Llegar a la hora del fraile

¿Sabías por qué se dice que LLEGAR A LA HORA DEL FRAILE es presentarse en casa ajena a la hora de comer?

Es una frase con mucha ironía.

El saber popular —fruto de la experencia— ha comentado con mucha sorna que los frailes tenían la rara habilidad de presentarse en las casas al mediodía, justo a la hora de comer. Así, los dueños se sentían obligados a invitarlos a comer con ellos.

Un viejo chiste viene que ni pintado para la ocasión:

El cura: (presentándose a la hora de comer cuando la dueña de la casa está justo empezando a servir la mesa) ¡Vaya! ¿Para quién son esos sopones?
La dueña de la casa: (resignada) Para Vd. señor cura.
El cura: ¿Para mí esas sopitiñas?

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