Archivo mensual: julio 2006

Falsos sufijos

Cuando una palabra termina con un sufijo y éste se elimina, queda una palabra o un lexema del que ésta y otros derivados proceden.

Pero ocurre que algunas palabras parecen conener un sufijo, aunque en realidad es una parte de la propia palabras, y si lo eliminamos ni obtenemos otra palabra ni se comparte significado, ni nada de nada.

Por ejemplo: si eliminamos el sufijo illo en tomillo, obtenemos tomo (al añadir una o al lexema), pasando de una planta muy olorosa —que no un tomo “pequeñillo”— a un libro como parte de una obra más extensa. Algunos tienen relación semántica, pero no es obvia —como en la pareja cera-cerilla— y otros la obvian al escoger un significado diferente al directo, como en la pareja látigo-latiguillo.

Este mecanismo nos es útil a la hora de jugar con las falsas definiciones.

A continuación una serie de falsos sufijos y algunas posibles aplicaciones:

Ano – anillo, ardo -ardilla, bomba – bombilla, bomba – bombín, bomba – bombón, bono – bonito, borde – bordillo, canto – cantón, carro – carrillo, casa – casilla, caspa – cáspita, casto – castillo, cera – cerilla, estribo – estribillo, fila – filón, francés – francesilla, freno – frenillo, gato – gatillo, látigo – latiguillo, leo – león, listo – listín, listo – listón, nudo – nudillo, ora – orilla, palanca – palanquín, pardo – pardillo, pasta – pastilla, pata – patilla, pera – perilla, pesado – pesadilla, rato – ratón, remo – remito, renco – rencilla, roda – rodilla, sema – semilla, torno – tornillo, tranco – tranquillo, tres – tresillo, tromba – trombón, zancada – zancadilla.

Falsas definiciones:

Pesadilla: Sueño inquietante en el que aparece una mujer con sobrepeso.

Listín: Relación alfabética de números de teléfono. Cosa, por otra parte, bastante tonta.

Gatillo: Gato pequeño que tienen todas las armas de fuego.

Otras frases:

Era un pene tan grande, tan grande, tan grande, que en lugar de frenillo tenía ABS.

Si de noche todos los gatos son pardos, ¿serán los gatillos, pardillos?

Ir como anillo al ano. Es decir, mal, francamente mal.

Equívoco (2)

El equívoco es una situación que se produce cuando se malinterpreta un mensaje.

Ya sea en una conversación o en un escrito, si no existe una constatación enfática de aquello sobre lo que estamos hablando y se da por sabido, puede darse el caso de que el hablante lo haga sobre una cosa y el oyente crea que se refiere a otra diferente.

Tal ha sido la mecánica de incontables comedias de Hollywood en las que el actor de turno hacía gala de sus expresiones de sorpresa e incredulidad al oír a la actriz de turno hablar de su caballo cuando él creía que lo hacía sobre su padre o hablar de como acabaría con un molesto mosquito cuando él creía que hablaba de él mismo.

El siguiente ejemplo trata sobre un muchacho que, estando de viaje y sabiendo que su novia necesitaba unas gafas (lentes, anteojos, que también así se llaman) entró en una óptica para comprárselas. Vio unas cuantas, se decidió y compró unas. La dependienta las envolvió y él pagó la cuenta. Pero al marcharse, en lugar de coger su paquete con las gafas, cogió otro muy parecido que había al lado y que contenía unas bragas de fino encaje (tangas, que también así se llaman) que seguramente alguna clienta que había en la óptica se acababa de comprar. Sin darse cuenta de la equivocación le envió a su novia el paquete por correo postal junto a una carta. La novia recibió el paquete y se quedó extrañada del contenido, sobre todo cuando leyó la carta que decía:

Querida mía:

Espero que te guste el regalo que te envío, sobre todo por la falta que te hacen, ya que llevas mucho tiempo con las otras que tenías y éstas son cosas que se deben cambiar de vez en cuando.

Espero también haber acertado con el modelo. La dependienta me dijo que era la última moda y me enseñó las suyas que eran iguales.

Entonces yo, para ver si eran ligeras, cogí y me las probé allí mismo. No sabes como se rió la dependienta, porque esos modelos femeninos quedan muy graciosos en los hombres y más a mi, que sabes que tengo unos rasgos muy alargados.

Una señorita que había allí me las pidió, se quitó las suyas y se las puso para que yo viera el efecto que hacían. Las vi estupendas, me decidí y las compré.

Póntelas y enséñaselas a tu padres, a tus hermanos y, en fin, a todo el mundo, a ver que dicen.

Al principio te sentirás muy rara, acostumbrada a ir con las viejas y más ahora que has estado un tiempo sin llevar ningunas.

Si te están muy pequeñas me lo dices, que si no te van a dejar señal cuando te las quites. Ten cuidado también de que no te estén grandes, no sea que vayas andando y se te caigan.

Llévalas con cuidado y, sobre todo, no vayas a dejártelas por ahí y las pierdas, que tienes la costumbre de llevarlas en la mano para que todos admiren tus encantos.

En fin, para que te voy a decir nada más. Estoy deseando vértelas puestas, aunque cuando estás conmigo te las quitas con frecuencia.

Falsos prefijos

Cuando una palabra comienza con un prefijo y éste se elimina, queda una palabra con sentido, que comparte campo semántico con la original.

Así, si eliminamos el prefijo de negación a en la palabra anormal, obtenemos normal que expresa lo contrario; si eliminamos el prefijo de repetición re de la palabra releer, obtenemos leer que expresa una sola lectura frente a varias.

Ocurre que algunas palabras parecen comenzar con prefijos, cuando en realidad esas letras forman parte de la propia palabra, y, al eliminarlas, se obtiene una nueva palabra carente de conexión con la inicial. Así, si eliminamos el falso prefijo a en avión, obtenemos vión, que no quiere decir nada; pero si eliminamos el falso prefijo re en regalo, obtenemos galo, que significa ‘francés’ y que no comparte campo semántico con el original.

Este mecanismo nos es útil a la hora de jugar con las falsas definiciones y con los textos con eco.

A continuación una serie de falsos prefijos y algunas posibles aplicaciones:

Abasto – basto, aburro – burro, acera – cera, acosa – cosa, agrada – grada, aguante – guante, Álava – lava, amar – mar, ano – no, anotar – notar, antílope – Lope, antípoda – poda, anuncio – nuncio, asentir -sentir, atea – tea, bípedo – pedo, contrabajo – bajo, contrariada – riada, contrario – río, destino – tino, destronar – tronar, desplazo – plazo, desplomo – plomo, difiero – fiero, dilapidar – lapidar, disloco – loco, dispensar – pensar, disputa – puta, incesto – cesto, incurro – curro, índice – dice, Inés – es, interesa – Teresa, remar – mar, retratar – tratar.

Falsas definiciones:

bípedo: ventosidad doble
repollo: pollo muy grande, doble
contrabajo: instrumento musical que requiere mucho esfuerzo hacerlo sonar

Textos con eco:

Es cosa que no acosa y agrada
recibir un guante en la grada.
Tenga aguante Inés,
pues el regalo de un galo es.

A mi amiga Teresa le interesa retratar a un burro, pero yo me aburro y el tema no lo quiero ni tratar. A mí me dispensará, pues no pensará que con aplomo realizaré un trabajo tan plomo. Prefiero, si a ella no le contraría, fotografiar la ría o aquella barquilla dispuesta a remar por la mar.

Tantanes (4)

Más tantanes, o lo que es lo mismo, más exageraciones cómicas de gran tradición.

Era una adivina tan buena, tan buena, tan buena, que no sólo adivinaba el futuro, sino también el pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo.

Era tan delgado, tan delgado, tan delgado, que se hizo un traje de mil rayas y le sobraron novecientas noventa y nueve.

Era tan feo, tan feo, tan feo, que fue a comprar una careta y le dieron sólo la goma.

Era un niño tan delgado, tan delgado, tan delgado, que aunque iba al colegio le ponían falta.

Era una casa tan pequeña, tan pequeña, tan pequeña, que cuando entraba el sol tenían que salirse todos.

Era un río tan estrecho, tan estrecho, tan estrecho, que sólo tenia una orilla.

Era tan gafe, tan gafe, tan gafe, que se sentó en el pajar y se clavó la aguja.

Era un corredor tan rápido, tan rápido, tan rápido, que llegaba a meta antes de que dieran la salida.

Era un niño tan feo, tan feo, tan feo, que cuando jugaban al escondite nadie lo buscaba.

Era un cartero tan lento, tan lento, tan lento, que cuando entregaba las cartas ya eran documentos históricos.

Era una mujer tan previsora, tan previsora, tan previsora, que tuvo gemelos para tener un hijo de repuesto.

Era tan alegre, tan alegre, tan alegre, que nunca comprendió la ley de la gravedad.

Era tan avaro, tan avaro, tan avaro, que no pelaba patatas, las lijaba.

Era un pueblo tan húmedo, tan húmedo, tan húmedo, que hasta las ranas tenían reuma.

Era un hombre tan tacaño, tan tacaño, tan tacaño, que no daba ni los buenos días.

Era un coche tan malo, tan malo, tan malo, que en lugar de matrícula tenía suspenso.

Era tan bajo, tan bajo, tan bajo, que no tenía sien sino “sincuenta”.

Era tan calvo, tan calvo, tan calvo, que se cayó de espaldas y se golpeó en la frente.

Pasatiempos (10)

Reloj de arenaPero pasatiempos basados en los juegos de palabras: sinonimias, charadas, acertijos, ambigüedades… Nada, o muy poco que ver con los habituales pasatiempos de la prensa gráfica.

PRIMERO

En el siguiente texto hay escondidas diez palabras. Todas son nombres de frutas. ¡Encuéntralas!

Me lo negaron mis amigos, pero estoy plenamente convencido que el oro y la plata no sirven para nada. Pasan días sin temor a los fantasmas del pasado, llegan otros en que se queman gozos y sombras. Finalmente aparecerán los miedos que intentarán mandar inadvertidamente sobre tus sentimientos, pero siempre triunfará el amor por la vida. El que sufre sabe que todos los males tienen solución. Las desventuras no terminarán jamás, pero con esfuerzo y tesón lograrás superarlas. Lucha por ser feliz.

SEGUNDO

¿Sabrías hacer una broma con las ocho letras de BRUNO AMA, reordenándolas convenientemente?

TERCERO

Un acertijo: Te cobijas en un refugio de montaña sin electricidad, una noche de mucho viento y mucha lluvia. Tienes mucho frío y la tormenta no parece que vaya a acabar pronto. Tienes una cerilla y en el refugio hay: una vela encima de la mesa y una tea en la chimenea. ¿Qué encenderías primero?

CUARTO

Otra de anagramas. Reordenando las letras de AR+AR se forma la palabra RARA. Encuentra la palabra que se forma reordenando: CORISTA+CORISTA

QUINTO

Y una fuga de vocales. ¿Sabrías recomponer el trabalenguas?

P.c.  p.t.  P.bl.  c.n  .l  p.t. ,
p.t.  q..  p.c.  p.t.  y  p.t.r. ;
s.  .l  p.t.  d.  P.bl.  n.  p.t. ,
¿q..  p.t.  t.ndr.  P.bl.  p.r.  p.t.r ?

Las soluciones en la página siguiente

(más…)

Doctores tiene la Iglesia

¿Sabías por qué decimos DOCTORES TIENE LA IGLESIA para expresar que dejamos a la consideración de los expertos en la materia las cuestiones difíciles de explicar?

La frase original y completa es: Doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabrán responder.

Su origen se encuentra en la Doctrina Cristiana, nombre del catecismo del padre Astete (1537-1601), que superó las 600 ediciones y se tradujo a todas las lenguas europeas.

El fragmento en cuestión dice así:

-Además del credo y los Artículos, ¿creéis otras cosas?
-Sí, padre, todo lo que cree y enseña la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana.
-¿Qué cosas son esas?
-Eso no me lo pregunte a mí que soy ignorante. Doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabrán responder.

Hacerse la boca agua

¿Sabías por qué HACERSE LA BOCA AGUA es deleitarse con el recuerdo de algo o con la esperanza de lograr alguna cosa?

El origen de la expresión se encuentra en un hecho fisiológico.

Al recordar con placer el buen sabor de un manjar, el organismo se ve inducido a secretar jugos gástricos y a insalivar la boca, como si realmente lo estuviéramos degustando.

Este flujo exagerado de saliva se denomina salivación o tialismo.

En algunos animales, como los perros, esta salivación se produce al oler la comida o al aproximarse la hora de comer habitual, y es tan abundante que les cae por las comisuras de la boca, dando la sensación de que se les hace la boca agua.

Quos natura non dat Salmantica non praestat

Universidad de Salamanca

Colaboración de José Miguel Corbí

Lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo añade.

Sobre este dicho hay muchos comentarios, pero en ningún sitio he encontrado la cita. No sabemos quién fue el primero que dijo la frase, pero estoy seguro de que tenía en gran estima la enseñanza que se ofrecía en la Universidad de Salamanca, como está acreditado por multitud de testimonios. Es un refrán relativamente moderno; lo inventaría alguien que quería llamar tonto a otro, pero se lo dijo de una manera más fina, en latín y todo. Nuestro refrán “aunque la mona se vista de seda, nunca deja de ser mona”, dice algo parecido a éste que comentamos, referido a la belleza exterior, no a la inteligencia.

La Enciclopedia universal ilustrada europeo americana, vulgarmente llamado “El Espasa”, en su tomo n.º 48, y en la página 1.503, hace el siguiente comentario de este dicho:

“Con este refrán moderno (pues que se refiere a la tan renombrada universidad salmantina), signifícase, que de poco o nada sirve el estudio sin el talento natural. A ese refrán podemos oponer el célebre dicho de Bufón: “El genio es el trabajo”, tan exagerado como el anterior, para concluir de uno y otro, que de poco habrá de servir el talento sin el estudio que lo fructifique, ni éste sin disposición natural capaz de desenvolverse y acrecentarse con su poderoso auxilio”.

Un libro que recomiendo es El porqué de los dichos, de José María Iribarren. También aquí aparece el comentario siguiente, aunque tampoco indica la cita.

“Esta frase antigua, y todavía usual, alusiva a la inteligencia del estudiante y a la Universidad salmantina. Indica que por grande que sea la fama de un centro de estudios, si el que acude a él carece de dotes para estudiar, no obtendrá provecho alguno. De igual sentido es el refrán que dice: “El que asno fue a Roma, asno se torna”.

Un refrán popular dice lo mismo de otra manera:

Salamanca no hace milagros:
el que llega jumento no sale sabio.

Cervantes no era ajeno a la fama de los estudios salmanticenses. En la segunda parte del Quijote hace alusión a ello con diferentes expresiones, que explican nuestra frase:

En la casa de locos de Sevilla estaba un hombre a quien sus parientes habían puesto allí por falta de juicio. Era graduado en cánones por Osuna, pero aunque lo fuera por Salamanca, según opinión de muchos, no dejara de ser loco. (II, cap. 1)

Como diciendo que Salamanca es la cuna de la sabiduría, pero para aprender allí es necesario estar cuerdo y tener cualidades. Llama poderosamente la atención el empleo del nombre de la ciudad para indicar el de su Universidad: denomina a la parte por el todo.

Mas si vuestra merced quiere saber todo lo que hay acerca de las caloñas que le ponen, yo le traeré aquí luego al momento quien se las diga todas, sin que les falte una meaja, que anoche llegó el hijo de Bartolomé Carrasco, que viene de estudiar de Salamanca, hecho bachiller. (II, cap. 2)

¡La categoría que había adquirido Sansón Carrasco con su título de bachiller por Salamanca! Todo lo que hay que saber lo sabe un bachiller que ha estudiado en su Universidad.

Yo sé lo que digo, señora ama: váyase y no se ponga a disputar conmigo, pues sabe que soy bachiller por Salamanca, que no hay más que bachillear –respondió Carrasco. (II, cap. 7)

Y no hay más que bachillear. Ya lo ha dicho el bachiller, y no hay más hablar. Los estudiantes y graduados por la Universidad salmantina conocen su valía, y hacen ostentación de ella.

No se apunte vuestra merced conmigo respondió Sancho, pues sabe que no me he criado en la corte, ni he estudiado en Salamanca, para saber si añado o quito alguna letra a mis vocablos (II, cap. 19)

Por eso el pobre Sancho no tenía la sabiduría suficiente para saber si las palabras que dice están bien o mal dichas, porque no había estudiado en Salamanca.

Si el criado es tan discreto, ¡cuál debe ser el amo! Yo apostaré que si van a estudiar a Salamanca, que a un tris han de venir a ser alcaldes de corte. (II, cap. 66)

Pero para aprender en Salamanca hace falta discreción e inteligencia; así sí que se aprende, hasta para poder llegar, incluso, a ser alcaldes.

En el año 1998, el día 21 de septiembre, el Vicerrector de la Universidad de Salamanca, en la sede de la antigua universidad, pronunció un discurso en latín, en el que hace alusión a este refrán:

Huius praeteritae gloriae adhuc apud nos manent uestigia. Ipsi studiosi hodierni, quamuis infeliciter in dies Latinitatis insciores, interdum suarum uirium decepti etiam hanc sententiam Latinam proferre audent: “Quod natura non dat, Salmantica non praestat.”

(Traducción) De esta gloria pasada todavía nos quedan huellas. Los mismos estudiantes actuales, aunque cada día, por desgracia, menos conocedores del Latín, defraudados de sus propias fuerzas, se atreven a expresar este refrán latino: “Quod natura non dat, Salmantica non praestat”.

Con toda seguridad se podrán encontrar en los escritores españoles de todas las épocas alabanzas hacia los estudios de Salamanca.

En el escudo de la Universidad salmantina figura la siguiente expresión:

Omnium scientiarum princeps Salmantica docet

Es decir: Salamanca, que es la primera y principal en todas las ciencias, enseña.

Mandar a uno a freir espárragos u otras cosas

Espárragos trigueros

Son frases utilizadas para echar a una persona de un lugar o apartarla del trato con desaire; cuando, hartos del fastidio que representa su presencia o sus comentarios, nos deshacemos del indeseable de manera desabrida.

Todas las locuciones tratadas a continuación son eufemismos de mandar a tomar por el culo o mandar a la mierda, y con ellas se pretende mantener alejado y ocupado el mayor tiempo posible —quizás en una tarea inútil o desagradable— al pelma objeto de nuestro trato desconsiderado.

Vete a freír espárragos es una frase documentada ya en el siglo XIX en el que se decía anda a freír espárragos o anda a esparragar; esto es, a coger espárragos. La expresión procede en última instancia del proverbio latino Citius quam asparagi coquantur, ‘en lo que tardan en cocer los espárragos’ en latín, y que hace referencia a un tiempo brevísimo, ya que el espárrago debe ser retirado del fuego al primer hervor. Entonces, si lo que se pretende es mantener ocupado el mayor tiempo posible al individuo molesto, o se le manda a recogerlos o a freírlos, en una confusión significativa enviando a freír algo que se ha de hervir, en la línea de algo inútil como la del que asó la manteca.

Y no sólo se le manda a freír espárragos, también a freír churros (lo que es más lógico) y a freír monas (tarea tan inútil como complicada). También es usual que al indeseable se le diga: ¡vete a hacer puñetas! o ¡vete a hacer gárgaras!

Las puñetas son las bocamangas de bordados y puntillas que adornan algunas togas. En su edición del año 1737, el Diccionario de la Lengua Castellana define el término puñetes como: “… lo mismo que axorcas u otro adorno de los puños.”

La confección de aquellos adornos realizados con hilo formando un tejido calado, se realizaba a mano en una tarea artesanal de encaje que requería mucho tiempo, justo el que deseamos vernos libre de la compañía del pelma. Además, ocurría que la mayor parte de estas labores se realizaba en los conventos, con lo que todo quedaba arreglado si además era de clausura y nos librábamos de su presencia por siempre jamás.

Lo de mandar a hacer gárgaras tiene el mismo significado: el de enviar al indeseable a realizar una actividad que le tenga entretenido alguna temporada; en este caso realizando enjuagues, manteniendo el líquido en la garganta y haciendo vibrar el velo del paladar y la laringe. De esta guisa está incapacitado para hablar y, por ende, para fastidiarnos con su cháchara. Aunque no sería descabellado suponer en el origen de la frase su utilización para deshacerse del que ha blasfemado o ha dicho algo inconveniente o ridículo.

También se le puede mandar a la porra. Siendo la porra una especie de bastón, terminado en un gran puño de plata, que llevaba el tambor mayor de los antiguos regimientos de los siglos XVII y XVIII. Cuando las tropas acampaban, se clavaba el bastón en el suelo para señalizar el punto de reunión. Y allí eran enviados los soldados arrestados: ¡a la porra! Posteriormente, el oficial de guardia pasaba a recoger a los arrestados y a encomendarles tareas de castigo que les tenían ocupados mucho tiempo.

También se puede mandar a alguien al guano y, sabiendo que el guano es la acumulación de excrementos de las gaviotas y otras aves marinas, el aspecto eufemístico queda aclarado. También se le puede mandar a paseo (cuanto más largo mejor) a freír morcillas o, en un tono más clásico, mandarlo al infierno.

También se le puede mandar al carajo, al pedo, al quinto pino, a tomar por saco, a cagar a la vía (con la secreta esperanza de que el tren le arrolle en plena faena), al cuerno, y otras mil maneras consagradas por el humor popular, fecundo en esto como en tantos otros aspectos.

Criptografía (2)

Criptografía

Si bien no es un juego de palabras en el sentido que damos a la expresión, no hay duda de que se juega con las palabras, se las retuerce, cifra y transforma para lograr ocultar un mensaje. Es el arte de escribir con una clave secreta o de un modo enigmático, utilizando diferentes métodos que podemos agrupar en dos:

  1. cifrado de código: En el que una sola palabra puede reemplazar a una frase completa. Este método requiere de un voluminoso diccionario para interpretar el mensaje.
  2. cifrado de claves: En el que cada una de las letras es sustituida por otra o por signo o número de acuerdo a una determinada secuencia conocida por el receptor. Hay varias claves, algunas de las cuales son:  
  • clave de ocultación: Las letras del mensaje se ocultan o se disfrazan. (por ejemplo, algunas vocales se eliminan y algunas consonantes se intercambian con otras).
  • clave de transposición: Las letras del mensaje se reordenan según una pauta convenida. (por ejemplo, SOMADEUQ LE SENREIV, por “quedamos el viernes”).
  •  clave de substitución: Las letras del mensaje se reemplazan por símbolos. (por ejemplo @+%&, por “stop”, donde @=S, +=T, %=O, &=P).
  •  clave de parrilla: El mensaje se dispersa en un párrafo escrito, como una sopa de letras, y solamente se hace visible cuando se coloca sobre el una parrilla perforada que permite ver sólo algunas letras.
  • Por supuesto que se trata de una introducción muy simplista y el tema se puede complicar mucho y tan solo citaré algunas claves clásicas:

    - Cuadro de Virgenère: Rectángulo de 729 letras encuadradas superior y lateralmente por dos alfabetos. El cifrado se iniciaba buscando la intersección de la pirmera letra del mensaje con la primera letra de una determinada palabra clave, repitiendo el proceso para cada letra, la segunda con la segunda, la tercera con la tercera… y cuando se acababan las letras de la palabra clave se retornaba a la primera.

    - Clave de Gronsfeld: Igual que el anterior, pero sustituyendo un alfabeto por las cifras del 0 al 9. En este caso se sustituye la palabra clave por un número clave.

    - Clave Playfair: Es un método sencillo pero eficaz, que consiste en formar un cuadro de cinco letras de lado con 25 letras del alfabeto (sin la K ni la w, por ejemplo). Se escoge una palabra clave que no tenga letras repetidas y se completa el cuadro con la restantes letras en orden alfabético. Supongamos que la palabra clave sea masculino; el cuadro quedaría así:

    M A S C U
    L  I N O B
    D E F G H
    J  Ñ P Q R
    T V X  Y Z

    Para cifrar el texto hay que dividirlo en grupos de dos letras y seguir la siguiente regla:

  • si ambas letras están en la misma fila, se sustituyen por las que están a la derecha. Si está al final de la línea se sustituye por la primera.
  • si ambas letras están en la misma columna se sustituyen por las inferiores. Si está al final de la columna se sustituye por la primera.
  • en otro caso se sustituyen por las letras de los angulos opuestos al rectángulo que forman, línea a línea.
  • Veamos un ejemplo:

    MÁGICO

    MA en la misma fila se sustituye por AS, GI que no comparte fila ni columna se sustituye por EO (el rectángulo formado es IOEG, por línea a la G le corresponde la E) y CO es sustituida por OG; así, la palabra cifrada sería ASEOOG.

    Para descifrar se sustituye a la izquerda y hacia arriba, invirtiendo el proceso.

    Probemos a descifrar el siguiente mensaje con la misma palabra clave:

    FAVD ADFNMÑF II GM FNEOANI EF EFCUNEÑUP, UMIMHNC.

    ¿Y la siguiente con la palabra clave hipotecas?

    CBPB PBREHCÑ MCBZDPB UHV JSATF.