Malapropismo

O quien tiene boca se equivoca.

El término designa el uso impropio de una palabra tomada en el lugar de otra de fonética similar, con consecuencias normalmente cómicas.

Un lapsus linguae que puede ser voluntario para provocar la risa o puede ser involuntario, que es cuando tiene gracia de veras.

Vamos a estudiar a la discoteca (por biblioteca), Matar es un pescado grave (por pecado), Hay que cuidar el miedo ambiente (por medio ambiente), El harén estaba custodiado por dos nenucos (por eunucos), Napoleón perdió la batalla de Waterpolo (por Waterloo) y Dar una de sal y una de arena (por cal) son algunos ejemplos.

Estos patinazos en la dicción pueden ser un hecho aislado, por simple distracción; pero si se dan repetidamente en una misma persona, ya sea por alolalia (afasia consistente en la pronunciación de una palabra por otra) o por incultura, pueden llegar a marcar a una persona, máxime si se trata de un personaje público. Tal es el caso de los siguientes personajes que han prestado su nombre al malapropismo:

Spoonerismo:

En honor del reverendo británico William Archibald Spooner (1844-1930) autor de frecuentes y clamorosos lapsus y trabucaciones. Presentó a la reina Victoria como our queer old dean (nuestro extravagante y viejo decano) en lugar de our dear old queen (nuestra querida reina madre) y en un discurso, en vez de decir I have in my bosom a half-formes wish (mi pecho alberga un deseo medio formado) dijo I have in my bosom a half-warmed fish (mi pecho alberga un pescado a medio cocer).

Piquiponada:

En honor del político catalán Joan Pich i Pon (1878-1937) proclive a tales dislates verbales, como el ocurrido al recibir un galardón y queriendo decir que por fin se le había hecho justicia dijo: A la fi m’han ajusticiat (por fin me han ajusticiado).

El propio término de malapropismo proviene de un personaje teatral de ficción llamado Mrs. Malaprop, que aparece en la obra The rivals (1775) del dramaturgo inglés Richard B. Sheridan. Hace derivar su apellido de la locución francesa mal à propos (fuera de lugar, impropiamente). Incluso Cervantes utilizó para jugar con los lapsus a su personaje Monipodio en Rinconete y Cortadillo.

A continuación una historia cómica plagada de malapropismos:

Una pareja va al ginecólogo, y dice el marido:

Mire dostor, es que tenemos un poblema, es que mi mujer y yo  queremos tener condescendencia y no podemos. No sabemos si es porque soy omnipotente o porque mi mujer es esmeril. Antes hemos ido a otro dostor y nos dijo que mi mujer tenia la vajilla rota y la emperatriz subida y, como además la operaron de la basílica balear, no sabemos si eso puede influir. Y también a mí hace años me operaron de la protesta y a lo mejor me han dejado escuelas en el cuerpo. En la consulta de ese dostor le hicieron una coreografía a mi mujer y no vieron nada raro, y eso que las máquinas eran muy modernas, con ordeñadores conestados a una antena paranoica y todo. Nos recomendó que hiciéramos el cojito; y 15 días ella y 15 días yo haciendo el cojito, pero, nada. Nos recomendó hacer vida marítima y nos fuimos de viaje por la costa y hasta compramos una barquita, pero nada.

Además a mi mujer le nació un féretro muerto cuando tuvo un alboroto hace ya tiempo, y a lo mejor eso ha influido. Pero yo creo que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al orégano.

Y contesta el ginecólogo con sorna:

A ver si va usted a tener un problema de especulación atroz.

 

Guía de traducción:

dostor: doctor // poblema: problema // condescendencia: descendencia // omnipotente: impotente // esmeril: estéril // vajilla: vagina // emperatriz: matriz

basílica balear: vesícula biliar // protesta: próstata // escuelas: secuelas // coreografía: ecografía // ordeñadores: ordenadores // conestados: conectados

paranoica: parabólica // cojito: coito // marítima: marital // féretro: feto // alboroto: aborto // frigorífica: frígida // orégano: orgasmo

especulación atroz: eyaculación precoz

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