Pishing

El término pishing es un anglicismo de nuevo cuño, que se refiere a los ya desgraciadamente frecuentes correos que circulan con la malsana intención de acceder a nuestras cuentas bancarias, aunque con un mínimo de atención se pueden obviar.

Hace algún tiempo recibí el siguiente correo, similar a otros recibidos y a muchos otros que todo el mundo recibe, así que nos servirá como ejemplo.

Querido cliente de Hispano Central Satandero.

Pusimos al dia recientemente nuestro sistema, y sospeche que su cuenta Hispano Central Satandero puede necesitar la actualizacion de la informacion. La proteccion de la seguridad de su cuenta y de la red de actividades bancarias de Hispano Central Satandero esta fuera de preocupacion primaria. Por lo tanto, como medida preventiva, hemos limitado temporalmente el acceso a las caracteristicas sensibles de la cuenta Hispano Central Satandero. Chasque el acoplamiento abajo para recuperar el acceso a su cuenta.

Ahora vendría el enlace que quieren que pulse y que, de hacerlo, les confirmaría una candidez apta para seguir acosándome con nuevos y más dirigidos correos o ya directamente a preguntar por mis cuentas y contraseñas. Posteriormente termina con un copyright del banco que pretende dar mayor verosimilitud al correo.

Aparte de que no soy cliente de ese banco, hay muchas señales desde el punto de vista lingüístico —el tema que nos ocupa— que descubren las malas artes del correo:

  1. El nombre del banco no es «Hispano Central Satandero», sino «Santander Central Hispano» ya que proviene de las fusiones-absorciones de los tres bancos y los nombres están ordenados de acuerdo al orden establecido en esos procesos.
  2. Ausencia total de tildes. Si en inglés no las usan, para qué las van a usar en otro idioma.
  3. Incoherencias gramaticales. Si pusimos (nosotros) no conviene sospeché (yo) y menos sospeche (yo o él) si se refiere a subjuntivo.
  4. Expresiones inusuales. La seguridad está fuera de preocupación primaria. ¿Quién habla así en castellano? Chasque el acoplamiento ¿Y así?
  5. Y dejo para el final la que me hizo más gracia, el lapsus que dejó al descubierto la verdadera intención del mensaje. Como si de un juego de palabras se tratase, el inspirador oculto se nos revela en el mismo nombre del banco según este mensaje: Hispano Central Satandero. No es sino el Príncipe de las Tinieblas, el propio Satán, el que los inspira.

Ni firmándolo habría quedado más claro.

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