Aquí y en Sebastopol

¿Sabías por qué decir que algo es de la misma manera AQUÍ Y EN SEBASTOPOL significa que es algo indiscutible y que es tal cual en cualquier lugar del mundo, por muy remoto que este lugar sea?

La Guerra de Crimea (1853-1856) fue un acontecimiento que conmocionó Europa. Una coalición formada por Gran Bretaña, Francia, el reino de Cerdeña y el Imperio otomano se enfrentaron y derrotaron a Rusia, impidiendo la expansión del poder ruso en el mar Negro y la captura de territorios del Imperio otomano.

Durante la contienda los aliados decidieron emprender una campaña contra Sebastopol (en la actualidad, en el sur de Ucrania), donde se encontraba el cuartel general de la flota rusa emplazada en el mar Negro; sus fuerzas alcanzaron Crimea en septiembre de 1854. La guerra se prolongó, a pesar de las cruentas derrotas que sufrieron los rusos en el río Alma y en las batallas de Inkerman y de Balaklava. Esta última tristemente famosa por la carga de la Brigada de Caballería Ligera británica, que arremetió contra un enemigo replegado para sufrir una enorme cantidad de bajas tras caer sobre ella el fuego cruzado desde tres direcciones distintas.

Desde el punto de vista militar, esta guerra representó un acontecimiento desafortunado e innecesariamente costoso. Los comandantes de ambos bandos demostraron claramente su ineptitud desperdiciando vidas en combates absurdos como el mencionado.

Así no es de extrañar que en la prensa de la época apareciera repetidas veces el nombre de Sebastopol, «poniendo en el mapa» como suele decirse, la mencionada ciudad, que, sin duda, era desconocida para la mayoría de europeos. Algo similar a lo ocurrido con Sarajevo, Faluya o Ramala, por referirnos a conflictos recientes.

La ciudad gozó de fama y se la tuvo por un lugar remoto (sin duda lo era para la época). Así no es difícil imaginar el nacimiento de la frase para representar la integridad y objetividad de una cosa independientemente de que se encuentre frente a nuestras narices o en el fin del mundo.

También que la musicalidad de la palabra y sus cuatro sílabas pudo contribuir a su popularidad, pues tanto Pernambuco (Brasil) y Cochinchina (Vietman) también son usadas como paradigma de lejanía.

Respuesta a una consulta de Antonio López

1 comentario

  1. Hola,
    Dos cosas, nunca oí lo de sebastopol, pero si «eso es así aquí y en la China».
    En «Mortadelo y Filemón» en la última viñeta se esconden o huyen a Sebastopol, Pernambuco o la Conchichina, pero también a Honolulu, Tanganika, Bora-Bora, Titicaca y otros lugares pero solo recuerdo los de cuatro sílabas, qué curioso.

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