Acortamientos

Llamamos abreviación a todo procedimiento que busca economizar tiempo y espacio en la representación gráfica de una palabra o expresión, mediante la supresión de letras o sílabas de su escritura completa.

Existen distintos tipos de abreviaciones, dependiendo de cuál sea su método de formación, su ortografía y su modo de lectura; así, es necesario distinguir entre abreviaturas, acrónimos, siglas y símbolos.

Pero existe otro tipo de abreviación que se caracteriza por su carácter espontáneo y por darse en el lenguaje oral. Generalmente se genera en el habla coloquial, en ámbitos juveniles o entornos familiares y no suelen verse en el lenguaje escrito hasta que no son generalmente aceptadas. Reciben el nombre de acortamientos léxicos o, simplemente, acortamientos.

En los acortamientos se tiende a eliminar las sílabas finales de palabras que se sienten demasiado largas y cuyo uso frecuente hace que sea más cómodo mencionarlas abreviadamente. Por ejemplo: bici por bicicleta, depre por depresión, boli por bolígrafo, radio por radiodifusión, cole por colegio… También existen, aunque en menor número, casos de acortamiento por supresión de sílabas iniciales. Por ejemplo: bus por autobús, fago por bacteriófago

La mayoría de los acortamientos suelen reducir a dos sílabas el cuerpo de las palabras abreviadas y en el caso de que la palabra tenga un prefijo, el acortamiento suele limitarse a éste. Por ejemplo: súper por supermercado, macro por macroinstrucción, tele por televisión

Los acortamientos suelen afectar normalmente a sustantivos, aunque también se encuentran ejemplos de adjetivos. Por ejemplo: ridi por ridículo, tranqui por tranquilo, porno por pornográfico… También se da en algunas locuciones. Por ejemplo: porfa, en lugar de por favor, finde por fin de semana

Cuando estos acortamientos se generalizan, empiezan a utilizarse en la lengua escrita con fines literarios, publicitarios o estilísticos, y muchos de ellos, con el paso del tiempo, se despojan de su inicial carácter familiar o jergal y acaban desplazando en el uso general a las formas plenas. Esto ha ocurrido, por ejemplo, con: moto por motocicleta, metro por metropolitano, cine por cinematógrafo, taxi por taxímetro… Y en tales casos, el uso de la forma completa puede sentirse como una utilización afectada del lenguaje.

Los acortamientos son también el principal mecanismo de la formación de hipocorísticos, que son los nombres abreviados o deformados que se usan como designaciones afectivas o familiares. Por ejemplo: Montse por Montserrat, Javi por Javier, Marga por Margarita, Pili por Pilar, Mila por Milagros, Nando por Fernando, Tino por Constantino

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