Palíndromos

palíndromo

Los palíndromos son unas curiosas palabras o frases que se leen igual si lo hacemos de izquierda a derecha como si lo hacemos de derecha a izquierda.

Etimológicamente, el término proviene del griego pálin (de nuevo) y de drómos (carrera) con el significado de que retrocede, que va y viene.

Uno de los más conocidos es: «Dábale arroz a la zorra el abad».

Los hay de una sola palabra: «Ana», «Oso», «Allá», de entre los que «reconocer» es el más largo que se conoce.

Los hay muy cortos: «Anilina», «Arte letra», «Amor broma»…

Los hay que están en su justo punto de longitud y sentido: «La ruta natural», «Anita lava la tina», «Échele leche», «Luz azul», «Ana lava lana», «Oirás orar a Rosario», «No deseo yo ese don», «La moral, claro, mal», «Adán no calla con nada», «Amigo, no gima», «¡Arriba la birra!», «Atar a la rata», «Anás usó tu auto, Susana», «Yo hago yoga hoy»,

«Acá sólo Tito lo saca», «Onís es asesino», «Lava ese aval», «La maja, Bartolo, trabaja mal», «Sin anís», «A buses se suba», «Isaac no ronca así», «Otra gala, lagarto», «Rápala a la par», «Asirnos a la sonrisa», «Yo de todo te doy», «Zapatones, se nota paz»…

Los hay tan largos que olvidan la sintaxis y el sentido, en favor de la recursividad: «Solos somos seres sosos, Ada; sosos seres somos solos», «Anita, la gorda lagartona, no traga la droga latina», «Sólo di sol a los ídolos», «Yo dono rosas, oro no doy», «Se corta Sarita a tiras atroces», «A su mal no calla con la musa», «Arde ya la yedra», «Así me trae Artemisa», «A la rusa, rosa roja, bajo raso rasúrala», «Ateo por Arabia iba raro poeta»…

Incluso los hay tan largos que significar, lo que se dice significar, no es que tengan significado, pero, eso sí, son larguísimos.

Son superpalíndromos:

Pireo! Neón! Naves sacras a la mar! Las desato? Molona, te educan a ti. Pacerás olivas o sones. Nuera rusa, remojar aconsejas? Nemo dudo, y el aviso saco! Misiva usada. Suavísimo mensaje. Voy a ir. Adulas. No paso broma. Tu pecera pasiva es alemana, lo olí. Haré soda, le haré sabor o jaletina. Ya tira sopas. Nuera, para ti rata naval seré. El birrete, lo asarás acaso? Como le harás, oye? Rajar, asna! Coneja odiosa, me dejarás ir? Pasame la soya. Callar acá si vale. Vale madres. Allí tu honor en la olla. Homenaje nocivo. Lo vi, coneja. Nemo halló al Nerón. Oh útil láser. Dame la vela. Vi sacar al lacayo. Sale más aprisa. Rajé de más. Oído ajeno cansa. Rajaré yo, Sara. Helo, mocosa! Casa rasa! Olé! Terrible eres. Lava nata, Rita! Raparé un sapo. Sarita, ya ni te la jorobas. Era helado, será hilo. O lana: me la sé. Avisa, parece puta. Morbosa! Pon salud, aria y ovejas. Nemo … Misiva usada. Suavísimo caso, si vale. Yo dudo. Mensajes no, carajo! Me rasurare un seno. Sosa vil, osare! Capitán, acude! Etanol o mota: sed, sal, rama … Las arcas se van! Noe! Noe! RIP.

Seda de los ayeres, las edades, adivinas, acaso, pero nada, ladera nueva, usada malla y yo, vara, peso natural, ropaje de más. El arte, la leída nota, damos, azul sabor la sed, amarga nauta, lunática morada de los solos, soledad, aroma, cita nula. Tú, anagrama de sal, robas luz, asoma dato, nadie, la letra lesa me deja por la ruta, no se para, voy ya, llamada suave, una red alada no reposa, casa nívida, seda de sal, seré ya soledades.

Los hay de infinitos: «A Navarra van. A Navarra van. A Navarra van…»

Y para finalizar, un gran palíndromo atribuido al escritor Carlos Illescas que resume la filosofía del asunto:

«Sé verla al revés» (que incluye hasta la tilde).

1 comentario

  1. Sara Baras
    Dábale arroz a la zorra el abad

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