Pensar en las musarañas

musaraña

¿Sabías por qué PENSAR EN LAS MUSARAÑAS es estar distraído, embelesado, absorto en asuntos de escasa importancia?

La expresión hace referencia a la musaraña o musgaño, un pequeño mamífero insectívoro, semejante a un ratón, pero con el hocico largo y puntiagudo.

Varias de sus especies son propias de Europa y suelen darse y habitar por las huertas.

Existe una especie enana, de unos siete centímetros —de los que corresponden cuatro al cuerpo y tres a la cola— a la que el vulgo le atribuye falsamente propiedades venenosas. De ahí el nombre de musaraña, del latín mus araneus ‘ratón araña’, por lo de una mordedura tan ponzoñosa como la picadura de una araña.

Por ello, quien piensa en estos diminutos animales está entreteniendo su pensamiento con nimiedades y cosas de escasa importancia, en lugar de hacerlo en otros asuntos de mayor calado.

Sin embargo otros piensan que más que a estos animalillos, el término alude a unas nubes imaginarias que se les suelen poner ante los ojos a los de vista débil o a los distraídos y que tan solo tienen en común con el pequeño mamífero su reducido tamaño y acaso su forma.

Tal es el caso de Sebastián de Covarrubias que dice en su Tesoro de la lengua castellana o española: «Vulgarmente solemos llamar musarañas a unas nubecillas que imaginamos en el aire».

No en vano en el siglo XIX se hablaba de mirar las musarañas en alusión a quien dejaba la vista perdida en el horizonte mientras se sumía en sus pensamientos.

Tampoco se descarta que la locución tenga su origen en un cruce irónico con «estar pensando en las Musas», tanto por la similitud fonética como por lo de aparentar un trance de inspiración.

2 comentarios

  1. xD qe graciaa

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