarse de un puente

Estar cogido con alfileres

Cogido con alfileres

¿Sabías por qué ESTAR COGIDO CON ALFILERES es ser provsional, estar en proyecto o no ser definitivo?

También se dice de lo que está en precario y no se puede mantener en tal situación si no se completa o modifica.

La expresión tiene su origen en el ámbito de la costura y alude a las prendas que se cosen con puntadas largas o hilvanes, uniendo lo que se ha de coser más tarde definitivamente, una vez realizadas las correcciones a las que haya lugar tras la prueba de la pieza.

Era frecuente reforzar el hilvanado con alfileres, o incluso sustituirlo por éstos, por lo que la frase cuajó en el lenguaje. 

Al respecto también se dice tener hilvanado un asunto cuando solamente se tienen establecidas las líneas generales y aún no se ha pasado a concretar.

Duda de género

Computador/a

Colaboración de Patricia Cabieses

Un maestro explicaba que los sustantivos tienen género y se designan como masculino o femenino: La casa es femenino. El lápiz es masculino.

Un estudiante pregunta: ¿cómo se debe decir, computador o computadora?

En lugar de dar una respuesta, el maestro dividió la clase en dos grupos, varones por un lado y mujeres por el otro y les pidió que decidieran si la computadora o el computador deben ser un nombre masculino o un nombre femenino.

Le pidió a cada grupo que fundamentaran su decisión en al menos 4 argumentos.

El grupo de los hombres decidió que la computadora debe ser definitivamente del género femenino (la computadora) porque:

1. Casi nadie entiende su lógica interna.
2. El idioma nativo en que ellas se comunican entre sí­ es incomprensible para todos los demás.
3. Incluso los errores más pequeños se guardan en memoria de largo plazo para su posible revisión mucho tiempo después.
4. En cuanto usted tenga una, se encontrará gastando al menos la mitad de su sueldo en accesorios para ella.

El grupo de las mujeres, sin embargo, concluyó que el computador debe ser masculino (el computador) porque:

1. Para hacer algo con ellos, usted tiene que encenderlos.
2. Almacenan muchos datos pero todavía no pueden pensar por sí­ mismos.
3. Se supone que ayudan a resolver los problemas, pero la mayor parte del tiempo, ellos son el problema.
4. Apenas usted tenga uno, comprenderá enseguida que, si hubiera esperado un poco más, podría haber conseguido otro mejor.

Hoy presentamos: zurupeto

Zurupeto es el nombre que recibe el intruso en la profesión notarial. También se dice coloquialmente del corredor de bolsa no matriculado.

Un término feo para un feo asunto. El intrusismo profesional puede constituir delito.

Ambigüedad (5)

Quién no ha visto un anuncio fatalmente redactado? Al final se pide o se ofrece aquello que no se quería pedir u ofrecer. 

Veamos unos ejemplos:

Vendo coche por enfermedad.
(Y no será por avería?)

Se necesita haprendiz.
(¿Y de quién va a aprender? ¿de ti?)

Se necesita burra para el burro del alcalde.
(¡Vaya manera de ligar! ¿Qué pensará la alcaldesa?)

Se busca joven para llevar niños al colegio de 7,30 h a 9,30 h de la mañana.
(¿Durante dos horas? Una de dos: o tiene un montón de niños o el colegio está la tira de lejos)

Se necesita dependiente para herboristería. Sin papeles abstenerse.
(Claro, sin papeles… ¿cómo van a liarse los porros?)

Extraviada perrita de mi hija. Atiende por Lala. Se recompensará.
(¿Quién atiende por Lala? ¿la perrita? ¿la hija? ¿la recompensa es para el que lo adivine?)

Mensajes telefónicos (3)

Teléfono

Si estás cansado del mensaje que tienes grabado en tu contestador automático o quieres sorprender a tus amistades, puedes utilizar uno de los siguientes. O quizás te sugieran una nueva idea.

Veamos:

Mi esposa y yo no podemos ponernos al telefono ahora mismo porque estamos… haciendo algo juntos. Pero si nos deja su nombre y número de telefono le devolveremos la llamada tan pronto terminemos.

Hola, si son ustedes acreedores: ya les he mandado el dinero; si son mis padres: manden dinero; si son de la oficina de asistencia economica: no me mandaron suficiente dinero; si eres alguno de mis amigos: me debes dinero; y si eres una mujer joven y bonita: ¡no te preocupes, que tengo mucho dinero!

(Gritando) ¡Yaba-daba-doooooo! Tenemos un nuevo cuernófono con contestador. Al oir la señal puedes dejar tu mensaje, enano. Grooouuuuaaaakk. (gritando un chillido agudo de ave prehistórica, o como te parezca)

Hola. No estoy en casa ahora, pero mi contestador sí. ¿Por qué no hablas con él?

Pero… ¿no quedamos en que te llamaba yo? Va, pesao, deja tu mensaje.

(Con acento chino/japones) ¿A-lo? Si dejal mensaje, yo llamal plonto. Si dejal mensaje sexy, yo llamal muy plonto.

En ocasiones oigo muertos. ¿Tú estás muerto? Si estás muerto deja tu mensaje. Y si estás vivo también, pero avísame, que no me confunda.

Hola. Perdona que no pueda contestar tu llamada ahora. Deja un mensaje y espera al lado de tu teléfono hasta que yo te llame.

Por favor, deje su mensaje. Pero sepa que tiene usted derecho a permanecer callado. Todo lo que diga podra ser grabado, escuchado y usado por nosotros.

(Con acento cubano) Aquí la mucama de los señore de la casssa. Si quiere desir algo se lo puede desir a mamita en cuando essscuche la señal: ¡Assssúcar!

(Con voz relativamente baja) Aquí el contestador de Pepe. (Con voz más baja) Puedes dejar tu mensaje (con voz susurrante) al oír la señal… (gritando) ¡BIIIIIPPPPPP!

Hola. Aquí Pedro y Lola. No podemos contestar el telefono porque estamos haciendo algo que nos fascina. A Lola le gusta pa’rriba y pa’bajo muy rápidamente y a mi me gusta de lado y suavecito. Asi que deje su mensaje y le llamaremos cuando terminemos de cepillarnos los dientes.

Estar en el ajo

Cabeza de ajos¿Sabías por qué ESTAR EN EL AJO es estar metido en un asunto o participar de él?

Es estar en el secreto o al corriente de algo, saber la verdad de un asunto oculto y, más generalmente, estar involucrado en una situación desagradable, complicada o peligrosa.

Y es en estos calificativos en los que hay que buscar la relación, pues la interpretación figurada de la frase hace referencia al olor y sabor del bulbo, esto es, algo desagradable y picante.

Así se decía antiguamente hacer morder el ajo al hecho de molestar o mortificar seriamente a una persona o animal hasta desquiciarlo. Poniendo a prueba su paciencia y produciéndole daño. Haciendole sentir, en definitiva, sensaciones desagradables.

Al respecto dice Gonzalo Correas en su Vocabulario de Refranes:

“Tómase de los que amansan comadrejas, que las ponen un ajo en que muerden como si fuera el dedo, y ellas, sintiendo el picor del ajo dejan de morder y se amansan.”

Poema (5)

Un cortito y gracioso poema anónimo sobre ortografía.

Un andaluz ”mu” guasón,
hablando de ortografía,
quiso dar una lección
y dijo que se escribía,
con hache, melocotón.

Dispense, usted, que le tache,
respondió un hombre de seso,
para que pueda ser eso…..
¿dónde se pone la hache?

-¿La hache?… “en er mismo güeso”.