La mala noticia

Hay maneras y maneras de dar noticias: Una buena y una mala. ¿Cuál quieres primero?

Y hay maneras de que las malas noticias no parezcan tan malas. A continuación un buen ejemplo de redacción epistolar para lograr ese efecto.

CARTA DE UNA HIJA A SUS PADRES
Queridos papá y mamá:

Desde que me vine a la academia he descuidado el escribiros y lamento mi desconsideración por no haberlo hecho antes. Ahora os pondré al corriente, pero antes sentaos. No leáis nada más, a menos que estéis sentados. ¿De acuerdo?

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