Archivo mensual: mayo 2006

Ahuecar el ala

¿Sabías por qué AHUECAR EL ALA es sinónimo de marcharse?

Irse, también, de una situación comprometida o delicada.

Este modismo se origina en el movimiento que realizan las aves previamente a levantar el vuelo.

Ahuecan sus alas prestas a elevarse ante la mínima señal de peligro.

Eco (2)

El eco es una reduplicación sistemática de una o más sílabas llevada a cabo en un texto.

Colaboración de Arturo M.

Noruega ruega. El comando mandó: -¡Ocupémoslo! ¡Oslo!… ¡Es un enclave clave!. (Los soldados, dados a batallar, hallar restos). -Estos violentos, lentos ataques es… es menester, Esther, que decidamos si damos batalla talla grande. ¡Ande! ¡Capitalicemos! ¡Icemos nuestra bandera! (¿Era así el discurso, Urso?). El ayudante, ante tan evidente vidente, sucumbió, ¿vió?. Los demás, más prudentes entes, sólo bebieron ron.

Espero, pero nada Ada consigue. Sigue, pobrecita, cita vacilante ente su mirada airada. Ada, enamorada, olvida vida triste, viste paño año tras año, conmueve cómo mueve su fugaz faz con tamaña maña. Mas Manuel, él, ignora ora los cuidados dados, ora sus regalos ¿galos? de camafeos feos.

En el Vergel del Edén

Mamá Ladilla es un grupo formado en 1994 por Juan Abarca, LLors Merino y Ferro.

Su quinto disco, Analfabada fue presentado durante todo un año, en una gira relajada pero extensa que se llamó Abuelito dime tour.

En agosto de 2002 publican Analfabada.

·Cosas que joden
·Permanentemente pendiente
·Nada más lejos
·Hoy
·Risión cumplida
·Persiguiendo al futuro
·Difamando en el mercado
·Los mundos de yupi
·Gato y ratón
·Blandurrias
·Piruletas
·Pablito clavó un clavito
·Con todo lo que yo he hecho por ti
·No para ti
·Perdido idiota
·En el vergel del Edén

Viene aquí relacionado por un tema monovocálico en el que solamente se utiliza la vocal e. La letra de dicho tema es grosera y soez, apta sólo para adultos. Que luego no se diga que no avisé.

 


En el vergel del Edén

En el Vergel del Edén
Letra y música: Mamá Ladilla
Disco: Analfabada
BKT. Distribuye Locomotive Music.
Grabado en Producciones peligrosas
Granada 2002

 

En el vergel del Edén, embébese Esther del leve mecer del relente:

-Excelente, vegeté tres meses en el éter… ¡fetén!

De repente Pepe, ese mequetrefe que es el gerente de Mercedes Benz, se yergue de entre el verde césped, emergente el repelente pene.

Esther se estremece:

-Behj, ¡qué peste! ¿Qué pesebre es este? ¿Es que repeles el gel? ¿Crees que este pene es decente?

Enternécese Pepe:

-Es que dejé que el semen que eyecté se reseque. Pensé: “Que estrene Esther este presente”. Te reservé merengue de trece meses. ¡Bebe, bebe!

-¿Beber? ¿Beber de ese enclenque esqueje? ¿Crees que me embelesé? ¡Que te den! ¡Qué cerdete eres! Que te enteres: mereces fenecer en el retrete, entre heces que defeque Peret. Enfermé de verte, ¡vete, vete! ¡Métete el pene en el bebes! ¡Entretente este semestre en extender ese repelente semen en el eje del Mercedes Benz!

-Esther…

-¡Que me dejes! Beberé té en el tenderete. Que te bese el membrete el bedel.

-Es que, Esther… Pepe es el jefe. Pepe es el que te debe extender el cheque de este mes. Bebe, Esther.

Conclusión:

Es menester que Esther cercene el pene de Pepe, ese pelele de jefe que cree que merece peerse en el vergel del Edén.

Chistes (8)

¡Que me meooooo!Siguen siendo chistes de lenguaje, de rimas, de equívocos…

Están unos amigos comiendo pollo:
-¡Zapata! Para ti la pata.
-¡Zabala! Para ti el ala.
-¡Angulo…
-¡A mí no me gusta el pollo!

Atiende niño -dice la maestra.
ELLA ESTÁ SATISFECHA
-¿Dónde está el sujeto?
-Encima de ella, señorita.

Llaman a la puerta de un despacho.
-¿Es aquí la academia de inglés?
-If, if, betwen, betwen.

En una tienda dice el dependiente:
-Usted me dirá.
-Pues metro ochenta.

Un pintor primerizo acaba una de sus obras, extraordinariamente realista, a la que titula “el moribundo”. Deseoso de recabar opiniones, le pide la suya a un amigo médico.
-¿Qué te parece? ¿Cuál es tu opinión? -le preguntó.
El médico, tras observarlo unos minutos con profunda atención, le contestó:
-Malaria.

Un amigo le cuenta a otro que acaba de recibir una invitación para acudir a la boda de su primo en Kentucky, y está muy preocupado porque no sabe hablar inglés.
El amigo le dice que no se preocupe y que cuando llegue al aeropuerto solo debe dirigirse a la ventanilla en llegadas y pedir: “one ticket to Kentucky” y que le darán billete de tren, autobús, coche de línea, taxi o lo que le haga falta.
Por supuesto, se pasa todo el viaje repitiendo: “uan tique to kentaky…uan tique to kentaky…”
Cuando llega al aeropuerto se dirige a la ventanilla de llegadas y dice:
-uan tique to kentaky.
Y la señorita le contesta:
-on the bus?
-¡A la boda de mi primo!

Cambio de género (2)

Se da también el caso de que un sustantivo se mantenga invariable y el género venga dado por el artículo.

Algunos ejemplos de esta polisemia :

Capital- Si decimos el capital, nos referimos a dinero; si decimos la capital, nos referimos a una ciudad.

Cura- Si decimos el cura, nos referimos a un sacerdote; si decimos la cura, nos referimos al efecto de la acción de curar.

Orden- Si decimos el orden, nos referimos a una colocación espacial adecuada; si decimos la orden, nos referimos a un mandato militar.

Coral- Si decimos el coral, nos referimos a un espécimen invertebrado; si decimos la coral, nos referimos a un grupo de personas que cantan a coro.

Frente- Si decimos el frente, nos referimos al lugar de máxima lucha en una guerra, si decimos la frente nos referimos a una parte de la cabeza.

Cometa- Si decimos el cometa, nos referimos a un cuerpo celeste; si decimos la cometa, nos referimos a un juguete.

Cólera- Si decimos el cólera, nos referimos a una enfermedad; si decimos la cólera, nos referimos a la ira.

Podemos jugar con esta cualidad polisémica y fabricar frases como por ejemplo:

Perdí todo mi capital en el casino de la capital.

El cura le practica una cura.

Gracias a su orden se pudo mantener el orden.

En el frente me hirieron en la frente.

Un pato cojo tiene una sola pata.

Retruécanos (3)

Retruécanos o contrarios o viceversa son algunos de los nombres por los que es conocido un popular juego de palabras: el de no es lo mismo

Algunos ejemplos serían…

No es lo mismo la tormenta se avecina que la vecina se atormenta.
No es lo mismo un ajo seco que un secajo.
No es lo mismo un disco de amor que un mordisco.
No es lo mismo los libros de texto que detesto los libros.
No es lo mismo un mal hombre en estado de coma que te comas un hombre en mal estado.

Para ilustrar más el tema, nada mejor que un clip de audio con retruécanos encontrado en Internet. Parece de un programa de radio pero realmente desconozco su origen.

Algunos son algo soeces, pero…


no es lo mismo

 

El lunfardo

Es el habla que originariamente empleaba, en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, la gente de clase baja.

Parte de sus vocablos y locuciones se introdujeron posteriormente en la lengua popular y se difundieron en el español de Argentina y Uruguay.

José Gobello en su libro Aproximación al lunfardo, explica por qué no considera al lunfardo un idioma, un dialecto ni una jerga: entre otras cosas, porque carece de sintaxis y gramática propias. Quien emplea palabras lunfardas, piensa en español, usando las estructuras y la gramática castellanas, y luego reemplaza una o más de esas palabras por sus sinónimos lunfardos.

Así, el significado último del discurso no cambia, pero toma un matiz diferente. En español, la decisión de usar una palabra o un sinónimo también le da al discurso un matiz diferente; pero cuando reemplazamos la palabra española con un sinónimo lunfardo, el cambio es más evidente.

En su obra, Gobello da una definición de lunfardo: “Vocabulario compuesto por voces de diverso origen que el hablante de Buenos Aires emplea en oposición al habla general”.

Por ejemplo, guita en lugar de ‘dinero’, mina en lugar de ‘mujer’.

Ser de la piel de Barrabás

¿Sabías por qué SER DE LA PIEL DE BARRABÁS es ser travieso, malo, díscolo, enredador y revoltoso?

También se dice con mismo sentido ser de la piel del Diablo.

La frase se usa en tono coloquial y se aplica a los niños en tono cariñoso para expresar que alguno es en especial travieso.

Barrabás era un malhechor que estaba preso en la cárcel cuando Jesús fue conducido ante Poncio Pilatos.

Con ocasión de la fiesta de Pascua era costumbre conceder la libertad a un preso, y el pueblo —instigado por los sumos sacerdotes y los ancianos— pidieron liberar a Barrabás en lugar de a Jesús (Mt 27, 15-26).

Predicar en el desierto

Desierto

¿Sabías por qué PREDICAR EN EL DESIERTO es intentar, infructuosamente, persuadir a quienes no están dispuestos a admitir razones o ejemplos?

También es corriente decir clamar en el desierto.

El modismo proviene de un refrán más antiguo de inspiración bíblica: predicar en el desierto, sermón perdido.

Se puede encontrar aplicada a San Juan Bautista en Jn 1,23 y Mt 3,3: “Yo soy la voz del que clama en el desierto: rectificad el camino del Señor, enderezad sus sendas”.

Dice una copla popular recogida por Rodríguez Marín y citada en El porqué de los dichos de José María Iribarren:

Quitarme de que te quiera
es predicar en desierto,
machacar en hierro frío
y darle voces a un muerto.

Tautogramas (4)

Textos en los que todas sus palabras empiezan por la misma letra.

Sara siempre se supo sola, sintiendo serenamente su sempiterna soledad. Si sospechase, si supiese… Siento sincero sentimiento sobre su ser. Soy… seré su siervo secreto, silencioso, serio, satisfecho… ¡Sublime sinsabor!

Pedro Pómez Piñeira, pobre pintor portugués, pinta preciosos paisajes para personas poco pudientes por poco precio. Para pedir pinturas, preguntar portería: plaza Palacio Pamplona (Paris)… Preguntar por Pedro.

Amada Ana:
Adolezco amor. Ámote apasionadamente Ana. Ámame. Ama a Andrés. Así aunaremos ambos anhelos.
Adiós, ansiado amor.

Pretenciosos pollos, poderosos príncipes, prosaicos prestamistas, pobres poetas: pretendéis peinaros piramidalmente poniéndoos pelo postizo, pretendéis poneros pronto pulcras pelucas preparadas perfectamente. Pues, para pelucas, perillas, por poco precio, preguntad preferentemente por Pedro Pérez Pellicer, peluquero perfumista.