Archivo mensual: abril 2006

La tapa 7l0

La siguiente historia trata sobre automóviles, mecánica y una misteriosa tapa.

Un individuo entra en un taller mecánico y pregunta por la tapa 7I0. El vendedor, que no conoce este tipo de tapa, se acerca al almacén para preguntar por la tapa 7I0.

Allí tampoco la conocen, por lo que telefonean al Servicio Oficial para preguntar por la tapa 7I0.

Pero nadie la conocía…

El individuo insistió: Es una parte importante de mi motor y me ha desaparecido de manera misteriosa. Exijo una nueva tapa 7I0 -reclamó.

En vista de que nadie daba razón de la existencia de dicha tapa 7I0, el vendedor, desesperado, le solicitó que le dibujase en un papel la forma de la tapa.

El individuo no puso ninguna objeción, pues dijo conocer muy bien su tapa 7I0. Tomó un pedazo de papel y dibujó un círculo de unos 8 cm. de diámetro y escribió en el centro el número 710.

Tal que así…

Cruzar los dedos

Dedos cruzadosExiste una costumbre, con raíces supersticiosas, que consiste en cruzar los dedos índice y mayor de una o ambas manos por separado, para alejar la desgracia y atraer a la buena suerte.

Desde muy antiguo existió la creencia de que este gesto evitaba la mala suerte, quizás por la antigua convicción de que en la intersección de dos líneas o caminos quedaba atrapada la suerte y decidido el futuro, dependiendo de qué camino se tomara o de qué alternativa se eligiese y de la fortuna con que se contara en tal elección.

Esta conjura del mal fario entrecruzando los dedos arraigó fácilmente en el mundo cristiano, que vio en ello el símbolo de la cruz.

¿Quién no ha cruzado los dedos alguna que otra vez?

¡Ya me cayó el veinte!

¿Sabías por qué se dice ¡YA ME CAYÓ EL VEINTE! para expresar que, por fin, ya se entendió alguna cosa?

Se trata de una locución de uso en México.

Colaboración de Arturo Ortega

¡Ya me cayó el veinte!, es expresión que tiene origen en la época en que, en México, los teléfonos públicos funcionaban con una moneda de veinte centavos, ‘un veinte’. Cuando se lograba la comunicación, la moneda caía en el recipiente del teléfono y entonces se decía: ya cayó el veinte. Si, por el contrario, la comunicación no se lograba, entonces se decía: no cayó el veinte. De este decir, los mexicanos hicimos metáfora y ahora lo usamos para referirnos a ese momento en que por fin se nos prende el foco y logramos entender algo.

No han faltado alabanzas a lo simpático y original de la expresión; así me lo han hecho saber algunos lectores de otros países. No obstante, el tiempo ha pasado y a fuerza de llevar años zambullido entre palabras, he sabido que no somos los mexicanos, los únicos a quienes una moneda hace “click” en el cerebro.

Resulta que, en Gran Bretaña, the penny has dropped, ‘el penique ha caído’, se usa para decir que, súbitamente, alguien ha entendido una situación. La expresión surgió por comparación con las viejas máquinas de ranura de la época victoriana, donde un juego funcionaría sólo cuando el penique (moneda inglesa) cayera. ¡Chale! ¡Igual que nuestro veinte!

Pero, aún hay más. Resulta que, en Alemania, dicen: Jetzt ist bei mir der groschen gefallen!, que puede traducirse como ‘me cayó el groschen‘; donde groschen es una vieja moneda alemana para también activar máquinas de ranura. Y sí, también se usa para decir ‘ya entendí’. ¡Otra vez nuestro veinte! Ahora en tierras teutonas.

Por si fuera poco, en hebreo existe la expresión Nafal Ha-asimon, ‘cayó el asimón’. Y qué creen. Pues resulta que el asimon, era la moneda que en Israel ¡caía en los teléfonos públicos cuando se hacía una llamada! Y también, figurativamente, la expresión significa ‘ya se entendió’.

¡Caray! No cabe duda, en estos tiempos, qué difícil es ser original.

Etcétera y ampersand

Colaboración de Fernando Sanz

En el primer diccionario de la Real Academia Española, editado en 1732, el llamado Diccionario de autoridades:

etcetera. Aunque esta palabra y conjuncion son puramente Latinas, se hallan no pocas veces usadas en Castellano en el mismo significado para dár mas émphasis á lo que se dice, y tambien porque son expresivas para lo que conviene ocultar.

La palabra etcétera es la unión de los dos términos que forman la expresión latina et caetera; en la que “et” equivale a la conjunción copulativa y, origen a su vez de esta palabra, y “caetera”, el plural neutro del latín caeterus, con el significado, en plural, de ‘los otros, todos los demás’, y cuyo étimo es el indoeuropeo ko- (éste). Al pie de la letra, et caetera se puede traducir por ‘y todos los demás’; y expresa algo así como: ‘el resto’, ‘y los similares’, ‘y así sucesivamente’.

Pronto se incorporó al castellano en una sola palabra: etcétera; de hecho, ya aparece en el siglo xiii, en Judizios de las estrellas, de Ali Aben Ragel y Alfonso X el Sabio: “Assi como la casa del auer. & delos hermanos & delos padres. & delos fijos. etcetera”. El signo & (léase et) es consecuencia de la deformación gráfica de la conjunción latina et, a la que llega a representar en textos en latín y también en castellano antiguo, como se aprecia en el texto anterior; además, formó parte de la antigua abreviatura de la palabra etcétera: “&c”, usada por algunos autores clásicos, en la que & sustituye a et y c a cetera, y llegó a ser llamado signo de et: el nombre que le corresponde por su origen gráfico y por su significado semántico.

Durante un tiempo, la Real Academia Española denominó a este signo etcétera: En sus diccionarios, desde 1936 hasta 1984: “Etcétera. [...] Se representa con esta cifra: &, que tiene el mismo nombre”.

En la actualidad no figura ningún nombre en español para el signo &, por lo que suele mencionarse con el inglés ampersand —término formado desde la locución latina and per se and (‘y por sí mismo’)—, que equivale a la conjunción and y que, en las lenguas anglosajonas, suele usarse en las denominaciones comerciales (p. ej.: Walter & Samuels).

En español, el signo & no llega a sustituir a la conjunción y, porque ni gráfica ni fonéticamente puede superar su brevedad.

El azabache

Cantos rodados de azabache pulidoEl azabache es un material fósil originario de árboles que vivieron en la época del jurásico.

En España, los yacimientos se localizan en Asturias, en la costa que va desde Gijón a Villaviciosa. Estos yacimientos, considerados los de mejor calidad del mundo junto a los ingleses de Whitby (Yorkshire) han posibilitado su extracción y su labrado ya desde épocas preshistóricas. El azabache desde la antigüedad ha tenido la consideración de material mágico y protector, bien en bruto o tallado.

Muchos han sido los autores que se han referido a sus propiedades y virtudes. Usada desde la antiguedad como talisman por su alto poder como escudo contra las energias negativas

Una de las representaciones más conocidas del azabache ha sido la higa —amuleto contra el mal de ojo— difundida en España con la llegada de los árabes y utilizada masivamente por todos los estratos sociales de la España cristiana desde el s. XVI.

Además, muchos otros amuletos fueron elaborados con este bello y escaso material que, una vez pulido, adquiere un negro intenso que permanece con el paso del tiempo.

Fue, además, el material con el que se realizó buena parte de la joyería popular de todo el noroeste español al tallarlo con motivos jacobeos, el emblema y recuerdo de los peregrinos que viajaron a lo largo de los siglos a Compostela.

Criptografía

Aunque no es un juego de palabras en el sentido clásico, sí que se retuercen para ocultar un mensaje.

Un método criptográfico clásico es el ideado en 1466 por León Battista Alberti. Concibió el sistema polialfabético que emplea varios abecedarios, saltando de uno a otro cada tres o cuatro palabras.

El emisor y el destinatario han de ponerse de acuerdo para fijar la posición relativa de varios círculos concéntricos y el número de palabras que han de mediar para cada cambio.

Para comprender rápidamente el sistema, imagina un dispositivo de varios círculos concéntricos que se pueden girar sobre el centro común. Cada uno de ellos lleva escrito el abecedario con las letras desordenadas en la parte exterior del círculo, y al hacer girar los círculos se varía la correspondencia entre la letra del círculo exterior respecto a la del interior.

Pleonasmo (2)

Es el empleo de palabras innecesarias que no añaden nada al mensaje y que se usan para enfatizar una idea.

LLegan a formar locuciones o combinaciones de muy frecuente uso, en el que el significado del segundo término ya está expresado por el primero.

A continuación unos ejemplos:

animal irracional
errata de imprenta
funcionario público
filo cortante
monopolio exclusivo
divisa extranjera
macedonia de frutas
jurar por Dios
regalo gratis
tabla de madera
embajada extranjera
túnel subterráneo
colofón final
peluca postiza
previsto de antemano
primer prototipo
objetar en contra
supuesto hipotético
testigo presencial
utopia irrealizable
ejemplo paradigmático
polos opuestos

Terrorismo lingüístico

O el inglés comercial y a qué extremos estamos llegando.

Colaboración de Amparo Folgado

Juan Gómez Pérez, consultor de Prais Güaterjaus Compani (PGC), fue detenido ayer en las oficinas de esta empresa por “desafiar a los directivos, al utilizar en repetidas ocasiones un correctísimo español en su labor profesional”, según consta en la denuncia presentada en comisaría.

El detenido, según los testigos, habría provocado diversas escenas de terror lingüístico entre sus compañeros. Los problemas comenzaron un par de meses atrás, cuando Gómez Pérez llegó a la empresa e insistió en poner Jefe de producto en su tarjeta de visita, en lugar del Product Manager que aparecía en las de sus compañeros. “Desde el primer día nos extrañó su actitud —comentó Francisco de Borja Acebo-Guindaleda y Álvarez de Las Asturias, Account Manager (director de cuentas) de PGC—, pero nunca creímos que fuera a reaccionar con la violencia verbal con que se despachó después”.

El mes pasado, durante la presentación del catálogo comercial, Gómez Pérez proyectó sobre una pantalla varias láminas que mostraban rótulos escritos en un perfecto castellano, mientras comentaba en voz alta los gráficos y cifras de la empresa en un discurso totalmente desprovisto de anglicismos. Ante los ojos de sus compañeros —”horrorizados”, según su propio testimonio— desfilaron varias decenas de frases escritas en la lengua de Cervantes sin que el infractor mostrara ningún pudor o vergüenza por lo que estaba haciendo.

“El catálogo de la empresa había sido traducido y, por lo tanto, manipulado”, —aseguró el Managing Director (director general), Juan Jacobo O’Callaghan García-Carrizosa de Fontejudo— “Este sujeto había sustituido todos los markets, targets, inputs, slides y sponsors… por mercados, objetivos, entradas, diapositivas y patrocinadores. El resultado fue que no entendíamos nada de la presentación, lo que provocó el desconcierto general”.

Además, y según consta en la denuncia, el detenido habría cambiado las palabras outsourcing, finances y transactions por subcontratas, finanzas y transacciones. “Y se había quedado tan ancho; hasta ahí podríamos llegar” —comentó indignado el responsable de PGC.

Gómez Pérez no pudo terminar su presentación, pues fue reducido por dos compañeros de la empresa, el Phone&Door Manager (recepcionista) y el Security Surveillance Officer (vigilante jurado), que le mantuvieron maniatado hasta la llegada de la policía, que puso al infractor a disposición judicial.

“Lo ha hecho para provocar. ¿Quién se cree que es? ¿un Vicepresident (subdirector)? —comentaba ayer Ramón María Antúnez de Biedma y Fernández de Malvarrosa, Manager’s Ball (pelota del director) —”Ése es un morning-singer de three to the quarter” —apostilló.