¿Quién lo dijo?

Sacar una frase de contexto puede desvirtuar su significado. De la misma manera una frase puede no significar lo mismo dependiendo de quien la pronuncie. Veamos unos ejemplos:

¡Abajo las drogas! (Los del sótano)

Vayamos por partes. (Jack el Destripador)

Mi esposa tiene un buen físico. (Albert Einstein)

Nunca pude estudiar derecho. (El Jorobado de NotreDame)

A mí lo que me revienta son los camiones. (Un sapo)

Ser ciego no es nada, peor sería ser negro. (Stevie Wonder)

Cuando te fuiste me dejaste un amargo sabor de boca. (Monica Lewinsky)

¡Me las pagarás! (Fondo Monetario Internacional)

Hasta mañana si yo quiero. (Dios)

Tengo todos mis hijos de apellido distinto. (Carlos Distinto)

Me encanta firmar autógrafos en pelotas. (Un jugador de fútbol)

Yo tengo un pasado muy negro. (Michael Jackson)

Soy la mejor en la cama. (La Bella durmiente)

La gallina es un animal extremadamente peligroso. (Una lombriz)

Mi tiempo es oro. (Un parquímetro)

Los Reyes son los padres. (El príncipe Felipe)

¡Qué corte! (John W. Bobbit)

Me encanta ir a la escuela. (Un piojo)

Convencerla me costó un huevo. (Cristóbal Colón)

Vayamos al grano. (Un dermatólogo)

Es mejor dar que recibir. (Un boxeador)

Tengo nervios de acero. (Robocop)

Hay miradas que matan. (Cíclope. X-Men)

Nadie es perfecto. (Nadie)

¡No a la masturbación! (Un espermatozoide)

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