Ropajes de los bebés

ropa de bebé

¿Sabías a qué obedece el color de los ropajes de los bebés?

El color azul para los niños y el rosa para las niñas. De ¿siempre? ha sido así, pero ¿sabes por qué?

El color azul para las ropas de los bebés varones tiene su explicación en el libro bíblico de los Números, en el que para que los israelitas no olvidaran los favores concedidos y recordaran los Mandamientos del Señor, se les ordenó colocar cintas de color azul en los remates o rebordes de sus mantos.

De este pasaje se derivó la creencia de que llevar una cinta azul remediaba ciertos males y otorgaba protección y desde entonces el azul ha sido utilizado como talismán. De aquí viene el «algo azul» de las novias y el color azul de los ropajes de los bebés del sexo más deseado por los progenitores en tiempos pasados.

Tradicionalmente han sido preferidos los niños a las niñas en muchas culturas, puesto que un hijo suponía la continuación de una heredad en las sociedades machistas o simplemente brazos fuertes para trabajar el campo.

Era a los hijos varones a los que los padres protegían vistiéndolos de azul, en un intento de evitar la elevada mortalidad infantil.

En tiempos más recientes se escogió el color rosa para las niñas porque el mundo clásico había dedicado la rosa a Venus, diosa del amor, por su hermosura y su suave olor y por el breve tiempo de vida antes de marchitarse, lo que simbolizó el placer efímero. Y también se empezó a decir que las niñas eran flores, que nacían debajo de un rosa y otras fabulaciones que consolidaron la tradición.

No hay comentarios

  1. Contribución de Mónica Prats

    La raíz de la elección de estos colores es antigua y refleja fielmente la realidad de la época en que apareció: En esos tiempos un varón era el bien más preciado y así era de esperar que «el maligno» quisiera arrebatarnos nuestro mayor tesoro. Para protegerlo se recurrió a vestirlo de azul, color que se asociaba con la máxima protección divina.

    Por otro lado, las niñas, no eran tan valiosas, por lo que no se consideraba necesario protegerlas de igual manera.

    Pero sí era necesario en los primeros meses distinguir a los bebes niñas de los varones, debido a su gran parecido.

    Para que no hubiera dudas, debía acordarse un color concreto, igual para todas las niñas, como en el caso de los varones. Así se decidió que las niñas vistieran de rosa, por la similitud de éste color con el de las sonrosadas mejillas de las bebés europeas, de donde es originaria esta (muy sexista) tradición.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados que pueden ser de tu interés