Entre Pinto y Valdemoro

Los borrachos, de Velázquez

¿Sabías por qué decimos que está ENTRE PINTO Y VALDEMORO del que está en un punto medio sin acabar de decidirse a tomar por un lado u otro?

También se dice del que vacila entre dos opciones, del que duda entre dos alternativas.

Pinto y Valdemoro son dos poblaciones en las cercanías de Madrid. Y aún se cuenta como origen —aunque más bien parece una aplicación jocosa de la expresión— que un borracho se entretenía saltando el arroyo que separa Pinto de Valdemoro. Decía: “Ahora estoy en Pinto… ahora estoy en Valdemoro…” Y cuando en uno de sus intentos por alcanzar la orilla contraria, cayó al arroyo, sus compañeros de juerga exclamaron entre risas: ¡Ahora estás entre Pinto y Valdemoro!

Correas en su Vocabulario dice que en la lengua castellana es muy usual la paranomasia —que es la semejanza de un nombre con otro— para dar gracia y ambigüedad a lo que decimos. Así se dice que “es de Durango” de lo que es duro, que “está en Peñaranda” del bien que está empeñado o que es un “ladrillo” el que es un ladrón, por poner unos ejemplos.

La frase que nos ocupa sería entonces una manera de decir veladamente de alguien que es un borracho, ya que pinta era una medida de líquidos utilizada en las tabernas y que equivalía a media azumbre escasa. (1 azumbre era unos dos litros, así que la pinta era casi un litro). Y de aquí, dice, se trajo a cuento Pinto, al que se emparejó Valdemoro por su cercanía. En un emparejamiento similar al de salir de Málaga para ir a Malagón, ir de Guatemala a Guatepeor, de la Ceca a la Meca…

Rodríguez Marín, en su Diccionario de Refranes, de 1926, cita un antiguo refrán que dice: Vino tinto: si no lo hay de Valdemoro démelo de Pinto. En alusión a los vinos peleones de la zona que eran causa de muchos alborotos entre en ambas villas y en la de Madrid, donde causaban estragos entre los chamarileros, traperos y carreteros del Rastro que demoraban las jornadas entre Pinto y Valdemoro, en alusión velada a su afición por el vino.

También hay quien opina que la frase es en recuerdo de los buenos vinos de venta en Madrid y que decir entre Pinto y Valdemoro era una alabanza a lo que es excelente. Y que al catar un vino se le podía referir a los de la zona diciendo que está entre los Pinto y los Valdemoro. Pero no es una explicación que convenza.

También se oyen explicaciones acerca de una venta entre Pinto y Valdemoro a la que Alfonso VI solía escaparse a disfrutar del vino y la bebida a escondidas, pleitos entre obispos de Segovia y Toledo, y otras, que parecen ser meras invenciones.

Lo que sí es cierto es que el dicho pasó de significar ‘ir algo achispado, a punto de caer en la borrachera’, a aplicarse a cualquier situación inestable previa a la decisión de inclinarse por una u otra opción.

7 comentarios

  1. Hola, muy buenas. Te he nominado para el premio de los blogs que te hacen pensar. En mi blog hay una entrada por si lo quieres seguir.

    Por cierto, muy interesante el blog. Saludos

  2. a Nadym
    Muchas gracias, me siento muy honrado.

  3. Pingback: meneame.net
  4. Eso del borracho es una leyenda urbana que no es cierta, es porque en su epoca tubieron un problema de lindes Pinto y Valdemoro, en la que tuvo que intervenir el rey Fernando III que quedo para comer comer y solucionar el problema con las dos comitivas en un punto intermedio osea; ENTRE PINTO Y VALDEMORO) de ahi el dicho.

  5. perdon que puse una b en vez de una v cuando puse tuvieron.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados que pueden ser de tu interés