Archivo mensual: noviembre 2004
Más chistes de lenguaje. Su gracia es el equívoco o el juego de palabras. NO son buenos… graciosillos a lo más.
A un carpintero:
-¿Me podría hacer una mesita de noche?
-No. Lo siento, pero de noche no trabajo.
Dice un cura nuevo en su sermón:
-… y además voy a dedicarme a apartar mujeres de la mala vida.
Se levanta un feligrés y dice:
-Padre ¿me puede apartar un par para el sábado?
-Le he comprado un collar a mi mujer.
-¿En serio? Yo la llevo suelta.
En el restaurante:
- ¿Cómo ha encontrado el filete el señor?
- Pues con mucha paciencia. Se había escondido debajo de la última patata.
-¿Y tú de dónde eres?
-De Madeira.
-¡Anda! Igual que Pinocho.
-¿Cómo se llama este pájaro?
-Lo ignoro.
-¡Ahhhh! ¡Qué “loignorito” más bonito!
Dos amigos hablando:
-¡Vaya fortuna que ha hecho Henry Ford con los coches!
-Más habrá ganado su hermano Roque con los quesos.
En un bar:
-¿Tiene tabasco?
-Sí, en la másquina.
-Mamá ¿me puedo comer el bocadillo de Tortilla?
-Sí.
(Y Tortilla se quedó sin bocadillo).
En navidad van dos negritos por la selva y ven pasar volando un trineo tirado por seis renos, conducido por un señor gordo de barba blanca que luce un curioso traje rojo.
El menor le pregunta al otro:
-¿Quién é?
-Papá Noé.
Y pensativo contesta el pequeño:
-Pué mamá tampoco.
¿Sabías el origen de la frase LA MADRE DEL TANO utilizada como expresión de contrariedad o desagrado?
A finales del siglo XIX y principios del XX fueron muchos los europeos que emigraron a la Argentina con la perspectiva de una vida mejor.
A los inmigantes españoles los llamaron gallegos por ser los originarios de esta comunidad los más numerosos entre los españoles, y a los inmigrantes italianos los llamaron tanos (aféresis de “napolitano”) quizás por una razón parecida.
La habitual referencia a la madre de alguien en las imprecaciones y la acostumbrada animadversión entre nacionalidades hizo el resto.

¿Sabías por qué se llama CEREZA cierta fruta?
Proviene de Ceraso, ciudad del Ponto (antiguo reino de Asia Menor).
Lúculo, extravagante anfitrión romano famoso por sus banquetes fue, al parecer, el primero en introducir en Roma esta exótica fruta, de intenso color rojo y sabor dulce, a la que le dio el nombre de su ciudad de origen.
Otra historia basada en la colocación de los signos de puntuación.
A Bertrán del Vernet, caballero y trovador, le gustaba provocar a los nobles y demás señores feudales. Una vez escribió un poema cargado de mala intención para enfurecer a su vecino, Hugo Trencacolls, que tenía fama de hacer honor a su apellido (Rompecuellos) con aquellos que osaban molestarle. Envió a su juglar, Pajarillo, al castillo del noble a cantarle el siguiente poema:
Ratas de cloaca, de bigotes mojados,
babosas henchidas, lagartijas saladas.
En la mesa de Hugo Trencacolls
no encontrareis otro manjar mejor.
En abundancia os llenará el plato.
Hugo ¡caray!, es un puerco,
no es un señor.
El juglar se fue asustado, ensayando la canción y rumiando alguna argucia.
Le cantó el poema a Hugo y éste lo encontró muy halagador. No encontró nada ofensivo en él y le gustó tanto que lo agradeció con buenas palabras y regalos para el señor de Vernet.
Al saberlo, Bertrán quedó consternado. ¿Cómo podía ser que Hugo encontrase halagador un poema tan escatológico y repulsivo? ¿Quizás había perdido la gracia de ser ofensivo? ¿Había cantado Pajarillo la misma canción que él había escrito?
Pajarillo le juró y perjuró que la había recitado “palabra por palabra”. Y es así como lo hizo:
Ratas de cloaca, de bigotes mojados,
babosas henchidas, lagartijas saladas
en la mesa de Hugo Trencacolls
no encontrareis. Otro manjar mejor
en abundancia os llenará el plato
Hugo ¡caray!, ¿es un puerco?
No, es un señor.
Más juegos para “destrabar” la lengua y mejorar la destreza verbal.
Quiero y no quiero querer,
a quien no queriendo quiero,
he querido sin querer
y estoy, sin querer, queriendo.
Si por mucho que te quiero,
quieres que te quiera más.
Te quiero más que me quieres
¡Qué más quieres! ¿Quieres más?
Para Lola una lila di a Adela,
mas tomóla Dalila. Y yo dije:
¡Hola! Adela, dile a Dalila
que le de la lila a Lola.
El butifarrón le dijo al butifarroncito.
Desenbutífarrónate, butifarroncito.
Señor: Pedro Pero Pérez Crespo, ¿dónde mora?
Porque en esta Villa tres Pedro Pero Pérez Crespo había.
Pedro Pero Pérez Crespo el de arriba,
Pedro Pero Pérez Crespo el de abajo,
y Pedro Pero Pérez Crespo el de fuera de la villa.
Yo no busco a Pedro Pero Pérez Crespo el de abajo,
yo no busco a Pedro Pero Pérez Crespo el de arriba,
ni a Pedro Pero Pérez Crespo el de fuera de la villa,
sino a Pedro Pero Pérez Crespo Crespín
que tenía una yegua y un rocín.
Crespa la cola, crespa la crin y crespado todo el potrinquín.
¿Sabías por qué se califica de SER UN ROLLO algo o alguien muy aburrido?
Rollo se refiere a algo que provoca aburrimiento por su duración; que se desenrolla y se desenrolla y parece no acabar. Y por extensión a una persona cuya exposición o conversación parece no tener fin.
En la antigüedad los documentos se escribían sobre piedra, como el Código de Hammurabi o un decreto de Ptolomeo V contenido en la famosa Piedra Rossetta. Más tarde se fueron desarrollando otros materiales de base, como el papiro egipcio, el pergamino y las pieles de animal.
La legendaria Biblioteca de Alejandría, que contaba con más de 700.000 volúmenes, no contenía ni un solo libro, sino rollos de papel o cuero, con textos que se desenrollaban y enrollaban a medida que avanzaba la lectura. La idea que sugiere un texto que parece no tener fin es la que, al parecer, ha ligado el rollo al aburrimiento.
También se suele oír la expresión rollo macabeo con la misma intención.
Los macabeos eran los miembros de la familia de Judas Macabeo, judíos que lucharon contra la helenización de Palestina. La historia de las vicisitudes de esta lucha están recogidas en el primer y segundo Libro de los Macabeos, que no eran tales libros sino rollos. La precisa relación de lugares, hechos, fechas, batallas, genealogías y demás profusión de datos, hacen que su lectura no sea muy amena y sí bastante pesada y tediosa, aunque no más que otros libros bíblicos.
Más recientemente la frase cambió a rollo patatero, quizás por similitud fonética, por desconocimiento acerca de los macabeos o por parecer que así lo calificado era más rollo.
Las palabras monosilábicas son aquellas que tienen una sola sílaba; como por ejemplo: sol, luz, paz, don, tez, mis… Y un texto monosilábico está formado solamente por palabras monosílábicas.
Encontrar palabras monosilábicas no es divertido por ser ésta una tarea muy fácil, pero la cosa mejora si lo que se trata es de completar textos monosilábicos como, por ejemplo, los siguientes:
A ti no te lo doy y se lo doy a él. ¿Que por qué no a ti? No lo sé, tú; no te lo doy… sin más.
El golf y el ping-pong, ¡bah!; a mi lo que me va es el surf. ¿A ti no? ¡Es lo más!
-A ver… ¿Son?…un, dos, tres…
-Son más de tres.
-¿Sí? ¿Lo son?
-Más de tres y más de seis. Son mil.
-¿Mil? No sé.
-Sí, lo son. ¿Es que no lo ves?
-¡Ah! Si tú lo ves….
Los ambigramas son curiosas representaciones del lenguaje gráfico que permiten un doble sentido de lectura.
Es la escritura de una palabra de modo que muestre algún tipo especial de simetría o, en general, alguna singularidad gráfica.
Hay tres categorías de ambigramas:
cadenas: cuando la superposición de letras crea otra letra. Por ejemplo, el grupo “ui” puede dar una “n” al girarlo si en la grafía aparecen muy juntos.
reflexiones: también llamadas simetría bilateral. En estas composiciones se puede leer el texto tanto normalmente como reflejado en un espejo. Las letras: A, M, T, U, V, W, y Y tienen simetría vertical, es decir, quedan inalteradas si las hacemos girar alrededor de un eje imaginario vertical. Las letras: B, C, D, E y K, tienen simetría horizontal. Las letras: H, I, O y X, tienen ambas. Así que unos sencillos ejemplos de ambigrama horizontales serían: DIOXIDO, DEDO, HOCICO y EXHIBIDO.
rotaciones: son las más habituales. El texto se mantiene o puede cambiar. Estas palabras o frases —que también las hay— pueden leerse en más de una posición, aunque es clásica la rotación simétrica de 180º, lo que significa que puede leerse de forma normal y boca abajo. También el giro puede ser de 90º… sobre un eje horizontal o vertical o…
Unos ejemplos servirán de aclaración:

Se lee igual girado 180º sobre un eje vertical. Simetría axial.

Se lee igual con un giro de 180º. Simetría central.

Se lee igual con un giro de 90º a la izquierda.
¿Sabías por qué MANDAR A LA PORRA A ALGUIEN es echarle de un lugar o apartarle del trato?
Tiene su origen en el ejército y de la orden militar de castigo “¡Vaya usarced a la porra, seor soldado!”
La porra era el colosal bastón, muy labrado y rematado en un gran puño de plata, que llevaba el tambor mayor de los antiguos regimientos de los siglos XVII y XVIII.
Cuando las tropas acampaban, el bastón se clavaba en el suelo en cualquier parte del acantonamiento, para marcar el sitio al que debían acudir durante el descanso los soldados arrestados a esperar sus tareas extra de castigo.
Así, el oficial, al imponer arresto a un soldado le decía: ¡Vaya usted a la porra!
¿Sabías a qué obedece el nombre de MAYONESA con el que se conoce cierta salsa?
Debe su nombre a la ciudad de Mahón, en la isla de Menorca.
A pesar de ello, el término entró a través del francés mayonaisse.
En 1756 —estando la isla bajo soberanía inglesa— los franceses con los que estaban enfentados en la Guerra de los Siete Años, pusieron sitio a la ciudad de Mahón.
El general francés al mando, Louis-François-Armand de Vignerot du Plessis, duque de Richelieu, descubrió en la ciudad balear una salsa a base de aceite y huevo, con la que se acompañaba el pescado.
Le dio el nombre según su lugar de origen adaptado a la lengua francesa y la importó a su país, desde donde se popularizó.