Taglines (4)

Podríamos definir el tagline o tag como una frase generalmente corta que no contiene la sabiduría popular (como un refrán), ni tiene un formulador ilustre (como una cita), ni pretende ser una regla (como un aforismo), ni encierra doctrina o moralidad (como una sentencia). Simplemente es una frase que concentra un significado de forma más o menos original, ingeniosa, cómica o curiosa.

Es parecido a un slogan publicitario pero sin la finalidad comercial de éste. Y suelen ser se autoría desconocida.

Fueron muy utilizados como “coletilla” a los mensajes de correo previos a Internet, cuando éstos se intercambiaban en las BBS (Butlletin Board Systems) y en las “redes” que entre éstos se establecían.

En algunos foros y algunos nostálgicos siguen utilizándolos, pero su uso se ha diluido ante las numerosísimas nuevas incorporaciones al ciberespacio.

Ahí van unos cuantos ejemplos:

Mi esposa es una inmadura. Cuando me baño me hunde los barcos.

Tras el Plácido Domingo viene el Jodido Lunes.

No es cierto que los notarios den fe; la cobran.

Si no eres parte de la solución eres parte del problema.

Toda cuestión tiene dos puntos de vista: el equivocado y el mío.

Lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe.

Aquellos que crean en la telequinesia, que levanten mi brazo.

Es mejor ser un hombre pobre que un pobre hombre.

Rectificar es de sabios equivocados.

Sí, se puede ser feliz con una mujer. Pero… ¿con cuál de ellas?

La caridad bien entendida empieza por uno mismo. Y ahí suele terminar.

Lo bueno de la muerte es que no repite.

1 comentario

  1. Pero las frasecitas “de retrete” son la sabiduría de ese mágico momento de reflexión.
    Nada como esos minutos para extraer lo mejor de uno mismo (sic).

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