Archivo mensual: octubre 2004
¿Sabías por qué se acostumbra a escribir una X COMO BESO en las notas de enamorados?
Es costumbe de enamorados o amigos poner junto a la firma una, dos, o más cruces —según la intensidad del cariño— al final de las cartas o postales, acompañándolas, o no, de la leyenda “besos”.
En los primeros siglos de la era cristiana se empleó como símbolo del beso la letra inicial de Xristos (Cristo, en griego) y por ello la “X” llegó a simbolizar la fidelidad y a adquirir la fuerza de un juramento.
En unos tiempos en que pocos eran los que sabían escribir, la “X” era una firma válida en un documento o carta, y significaba que se daba fe de lo escrito. Para darle mayor fuerza incluso se besaba, indicando así la absoluta confianza en la veracidad del escrito.
Esta práctica de escribir y besar la “X” hizo que en la Edad Media se convirtiera en símbolo del beso. Costumbre que se ha extendido hasta nuestros días.

¿Sabías por qué TENER MUCHAS TABLAS es sinónimo de experiencia y veteranía?
Tablas es el nombre que se le da al escenario de un teatro, en clara alusión al material que conformaba un escenario antiguo: una tarima construida de tablas.
En un principio se aplicó a los actores veteranos, que realizaban su trabajo con el aplomo y la seguridad propios de una persona con experiencia.
Actualmente la expresión se ha extendido al habla común y se aplica a toda persona que actúe con suficiencia debido a su veteranía.
¿Sabías por qué IRSE AL GARETE significa que un negocio o empresa ha fracasado?
Es una expresión propia del mundo marinero que ha calado en el lenguaje común.
Se decía que una nave iba al garete cuando se dejaba llevar por el viento o las corrientes sin gobierno y sin timón.
Un símil de ir a la deriva, sin que el motivo —ya fuera por avería o por cualquier otra circunstancia— importase.
Proviene del francés être égaré, que significa andar extraviado y sin rumbo fijo.
¿Sabías por qué llamamos RAMERA a una prostituta?
Durante la Edad Media, las prostitutas que ejercían el oficio en su domicilio, llamaban la atención de los posibles clientes colocando un ramo de llamativas flores en el balcón o en la entrada a la vivienda.
Las más llamativas eran las de color rojo (color de la pasión), lo que explica las luces rojas con las que actualmente se señalizan los lupanares.
¿Sabías el origen de la tradición de arrojar ARROZ SOBRE LOS NOVIOS?
En Babilonia y Mesopotamia se arrojaban dulces a los esposos frente al umbral de su nuevo hogar, para compartir con ellos lo dulce y bueno que puede ofrecer la vida.
Esta costumbre perduró a lo largo de los siglos y los confites que se arrojaban al público en la celebraciones fueron reemplazados más tarde por “confetis” (pequeños papelillos de colores).
En épocas de de escasez —cuando no se alcanzaba para dulces— se arrojaba a los novios granos de trigo para que nunca faltara alimento en el nuevo hogar y como símbolo de prosperidad. Posteriormente se cambió el trigo —que ya usaban los romanos— por arroz, debido a la influencia del mundo oriental. También se cambió el nuevo hogar por el mismo portal de la iglesia, para desespero de los sacerdotes.
El arroz —cereal básico en Oriente— simboliza la vida, la fecundidad y la alegría.
¿Sabías por qué AJUSTARSE LOS MACHOS es prepararse para una situación difícil?
Esta frase tiene su origen en el mundo taurino.
Los machos son cada una de las borlas que cuelgan de la indumentaria de los toreros, principalmente las que sujetan el calzón o la taleguilla a las corvas. Esta taleguilla, sujeta con tirantes y muy ceñida, va desde la cintura hasta la rodilla, y en la parte inferior se ajusta con machos.
Tradicionalmente, y de un modo figurado, se dice que los matadores de toros se ajustan los machos cuando prevéen que la faena ha de ser de mucha brega y peligrosa.
También tienen el mismo significado frases como apretarse los machos, ajustarse los pantalones o fajarse los pantalones.
¿Sabías el origen del RAMO DE LA NOVIA?
En la baja Edad Media las novias solían llevar una liga encarnada y los padrinos competían por ella.
Al que lograba tal premio se le auguraba un año lleno de amoríos y pasiones. La Iglesia consideró que esta costumbre pagana era demasiado lujuriosa y consiguió cambiar la liga por una guirnalda y a los padrinos por madrinas.
De tal manera que las madrinas (o Damas de honor) competían por la guirnalda y la que la conseguía se le auguraba amor y un pronto matrimonio.
Más tarde la guirnalda evolucionó hacia un ramo y los norteamericanos popularizaron con el cine su lanzamiento a ciegas.
A pesar de todo, la tradición de la liga ha perdurado aunque no el color, pues suelen ser blancas o azules.

¿Sabías por qué llamamos SIESTA al sueño que se toma después de comer al mediodía?
Para tributar una alabanza permanente a Dios, se seguía en los monanterios una rígida división horaria con sus espacios para la oración.
Se establecían las siete horas canónicas de los oficios diurnos de la siguiente manera:
Laudes (aurora)
Prima (a las 7 de la mañana)
Tercia (a las 9)
Sexta (a mediodía)
Nona (a las 3 de la tarde)
Vísperas (a la caída del Sol)
Completas (ya entrada la noche)
La hora sexta era, pues, la que correspondía al mediodía, y la que acabó designando, tras una ligera variación hasta siesta, al tiempo dedicado a dormir tras la comida del mediodía.
¿Sabías por qué reciben el nombre de ÓSCAR los Premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood?
El nombre por el que se conoce a esta codiciada estatuilla de bronce y oro, tiene su razón de ser en una anécdota.
En un principio el premio no tenía nombre y tanto la prensa como la gente de la industria se referían a él de formas diversas: “el trofeo dorado”, “la estatuilla de la Academia”…
Los premios, que se empezaron a otorgar en 1927, no se llamaron óscar hasta 1931, cuando Margaret Herrick —miembro del jurado y posteriormente presidenta de la Academia— comentó al ver la estatuilla: “¡Vaya, se parece a mi tío Óscar!”
Se refería a un tal Óscar Pierce, que no era su tío, sino su primo, un frutero conocido entre los compañeros del mercado como “Tío Óscar”.
Pero el nombre se popularizó definitivamente en 1934, cuando Sidney Skolsky lo usó en su columna periodística para hablar del premio a la mejor actriz para Katharine Hepburn. Aunque la Academia no lo empleó de forma oficial hasta 1939.
¿Sabías por qué tenemos DÍAS DE 24 HORAS?
La Tierra, en su movimiento de rotación, tarda un cierto periodo de tiempo —al que llamamos día— en completar un giro sobre su propio eje.
Este lapso lo subdividimos en 24 horas, debido a un tradición iniciada en la Edad Antigua.
Los antiguos egipcios tenían un calendario basado en treinta y seis estrellas que, a medida que transcurría el año, aparecían justo a la puesta del Sol y que eran invisibles durante unos setenta días. En el intervalo de una noche aparecían sucesivamente doce de estas estrellas, lo que hizo que se dividiera el periodo de oscuridad en doce partes. Por similitud también fraccionaron en doce partes el tiempo de luz solar.
La mitología clásica adaptó a su peculiar forma de ver las cosas los conocimientos adoptados de otros pueblos. Por ello doce eran las divinidades griegas hijas de Zeus y Temis, que servían a los dioses principales y guardaban las puertas del Olimpo. Regían el orden de la naturaleza y determinaban la fertilidad de la tierra y se les conocía como “las doce hermanas”.