Embarazos y bebés

Embarazo y bebéEmbarazo es un término procedente del antiguo leonés, de baraça (lazo, cordón) y éste a su vez es de origen prerromano, acaso celta. La voz castiza fue preñada, de impregnare, ‘llenar, impregnar, colmar’ en latín con el significado de ‘estorbo, molestia’.

Hay que hablar ahora del cordón o cinta, pues es el distintivo de la mujer casada. En el mundo antiguo la mujer soltera llevaba los vestidos y ropajes sueltos y cuando se casaba se los ceñía la talle con una cinta o cordón. Al quedar embarazada su ropa tenía que adaptarse a la nueva situación y abandonaba el ceñidor, para evitar opresiones al feto. Se decía que estaba incincta (participio pasivo de cignere, ‘ceñir’ en latín, más la partícula negativa -in) y actualmente se dice estar encinta.

Tras el embarazo viene el parto. Expresiones como romper aguas, alumbramiento y dar a luz, se explican por sí solas. Lo que sí necesitará una explicación es el motivo de la cuarentena de las parteras —tiempo de abstinencia recomendada tras el parto para no interferir en la correcta recuperación genital femenina— tras el cual viene la visita de rigor al médico para dar por finalizado el proceso si no han habido complicaciones. Este periodo de tiempo tiene sus motivos médicos como también lo tiene el aislamiento de posibles infectados para evitar un contagio y que también recibe el nombre de cuarentena. Pero ¿por qué cuarenta días? ¿por qué no treinta y cinco o cincuenta? La explicación la encontramos en un rito judío al que se sometió la Virgen María cuarenta días después del nacimiento de Jesús. Una costumbre de purificación mantenida durante mucho tiempo por la tradición cristiana, pues no hay que olvidar que se consideraba que la mujer era impura en los días de la menstruación y tras el parto y que ningún hombre debía tener contacto carnal con ella en tal situación. Una vez pasados los cuarenta días —en las que la mujer no acudía a misa— presentaba su bebé al párroco que le prodigaba una bendición especial.

Después se viste al bebé varón de azul y a la niña de rosa. El azul tiene su explicación en el libro bíblico de los Números, en el que para que los israelitas no olvidaran los favores concedidos, se les ordenó colocar cintas de color azul en los remates o rebordes de sus mantos, para así recordar los mandamientos del Señor. De este pasaje se derivó la creencia de que llevar una cinta azul remedia ciertos males y desde entonces el azul ha sido utilizado como talismán. De aquí viene el algo azul de las novias  y el color azul de los ropajes de los bebés del sexo más deseado por los progenitores en tiempos pasados. El heredero (importante la figura del hereu en la Cataluña rural) o simplemente brazos fuertes para trabajar el campo era lo que preferían estos padres y cuando tenían un varón lo vestían de azul para protegerlo de la elevada mortalidad infantil.

En tiempos más recientes se escogió el color rosa para las niñas porque el mundo clásico había dedicado la rosa a Venus por su hermosura y su suave olor y por el breve tiempo de vida antes de marchitarse que simbolizó el placer efímero. (He aquí también la razón por la que la rosa es el símbolo del amor por antonomasia). Y también se empezó a decir que las niñas eran flores, que nacían debajo de un rosa y demás cuentos como el de la cigüeña que merece comentario aparte.

Ya en Roma, impresionados por el amor filial de estas aves (monógama, fiel a su pareja y que cuida de sus padres cuando no pueden valerse por su edad) se promulgó la lex cyconaria que era una disposición legal por la que se obligaba a los hijos a amparar a los padres ancianos. La cigüeña estuvo dedicada a la diosa Juno y a su cuidado estaban la protección de la mujer, el matrimonio, el alumbramiento y los recién nacidos. Así no es de extrañar que en Escandinavia u Holanda (en todo caso parece que en la zona báltica) se inventaran la historia de la cigüeña que trae los niños para explicar a los más pequeños la aparición súbita de un nuevo miembro de la familia. En todo caso, el trabajo del cuentista danés Hans Christian Andersen contribuyó a propagar esta fábula.

Publicado originalmente el 19 de mayo de 2001

5 comentarios

  1. bueno yo lo que quiero es una respusta o mejor dicho que me ayuden quiero salir en estado y tuve un embarazo ectopico tengo un año de operada como hago para quedar embarazada por favor ayudenme no quiero perder mi hogar el quiere un bebe gracias atte. su amiga vanessa

  2. a vanessa del carmen
    Creo que es bastante obvio que el tema del sitio es el lenguaje, así que no entiendo el motivo de que plantees aquí una consulta de este tipo. Si de lo que se trataba era de hacer una broma, ja, ja, ja, ya nos hemos reído. Pero si tus motivos son legítimos y es tu propia ansia la que te hace comentar tus cuitas en lugares no apropiados, yo, humildemente, te aconsejaría que dirigieras tus consultas a un médico especialista pues, como profano, sólo se me ocurre recomendarte que porfíes.

  3. Hola, me encantó leer la nota, me encanta saber acerca del origen de las palabras y esta ha sido muy divertida y además bien escrita, saludos!

  4. sera real la huellita del pie en el vientre de esa foto???

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