Archivo mensual: febrero 2005

Humor

Hay quien está malhumorado, quien suele estar de buen humor, quien tiene un fino sentido del humor, quien tiene un humor de mil diablos, quien no está de humor para hacer algo…

Si consultamos el DRAE vemos que proviene del latín humor, término que equivalía a ‘húmedo, líquido’ y en la acepción sexta se puede leer: “Antiguamente, cada uno de los líquidos de un organismo vivo”.

El poeta latino Virgilio usa una metáfora para el vino al decir humor Bascchi (del dios Baco) y en el verso Humor in genas labitur, ‘las lágrimas resbalan por las mejillas’, el término equivale a lágrimas.

En la medicina medieval, Galeno distinguía cuatro humores en el cuerpo humano que se correspondían con cuatro temperamentos:

  • Si predominaba la sangre, el temperamento resultante era el sanguíneo.
  • Si predominaba la flema, el temperamento resultante era el flemático.
  • Si predominaba la bilis amarilla, el temperamento era el bilioso.
  • Si predominaba la atrabilis o bilis negra, el temperamento resultante era el melancólico.
  • A esta asimilación a los temperamento o estados de ánimo le debemos el actual significado de manifestación de genio, de agudeza, de jovialidad o buena disposición.

    Tapas

    Tapas… yum yum

    ¿Sabías por qué llamamos TAPAS a las pequeñas cantidades de alimento que sirven en algunos establecimientos de restauración?

    El Diccionario de la Real Academia Española dice, en su octava acepción: “Pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida”.

    Son las reinas del aperitivo —de aperitivus, y éste de aper, ‘abrir ‘en latín, aludiendo a que abren el apetito— y el vermú (licor aperitivo compuesto de vino blanco, ajenjo y otras sustancias amargas y tónicas, cuyo nombre proviene del alemán wermuth, y que significa ‘ajenjo’). Aunque lo suyo es acompañarlas de unos chatos de vino o de unas cañitas bien frías. Y no siempre como aperitivo, ya que pueden constituir perfectamente una agradable y variada comida.

    En algunos lugares, todavía hoy, hay costumbre de acompañar la bebida con una tapa gratis —al menos la primera— aunque cada vez son menos. La cantidad de alimento (aceitunas, boquerones en vinagre, callos, chocos, morro, pescaíto frito…) que conforma la tapa es siempre inferior a la de la ración (sea cual sea su tamaño) y puede servir para probar antes de consumir más, aunque su principal función está ligada a su nombre.

    Éste es de formación reciente, no más allá del siglo XIX, y se le supone originario de Andalucía (algunos concretan más en la provincia de Sevilla). Ocurre que el calor del verano atrae a toda suerte de moscas, pesadas y zumbonas, y la manera de impedir que se metan en los vasos de vino es que los taberneros coloquen sobre el vaso una rebanada de pan a modo de tapa. Y como no solo de pan vive el hombre, solían colocar sobre él una loncha de jamón o de queso curado.

    Si bien protegen así la bebida, no ocurre lo mismo con la tapa en sí, lo que hace suponer que no es el verdadero, o al menos, el único motivo. Más bien parece una argucia de los taberneros para evitar que el vino cayera en estómago vacío y la clientela se achispara, evitando así posibles broncas. Colocando el pan sobre el vaso ahorraban así el plato además de cumplir la higiénica misión apuntada anteriormente.

    Si bien la anterior es la versión más aceptada existen otras:

    La invención del nombre es otorgada a diferentes reyes castellanos que, estando de viaje por Andalucía, se ven agradablemente sorprendidos por el detalle y piden al tabernero una nueva “tapa”. Esta versión se ve desmentida por la antigüedad de la palabra, que no está documentada hasta principios del siglo XIX.

    Que la tapa o tapón que se coloca es el que forma la comida en la boca del estómago, impidiendo que el vino salga. Una especie de comparación con el tapón de una barrica de vino, por la que los bebedores comerían el pan acompañado de embutido, o unos garbanzos, o unos mejillones, para taponar el vino ingerido anteriormente.

    Palabras alfanuméricas

    Se trata de aquellas palabras formadas por letras y números a la vez.

    De todos son conocidas frases como friends 4ever (friends forever, ‘amigos para siempre’) o el nombre de la banda de rock U2 (you too, ‘tú también’) en los que también juega un papel la fonética.

    En el correo electrónico empiezan a ser habitual salutaciones como estima2 amigos o despedidas del tipo salu2 (que ya algunos sustituyen por salu3, por aquello de saludar más efusivamente).

    Algunos ejemplos:

    Atrapa2 por el es3.
    (atrapados por el estrés)

    El rino0nte come 12nas debizc8s.
    (el rinoceronte come docenas de bizcochos)

    No me a1000ana la 100cia.
    (No me amilana la ciencia)

    También se pueden formar textos más largos como el siguiente, en el que nos encontramos ordenados los números del cero al diez.

    Para ser sin0, no creo que ning1 de los cita2 desas3 obliguen a tu esposa a 4pear delante de todos, ni padeciendo 5nismo como quisie6 tú y el 7mesino de tu hermano. No te lo repr8, pero has de dejar que re9 su 10mado sentido del ridículo.
    (Para ser sincero, no creo que ninguno de los citados desastres obliguen a tu esposa a cuatropear delante de todos, ni padeciendo cinconismo como quisieseis tú y el sietemesino de tu hermano. No te lo reprocho, pero has de dejar que renueve su diezmado sentido del ridículo).

    (cuatropear: andar a cuatro patas / cinconismo: intoxicación producida por las sales de quinina)

    LLevar al huerto

    ¿Sabías por qué LLEVAR AL HUERTO a alquien es engañarle?

    Tanto llevar al huerto como llevarse al huerto significan que llevamos a alguien con engaños a una situación de la que podemos sacar provecho.

    En el Diccionario de Autoridades se lee: “Meter en la huerta. Frase que significa engañar a alguno valiéndose de medios que juzgue que redundan en su utilidad o gusto.”

    La frase alude al prendimiento de Jesús en el Huerto de los Olivos, pues Judas, con engaños, proporcionó la situación propicia para su captura.

    Ser una oveja descarriada

    ¿Sabías por qué se dice que ES UNA OVEJA DESCARRIADA aquél que con su actitud se aparta censurablemente del grupo al que pertenece?

    La expresión proviene de una parábola evangélica que ilustra la misericordia divina.

    La parábola de la oveja descarriada (Lc 15, 4-7) dice lo siquiente:

    ¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va a buscar a la que se perdió, hasta que la encuentra? Cuando la encuentra, se la pone muy contento sobre los hombros y, llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos y les dice: “Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido”.

    Por ello, a aquél que se aparta de los suyos y que se comporta de una manera no acorde con lo esperado de un miembro del grupo, se le tilda de oveja descarriada.

    Nombres artísticos (2)

    Chenoa Carmen Electra Elton John Meg Ryan

    No todos los actores y actrices usan su nombre real como en el caso de Kevin Costner o Kim Basinger.

    Lo más usual es que, por variadas razones, lo cambien por un nombre artístico. Pero este cambio no sólo afecta al mundo del cine ya que también usan nombres artísticos algunos cantantes, políticos y demás personajes famosos.

    Canción:

    Así el nombre de Cat Stevens es por el que se conoce a Steven Demeter Georgion, Alaska es por el que se conoce a Olvido Gara Jova, Tony Santos es por el que se conoce a Iván Santos, Chenoa es por el que se conoce a Laura Corradini, Dusty Springfield es por el que se conoce a Mary Isabel Catherine Bernadette O’Brien, Elthon John es por el que se conoce a Reginald Dwight y Chayanne es por el que se conoce a Elmer Figueroa Arce.

    Cine y televisión:

    Así el nombre de John Wayne es por el que se conoce a Marion Morrison, Michael Landon es por el que se conoce a Eugene Maurice Orowitz, Sofía Loren es por el que se conoce a Sofía Scicolone, Bruce Willis es por el que se conoce a Walter Willison, Meg Ryan es por el que se conoce a Margaret Mary Hyra, Carmen Electra es por el que se conoce a Tara Leigh Patrick, Woddy Allen es por el que se conoce a Allan Stewart Konigsberg, Marilyn Monroe es por el que se conoce a Norma Jean Mortenson Baker y Whoopi Goldberg es por el que se conoce a Caryn Jhonson.

    Otros:

    Así el nombre de David Copperfield es por el que se conoce a David Kotkin, Gary Kasparov es por el que se conoce a Garik Weinstein, Bárbara Rey es por el que se conoce a María Margarita García García, Butch Cassidy es por el que se conoce a Robert Leroy Parker, Rasputín es por el que se conoce a Gregory Yefimovich Novykh y Air Force One es por el que se conoce al Boeing 747 – 200 B VC-25A.

    Hablar en plata

    ¿Sabías por qué HABLAR EN PLATA es hablar con claridad y de forma concisa y directa?

    La mencionada locución se aplica en el lenguaje coloquial a las expresiones muy directas y muy claras, sin rodeos y no exentas de cierta ofensa.

    Algo así como que las verdades ofenden y que lo dicho se ha de decir claramente duela a quien duela y pese a quien pese. Es una especie de aviso de que lo que se va a decir a continuación puede no resultar agradable, pero no por ello es menos cierto a ojos del dicente. Por ello suelen ser exposiciones cargadas de vulgaridades y palabras soeces.

    “Mira, hablando en plata, esta obra de teatro es una completa porquería y tu amigo un tontorrón por recomendarla”.

    Este modismo parece hacer referencia a los procesos químicos de la antigua alquimia, que por medio de redomas y alambiques separaba y purificaba los metales obtenidos de diferentes minerales. Este proceso de purificación de metales estaba destinado a los más apreciados: el oro y, más comúnmente, la plata.

    Y al igual que la plata obtenida, una vez eliminada de impurezas y desechos, era pura; otro tanto ocurría con el discurso cuando había sido desprovisto de la palabrería sobrante: era esencial y directo. Se estaba hablando en plata.

    Otras voces afirman que hace referencia a una antigua costumbre de grabar en planchas de plata ciertas directivas, normas o discursos importantes, de tal manera que en ellas tan solo se anotaba lo verdaderamente importante y esencial.

    Fusión

    La fusión ocurre cuando dos o más palabras, que forman una frase, se convierten en una sola palabra.

    Hay casos muy simples y cotidianos de estas palabras fusionadas o compuestas, como sacacorchos o guardabosques, pero la cosa se complica cuando son más palabras o no es tan evidente la fusión. A continuación unos ejemplos:

    Correveydile (chivato) y metomentodo (chafardero) agrupan cuatro palabras cada una, y agrupando tres tenemos: nomeolvides (joya), vaivén (sacudida rítmica), sabelotodo (listillo), nometoques (delicado), hidalgo (hijo de algo), cantimplora (“canta i plora”, canta y llora en catalán), capicúa (“cap i cua”, cabeza y cola en catalán), vivalavirgen (vividor)…

    Siendo las más numerosas las que agrupan dos palabras: siempreviva (flor), cantamañanas (irresponsable), soplamocos (tortazo), destripaterrones (labrador), ganapán (recadero), pésame (me pesa), damajuana (vasija), caradura (sinvergüenza), sinvergüenza (caradura), aguafiestas (que arruina fiestas), rompecorazones (galán)…

    Muchos topónimos son fruto de este proceso, como los barrancos de Nitecuento y Madredediós, desfiladeros como Despeñaperros, embalses como el de Entrepeñas, localidades como Aldeanueva de Ebro (Rioja), Entrambasaguas (Cantabria), Matalascañas (Huelva), Torrevieja (Alicante)…

    Tocayo

    Colaboración de José Miguel Corbí

    ¿Sabías por qué llamamos TOCAYO a otra persona con el mismo nombre?

    Hay muchos países en los que, cuando la mujer contrae matrimonio, pasa a tomar el apellido de su marido, y deja de llamarse con el suyo. Por eso, a veces se recuerda cómo se llamaba de soltera. Hay casos muy llamativos, como el de la premio Nóbel de Física María Curie, que antes de casarse se llamaba María Sklodowska, pero que se había casado con el físico francés Pierre Curie, y por eso se la conoce con el apellido de éste.

    En España y en los países que siguen su tradición en América, la mujer sigue conservando sus propios apellidos de soltera, aunque de una manera velada se las suele llamar señora de…, y aquí el apellido del marido. A los hijos se les suele poner en primer lugar el apellido del padre, y, a continuación, el de la madre.

    Como muchas de las tradiciones actuales, ésta también tiene su origen en la antigüedad grecolatina.

    Los antiguos romanos tenían un rito del matrimonio que se llamaba “Confarreatio“, que era el procedimiento patricio más antiguo y más solemne. Era una ceremonia religiosa que consistía en lo siguiente: los esposos dividían y ofrecían a los dioses, y, sobre todo a la diosa Juno, bajo el sobrenombre de Pronuba, patrona y protectora del matrimonio, un pan de trigo (“panis farreus“) en presencia del Gran Pontífice y de diez testigos. La desposada se vestía de una manera especial, se tomaban los auspicios, se ofrecían sacrificios, y se concluía con el contrato del matrimonio: “tabulae nuptiales“.

    Cuando el esposo preguntaba a su esposa cuál era su nombre, ésta respondía:

    Ubi tu Gaius, ego Gaia

    es decir: “Si tu te llamas Cayo, yo me llamo Caya”.

    A continuación iban todos a la casa del nuevo matrimonio; la esposa no debía tropezar en el umbral: por eso se la llevaba en brazos al entrar a la nueva casa, y allí, el esposo le ofrecía el agua y el fuego (“aqua et igni accipere“) como símbolo del culto doméstico. Al día siguiente, la esposa, con ropas de “mater familias” era admitida en el círculo de las matronas romanas.El término español tocayo, tocaya que indica que dos personas tienen el mismo nombre, tiene su origen en esta expresión de la boda romana. (De la expresión ubi tu Gaius).

    La diferencia entre el carácter del matrimonio cuando se trataba del hombre o de la mujer, se ve claramente en cómo se expresaba el concepto de contraer matrimonio referido a cada uno de los sexos. Los términos que se empleaban para referirse al matrimonio variaban, según fuera el hombre o la mujer quien lo hiciera: el hombre “ducebat uxorem“, (se llevaba una mujer) mientras que la mujer “nubebat marito” (se cubría la cabeza con un velo para su marido).

    Marcial, el epigramista, natural de Bilbilis Augusta (Calatayud, en la provincia de Zaragoza) escribió poemas cortos, pero con gran carga satírica. En éste que sigue se ve cómo se empleaba el idioma en el asunto del matrimonio cuando se refería al hombre o a la mujer.


    Nubere vis Prisco: non miror, Paula, sapisti.
    Ducere te non vult Priscus: et ille sapit.

    (He oído decir que tú, Paula, quieres casarte con Prisco. No me sorprende, porque eres una chica inteligente. Pero Prisco no quiere casarse contigo. También él es inteligente).

    Epitafios (2)

    Alguien imaginó cómo podría ser la lápida y el epitafio del fundador de AppleLa Muerte es una cosa muy seria. Pero como ocurre con todas las cosas serias, no está de más tomarlas a broma de vez en cuando.

    A continuación unos epitafios en clave de humor:

    a una esposa: Aquí yace mi mujer, fría como siempre.

    a un esposo: Aquí yace mi marido, al fin rígido.

    a una suegra: Señor, recíbela con la misma alegría con la que yo te la mando.

    a una solterona: ¡Al fin polvo!

    al perrito de Scottex: Murió de un mal rollo.

    a un compositor: Esperamos que compongas una fuga.

    a un ermitaño: ¡Dejadme solo!

    a uno muy ocupado: Si no viví más fue porque no me dio tiempo.

    a un avaro: Al más rico del cementerio.

    a un hipocondríaco: Pues tenía razón.

    a un fumador: Por fin dejó de fumar.

    a un filósofo: Necesitó toda una vida para llegar hasta aquí.

    a una estrecha: Aquí yace una virgen, que por ser tan buena y no querer, se fue para la otra vida con muy poquito placer.

    a un actor: Que baje el telón.

    a un inconformista: Aquí yace uno en contra de su voluntad.

    a un temerario: Habría jurado que pasaba entre los dos camiones.

    a un matemático: Ya sé que fui uno más, pero me cago en la estadística.

    a un aburrido: Estos días se le van a hacer eternos.

    a una presumida: Ahora sí que está de muerte.

    a un envidioso: ¿Qué tenía Lázaro que no tenga yo?

    a un pesimista: Siempre dijo que acabaría así.

    a un despreocupado: Vale… tenía que revisar los frenos…

    a un profesional de éxito: En estos momentos no puedo atenderle. Deje su mensaje después de oír la señal.