Signos de puntuación (2)

Un nuevo ejemplo de ambigüedad producido por la falta de signos de puntuación.

Don Facundo Fonseca, agonizante, redactó el siguiente testamento que entregó a su buen amigo el notario:

«Yo dejo mis bienes a mi hijo no a mi sobrino tampoco nunca se pagará la cuenta del sastre no dejo mis bienes a mi esposa no a mi cuñado. Que
mis deseos sean lo que dispongas tu amigo Facundo Fonseca.»

A su hijo, a su sobrino, al sastre, a su esposa y a su cuñado se les dio una copia de este testamento. Y cuando murió don Facundo Fonseca, cada persona se presentó con la copia del testamento ante el notario.

El hijo presentó su copia que decía:

«Yo dejo mis bienes a mi hijo, no a mi sobrino. Tampoco nunca se pagará la cuenta del sastre. No dejo mis bienes a mi esposa, no a mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas. Tu amigo, Facundo Fonseca.»

La copia del sobrino decía así:

«Yo dejo mis bienes: ¿a mi hijo? No. A mi sobrino. Tampoco nunca se pagará la cuenta del sastre. No dejo mis bienes a mi esposa, no a mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas. Tu amigo, Facundo Fonseca.»

La del sastre decía así:

«Yo dejo mis bienes: ¿a mi hijo? No. ¿A mi sobrino? Tampoco. ¡Nunca! Se pagará la cuenta del sastre. No dejo mis bienes a mi esposa, no a mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas. Tu amigo, Facundo Fonseca.»

La copia de su esposa decía:

«Yo dejo mis bienes: ¿a mi hijo? No. ¿A mi sobrino? Tampoco. Nunca se pagará la cuenta del sastre, no. Dejo mis bienes a mi esposa, no a mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas. Tu amigo, Facundo Fonseca.»

Y finalmente, la copia de su cuñado decía:

«Yo dejo mis bienes: ¿a mi hijo? No. ¿A mi sobrino? Tampoco. Nunca se pagará la cuenta del sastre. No dejo mis bienes a mi esposa, no. A mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas. Tu amigo, Facundo Fonseca.»

Y el juez, viendo la poca vergüenza que gastaban todos leyó el original de esta manera:.

«Yo dejo mis bienes: ¿a mi hijo? No. ¿A mi sobrino? Tampoco. Nunca se pagará la cuenta del sastre. No dejo mis bienes a mi esposa. No a mi cuñado. Que mis deseos sean lo que dispongas tú, amigo. Facundo Fonseca.»

Y por disponer, dispuso que todos los bienes se destinasen a caridad.

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