El lunfardo

Es el habla que originariamente empleaba, en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, la gente de clase baja.

Parte de sus vocablos y locuciones se introdujeron posteriormente en la lengua popular y se difundieron en el español de Argentina y Uruguay.

José Gobello en su libro Aproximación al lunfardo, explica por qué no considera al lunfardo un idioma, un dialecto ni una jerga: entre otras cosas, porque carece de sintaxis y gramática propias. Quien emplea palabras lunfardas, piensa en español, usando las estructuras y la gramática castellanas, y luego reemplaza una o más de esas palabras por sus sinónimos lunfardos.

Así, el significado último del discurso no cambia, pero toma un matiz diferente. En español, la decisión de usar una palabra o un sinónimo también le da al discurso un matiz diferente; pero cuando reemplazamos la palabra española con un sinónimo lunfardo, el cambio es más evidente.

En su obra, Gobello da una definición de lunfardo: «Vocabulario compuesto por voces de diverso origen que el hablante de Buenos Aires emplea en oposición al habla general».

Por ejemplo, guita en lugar de ‘dinero’, mina en lugar de ‘mujer’.

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